29/4/16

CRÓNICA NEGRA MIERENSE: El cura, a tiros en Urbiés (1985)

“El párroco de Urbiés se defiende a tiros de un ladrón”. Con este titular, entre curioso e impactante, narraba la prensa de la época un suceso que aconteció en la localidad turonesa en la noche del 29 de diciembre de 1985.
“Un joven de Turón, José Ramón Lafuente, resultó gravemente herido el pasado domingo por la noche a consecuencia de un disparo realizado por el cura párroco de Urbiés, Abelardo García Tomás, cuando aquel, en compañía de su hermano Ladislao, fue sorprendido por el cura robando en el interior de la iglesia parroquial”. Así comenzaba a narrar la noticia una nota de prensa de la agencia EFE que apareció publicada en diversos periódicos a nivel nacional.
*Columna aparecida en 'El País'.
Tanto José Ramón como Ladislao habían estado robando unas horas antes en el templo, apoderándose de doscientas pesetas que había en el cepillo. Volvieron posteriormente, ya de noche, para intentar sustraer más cosas del templo. No contaban con que Abelardo escuchase ruidos y se acercara a la iglesia.
“El sacerdote comenzó a gritar para ahuyentar a los ladrones y estos huyeron en una furgoneta, tras intentar arrollar al cura párroco. Este realizó un disparo con una pistola de su propiedad, para la que tiene licencia, al tiempo que se arrojaba al suelo para evitar ser atropellado por la furgoneta, que salió del pueblo a gran velocidad”, continúa la agencia EFE su relato.
José Ramón apareció pocas horas después gravemente herido en una cuneta de la N630, con un disparo en la cabeza. Fue trasladado de urgencia a la residencia Ntra. Señora de Covadonga, en Oviedo, donde salvaron su vida. La Guardia Civil comenzó a investigar y acabó por llevarse al cura al cuartel, que tras declarar, quedó puesto en libertad.
Hubo juicio y la Audiencia Provincial condenó al párroco por imprudencia temeraria con resultado lesiones graves y por tenencia ilícita de armas, ya que, pese a lo apuntado por la prensa, en el juicio se demostró que el sacerdote carecía de licencia. Fue condenado a seis meses de prisión y a pagar 25 millones de las antiguas pesetas a José Ramón. No fue el único juicio en el que ambos se vieron las caras… En 2002 José Ramón lo denunció por alzamiento de bienes, al haber vendido el párroco un piso que tenía embargado preventivamente con el fin de eludir el pago de la indemnización, que seguía abonándole.
No llegó a esclarecerse ni qué grado de participación en los hechos había tenido Ladislao ni si se había ‘desecho’ o no de su hermano, abandonándole en la cuneta de la carretera tras el disparo.
En 2008 la prensa recuperó a José Ramón y lo ocurrido en Urbiés, después de que lo detuviesen por agredir a su pareja, tras atropellarla con una autocaravana después de una discusión.
Respecto a Abelardo, el párroco, fue trasladado a Quintes (Villaviciosa) después de lo ocurrido en Urbiés. Falleció en 2011, a los 72 años, tras una larga enfermedad.

1 comentario:

Anónimo dijo...

No es exactamente que el cura de Urbies se defendiera de un alsdron porque eran tres compinches y hora y media antes intentaron dar el palo en Cenera pero al ser descubiertos se fueron Valle de Turon arriba. Tengo constancia de que el cura intento ahuyentarlos y pasó lo que pasó. Un saludo: JEROMIN.