14/9/12

ACTUALIDAD DE LA SEMANA

La ‘zona 30’, criticada por oposición, comerciantes y vecinos
*IMAGEN: Señal de limitación a 30 km/h en el Polígono de Gonzalín.
Los grupos de la oposición en el Ayuntamiento de Mieres consideran que la implantación de la «zona 30» en el centro de la villano es prioritaria y anteponen a su puesta en marcha la de la zona azul de pago y piden estudios económicos sobre los costes que supondría en cuanto a señalización de las nuevas limitaciones de velocidad. Desde el PSOE Jesús Armando Fernández, aseguró que antes de poner en marcha cualquier iniciativa, habría que hacer un estudio económico: «suponemos que el equipo de Gobierno sepa ya lo que costará poner la zona 30 en marcha, y que nos lo presenten para conocer cuánto va a costar a los mierenses el aplicar esta recomendación», indicó. El socialista también dejó claro que antes que la «zona 30», Mieres tiene otras prioridades en cuanto a la reordenación del tráfico, entre ellas, la zona azul de pago. Desde el PP, José Manuel Rodríguez, indicó que «antes de cualquier zona 30, lo que hay que hacer es reorientar la política de reordenación del tráfico». Así, para los populares, el primer proyecto a desarrollar sería el «parking de La Mayacina que a su vez «conllevaría la puesta en marcha de la zona azul de pago». A partir de ahí, afirmó Rodríguez, «no veríamos mal la implantación de la zona 30, pero siempre que se elabore y se presente un estudio detallado de las calles en las que se establecería la limitación, los costes que supondría para el ayuntamiento, y la fórmula para conjugar los intereses de los peatones, pero también de los ciclistas y los conductores». Enrique Fernández, de Foro Asturias, afirmó que la medida solo servirá para recaudar dinero, y eso «si viene acompañada de otras iniciativas para controlar la velocidad en las zonas limitadas».
La Federación de Asociaciones de Vecinos y de la Unión de Comerciantes del Caudal, por su parte ven «innecesaria» la implantación de una limitación de velocidad en el casco urbano. Es más, ambos colectivos condicionan su posible desarrollo a que no suponga ningún coste para las arcas del ayuntamiento, ya que argumentan que «si no hay dinero para nada y la situación es mala, no se va a malgastar en algo innecesario».
~OPINE: ¿Qué es más prioritario, la zona azul o la zona 30?

Centro comercial, sí, pero por fases

*IMAGEN: Recreación de cómo iba a quedar el centro comercial.
Alimerka ajustará su proyecto de centro comercial para Mieres ante la incertidumbre de la actual situación económica. La compañía dispone de una parcela de 10.000 metros cuadrados en La Mayacina en la que tenía previsto construir un centro comercial con supermercado, galería comercial, zona de ocio y de restauración y aparcamiento subterráneo. Sin embargo, ante la crisis, Alimerka ha decidido abordar por fases la obra y, de momento, empezar con el supermercado y el parking. Desde la compañía señalaron que «la situación de crisis hace que tengamos que replantearnos el proyecto de forma que podamos ejecutarlo por fases, y por lo tanto, de mano, no se levantará en conjunto el centro comercial». Eso sí, lo que se construirá de forma inmediata será un supermercado, que supondría la primera fase del proyecto de Alimerka. Los trabajos para levantar la nueva superficie arrancarán en las próximas semanas, tal y como confirmaron desde la propia empresa, y está previsto que el supermercado pueda abrir sus puertas en el primer trimestre de 2013. La inversión total ascenderá a 2,5 millones de euros. En cuanto a los niveles de empleo, la creación real de puestos de trabajo será de en torno a 15, ya que este área asumirá a las personas que actualmente trabajan en el supermercado de la compañía en la calle Valeriano Miranda de Mieres y que con la apertura de la nueva superficie cerrará sus puertas. Una vez que este centro funcione, la empresa Alimerka meditará la posibilidad de abordar una nueva fase del proyecto inicial del centro comercial, aunque en todo caso, la decisión definitiva dependerá solo y exclusivamente de la coyuntura económica que se dé en el momento y que, ahora, ha sido la razón del ajuste en la iniciativa inicial.

El colegio de Santullano echa el cierre
*IMAGEN: Colegio de Santullano.
La Consejería de Educación confirmó este miércoles la supresión del centro y el traslado del alumnado al Colegio Prau Llerón-Clarín de Mieres, una medida justificada por el alto nivel de absentismo. «De los siete estudiantes matriculados, sólo dos asistían de forma regular», aseguraron desde Educación.

Un día antes, la consejera de Educación, Ana González, afirmó que la decisión no estaba aún tomada. No negaba, eso sí, que los alumnos matriculados en Santullano iniciarían el curso en el Prau Llerón-Clarín. En el comunicado enviado ayer por la Consejería de Educación se afirma que el acuerdo de plantilla para colegios públicos «establece que se podrán suprimir centros incompletos» en función de varias razones. Una de ellas, que afecta a Santullano, es «tener dificultades de escolarización de los alumnos». La otra, que el ratio sea inferior a cuatro alumnos.

Educación asegura que el traslado al nuevo colegio evitará el absentismo. «La asistencia continuada del alumnado a las clases puede lograrse con la integración socioeducativa de los estudiantes en el Prau Llerón, donde disponen de transporte escolar y comedor gratuito», subrayan.

~OPINE: ¿Qué le parece el cierre de este centro escolar?

2 comentarios:

Anónimo dijo...

La politica de integracion ha vaciado de contenido estos centros, pero creo que su continuidad era necesaria.

Anónimo dijo...

Pero como podemos permitirnos tener un colegio en Santullano con 7 alumnos matriculados y que asistan solo 2??Pero por qué tienen que tener comedor gratuito los colegios públicos si los alumnos salen a las 2? Pero como puede haber alumnos de menos de 12 años que no asistan al colegio??Esto es inconcebilbe.Vivan las políticas de izquierdas y mantener a caraduras en colegios para ellos solos y además con comida gratis mientras los padres y madres de estas criaturas están en casa rascándose la barriga con 400 euros cada uno y con los hijos mantenidos.