2/10/15

LA TRIBUNA DE MONTERDE: El 'boom' de los 'döners'

Poco a poco, muy despacio, hemos visto cómo un concejo con pocas posibilidades de negocio para los que vivimos en él se ha mostrado como un lugar para invertir por parte de extranjeros. El ejemplo más claro, el de los bazares chinos. De uno que se abrió hace algo más de diez años, hemos pasado a tener una docena y un gran almacén.
Otro ejemplo de ello, aunque con menor ritmo, es el de los restaurantes de comida rápida del Medio Oriente. Sí, los de los ‘döners’, los ‘dürüms’, los ‘lahmacuns’…
Muy despacio y casi sin armar mucho ruido, ya son cuatro los negocios dedicados a este tipo de comida. Negocios llevados, casi todos, por personas nacidas en países árabes, que controlan (o deberían controlar) lo que hacen. Algunos son parte de franquicias más grandes, con locales en muchas otras ciudades de España. Otros son autónomos, como la gran mayoría de los comerciantes situados a pie de calle.
*Uno de los cuatro locales de comida rápida india.
En cualquier caso, no dejan de ser negocios que han cuajado, que les va bien. Soportan inversiones en publicidad (prácticamente una vez a la semana llega a casa un folleto de alguno de ellos, con sus ofertas gastronómicas) y los hay incluso que reparten a domicilio, con motocicletas propias del negocio.
Llegaron hace más o menos diez años, con la apertura de un local en la céntrica calle Clarín. Hoy, a ese local hay que sumar otros tres… Uno, en la calle La Vega. Otro, en la calle Manuel Llaneza y el último, que también tiene pizzas, en el centro comercial Caudalia.
Pudieron con una serie de bulos que se levantaron hace tiempo, muy parecidos a los que antaño se oían sobre los restaurantes chinos. Ya sabemos que aquí, la cultura del desprestigiar y criticar al que viene de fuera, está a la orden del día.
¿Cuál ha sido la clave del éxito, entonces? Comida rápida, rapídisima (a mí, hace no mucho, me prepararon varias cosas para llevar en apenas veinte minutos), con sabores que hasta hace poco muchos nos rehusábamos a probar pero que, con el boca a boca, han conseguido cautivar a mucha gente. Sabores desconocidos pero basados, al final, en productos que consumimos de muchas otras maneras (carne de pollo, de ternera, de cordero, patatas fritas…). Y por supuesto, precios nada escandalosos en comparación a cómo venden otros establecimientos de otros tipos de comida rápida.
Por ahora son solo cuatro establecimientos, pero no sería de extrañar que abriera alguno más…

6 comentarios:

Xurde dijo...

Éxitu tienen. Reparten pedíos a domiciliu como condenaos. L'otru vienres taba n'una terraza al llau del de la foto, y n'una hora que tuve ellí sentau, el repartior del llocal salió y vino con la moto cinco veces.
Ye barato y suele gustar. A mí personalmente son sabores que nun me llamen especialmente l'atención.

Felipe dijo...

Yo probé esa comida en una ocasión y sinceramente, no me gustó. Entiendo que pueda gustar a los jóvenes que quizás sean el público consumidor de esos productos.

Anónimo dijo...

Bueno, decir que ahora se esta producciendo otro boom. Y es el de las lavanderias. Una en la carreño miranda, otra donde la calle de comisiones y otra en obras para abrir onde el parque.

Anónimo dijo...

Yo no se donde ve un boom y que les va bien, yo más bien veo una burbuja, el de la clarín que es el primero que abrió aún tiene gente, el de la calle la vega y el de la calle manuel llaneza es pasar por delante y ver a los tíos sólos sin ni un sólo cliente dentro.
Donde tu ves un boom yo veo una burbuja y gente que probablemente se sostenga con unas ganancias miserables.

Anónimo dijo...

El de la calle el viciu solo tienes que lu mirar de noche y luego me cuentes si ta tan vacíu. Los otros dos poca cosa de momento.

Anónimo dijo...

Si, seguro que están forrados y cagan billetes de 50 euros