24/6/16

LA TRIBUNA DE MONTERDE: No es lugar para corzos

El pasado 29 de abril, un convoy integrado por varios vehículos de los bomberos, la Policía Local y la Guardia Civil se dio cita en la A66, a la altura del Polígono de Gonzalín. ¿El motivo? Alguien había llamado al 112 asegurando que en una isleta del río Caudal había un corzo.
Efectivamente, allí estaba el pobre animal, en medio de un río que había crecido bastante tras las lluvias de aquella última semana de abril. Desde la autopista, los bomberos organizaron el rescate, utilizando para descender al río y coger al animal un vehículo con escalera, al final de la cual se incorporó una cesta en la que dos bomberos debían bajar hasta la isleta para coger al animal y sacarlo del cauce.
El operativo no funcionó, ya que el animal, asustado al ver la cesta acercarse, echó a correr (o nadar) por el Caudal. Y así quedó la cosa…
*El operativo del frustrado rescate de abril.
Lo que se creía corzo resultó ser corza y estar preñada. Se supo tiempo después, cuando la corza, desplazada ya hasta una gran isla a la altura de la zona de esparcimiento canino, fue vista con dos crías. A partir de entonces muchos han sido los que día a día han acudido para tratar de ver a la corza, que se encuentra en un islote de gran tamaño, pegado a la pared que sirve para encauzar el río, y que transcurre desde casi el puente La Perra hasta las proximidades de la nave de Mieres Tubos. Muchos de esos curiosos se han preocupado por los animales y les han llevado todo tipo de comida, desde pan, hasta manzanas, pasando por hierba segada de las inmediaciones del paseo o alfalfa, que crece con fuerza al lado del área de esparcimiento canino. Lo cual, es, sinceramente, digno de alabar y dice mucho de los mierenses.
Sin embargo, la historia de estos animales no acaba ahí… Hace unos días moría una de las crías. De hecho, su cuerpo, o lo que queda de él, está ya empezando a descomponerse y a generar un olor que se percibe desde el paseo. Poco tiempo después moría la otra.
Está claro que los corzos, por muy bien que vivan en esa ribera y por mucho que les lleve la gente, no son animales de río, sino de montaña. No son animales preparados para soportar la humedad de ese islote ni la cantidad de insectos, bacterias y parásitos que se pueden encontrar en una zona en la que además hay bastante basura, arrojada por algunos usuarios educados del paseo fluvial.
Me comentaban el otro día dos señores, que andaban precisamente recogiendo alfalfa, que ya se ha llamado en varias ocasiones al Seprona, la división de la Guardia Civil encargada de estas cuestiones, para que se proceda a tratar de rescatar a la corza, con el fin de ser devuelta al monte, su hábitat natural. No ha habido suerte… Y ya son dos meses los que el pobre animal lleva en el Caudal, primero en solitario, luego, con sus dos crías, y ahora, nuevamente en solitario. Espero que cuando quieran proceder al rescate no sea demasiado tarde…

5 comentarios:

Anónimo dijo...

El texto esta bastante mal redactado.
El hábitat natural de los corzos es el monte y el río e incluso la costa, toda Asturias era su hábitat natural, obviamente ese canal entre muros de hormigón que llamamos río, NO.

Haber si creeis que los corzos en zonas naturales no se acercan a los ríos...

Anónimo dijo...

Se acercan a los ríos, pero no acampan dos meses como esta pobre, que entró y ahora no puede salir por esos muros. Me da a mí que por ahí va el artículo.

Xurde dijo...

Coño... Yo alcuérdome de va unos años cayer un corzu o un pariente (la verdá ye que nun distingo ente ciervos, rebecos, corzos, gamos y demás familia)y sacalu ipso facto la Guardia Civil. Voy ver si topo la noticia nel periódicu, porque además fízose un buen revuelu aquel día. Un rescate muy distintu a esti qu'intentaron va dos meses, con los guardias baxando con arneses dempués d'habelu adormecíu y sacándolu en cuello, non con los bomberos baxando n'una cesta esperando pa que la corza subiera.

Xurde dijo...

http://www.lne.es/caudal/2009/05/09/rescatado-ciervo-cayo-rio-caudal/754435.html
Equí ta.

Felipe dijo...

Se pasan. Tenían que tenelos a ellos dos meses en esa isla pegá a una pared.