5/9/14

LA TRIBUNA DE MONTERDE: Alguien vio lo evidente

Buenas a todo el mundo. Como muchos habrán notado, aquí debería ir el espacio de opinión de Plauto, llamado “Las crónicas de Plauto”. No va a ser así a partir de ahora.
Como creador del blog, él me pidió hace unos meses que hiciésemos este cambio, que yo asumo con gusto después de llevar unos dos años colaborando semanalmente en la página a través de distintas secciones. Que nadie se asuste ni piense que Plauto nos ha dejado, que no es así. Ha preferido dedicarse a sus pueblos (ya saben que “Un lugar para vivir” es una sección suya) y a las entrevistas, en particular las de tipo político.
Recojo el testigo con la idea de mantener una sección semanal de opinión, sobre temas del concejo, dándole mi toque personal, porque afortunadamente no todos pensamos igual. Una vez explicado esto, toca ir a lo que es la tribuna en sí. 

*Coches aparcados en ambos laterales de la calle.
Desde que hace unos siete u ocho años derribaron aquel viejo muro que separaba las calles Vital Aza y Covadonga, y que lo sustituyeran por balizas, siempre que pasaba por la Vital Aza me llamaba la atención que solo se permitiese aparcar, de manera ‘legal’, en uno de los dos lados. Era absurdo que en una calle que es bastante ancha y que aunque no tiene salida sí tiene un buen espacio al final para dar la vuelta, no se permitiese aparcar en el otro lado de la calle, donde una línea amarilla pintada junto al bordillo así lo señalaba. No se permitía aparcar en teoría, porque en la práctica había tantos coches a un lado como al otro de la calle, y ello pese a que la Policía local se daba de vez en cuando una vuelta para ‘fichar’ a los que aparcaban o dejaban el coche en el lado de la raya amarilla.
Mi sorpresa fue mayúscula cuando, hace unas semanas, a los pocos días de volver de vacaciones, de la que iba a una conocida tienda de informática situada en esa calle, me encontré con que ahora ya está permitido usar el lado izquierdo de la vía para aparcar y que han salido unas cuantas plazas que, imagino, los vecinos de la zona y la gente que trabaje por allí agradecerán. Y lo mejor de todo es que se ha gastado poquísimo, nada más que lo que haya costado la pintura para pintar las líneas.
Por fin, alguien ha visto lo obvio y se ha decidido a permitir aparcar en ambos lados de la calle. Mi más sincera enhorabuena.  

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Era una pijada tremenda lo de no aparcar en ese lado de la calle. Tienes razón en lo de que era muy fácil de solucionar y en que menos mal para los que vivimos por ahí que ahora nos dejan aparcar tranquilamente.

Anónimo dijo...

Ahora lo que tenían que hacer en esa calle era quitar las balizas del final y permitir salir por la calle Covadonga.

Anónimo dijo...

Y otra buena cosa fue tirar aquel muro y hacer la acera de la margen derecha. Ahora que no hay tanto lío en la calle Covadonga, permitiría esa salida hacia arriba.