16/9/16

LA TRIBUNA DE MONTERDE: La lenta muerte del palomar de Baiña

“En los pueblos no hay nadie que haga nada y el Ayuntamiento, menos, así está todo”. Esta frase, sencilla y contundente, que se oye muy a menudo andando por los pueblos del concejo, me viene como anillo al dedo para el artículo de esta semana.
*Los accesos al palomar, tomados por la maleza.

Hace unos días me acerqué, tras haber estado comiendo en Baiña, a una de las joyas del patrimonio civil del concejo: su palomar. Una construcción soberbia, enclavada en un paisaje espectacular que todo mierense debería haberse asomado a ver, al menos, una vez en su vida. Ligado a la familia Fernández-Ladreda, con poderío en la zona, hace ya varios siglos, el palomar fue construido en la segunda mitad del siglo XVI. Diversos historiadores locales han ido más allá y han concretado 1565 como el año en el que se levantó esta edificación, de piedra, de planta circular, con tres niveles: uno para el ganado, el intermedio, para las palomas, y el superior, sin uso determinado, coronado por una cúpula de piedra. Al palomar se accedía a través de un camino empedrado y hasta no hace muchos años se podía entrar en él, contemplar las vistas a través de sus ventanas y observar su interior. Hoy en día nada queda de ese camino, tomadísimo por la maleza, como se puede ver en la fotografía que acompaña al artículo.
*El palomar, visto desde la distancia.
Desconozco a quién pertenece hoy en día el palomar, pero unas personas del pueblo apuntaban a que era del Ayuntamiento, sobre la base de que el Consistorio había acometido, hace cosa de cinco o seis años, unas obras de acceso y mejora del palomar, construyendo un camino empedrado, pintando la fachada y retejando un poco. Lo que sí que está claro es que,  sea o no del Ayuntamiento, no se puede tener así una de las edificaciones más antiguas del concejo. Es sorprendente que nadie se haya encargado de denunciarlo públicamente, a través de este blog o de cualquier otro medio. Viendo cómo están los accesos, prefiero no pensar en cómo podrá estar el interior del palomar, con suelo de tierra, ídoneo para que prolifere dentro de él la maleza. Puede que se haya convertido ya en una especie de invernadero de piedra.
El estado de abandono del inmueble no se queda ahí. Desde la lejanía pueden observarse tejas movidas y rotas, que de seguro se habrán traducido en humedad para el interior.
Probablemente muchos de ustedes piensen que el palomar no da dinero, y es muy posible que el número de personas que se acercan a verlo en todo el año no supere las cincuenta, pero algo tan nuestro, un atractivo que el Ayuntamiento publicitaba con postales y murales en las antiguas Ferias de la Industria y la Minería, no puede acabar entre la maleza o viniéndose abajo. Creo que con voluntad, todavía hay cierto margen de maniobra para ponerse a hacer algo. Otra cosa es que haya esa voluntad… 

5 comentarios:

Furacu dijo...

Santa Barbara tampoco da dinero y unos buenos millones de euros se tiraron en esi pozu.

Para mi vale mil veces la pena subir hasta el Palomar, una joya de nuestro patrimonio.

Anónimo dijo...

El palomar lleva ya un par de años malos, no es cosa reciente. Hay o había también un problema de lindes con una propiedad privada según me contaron. Por lo demás, de acuerdo en que debería protegerse, desbrozar sus accesos y cuidarlo un poco.

Felipe dijo...

No sería de estrañar que acabe cayendo.

Anónimo dijo...

Durante muchos años, si la obra pública no daba algún rédito al político de turno en forma de alguna prebenda o comisión, pues no interesaba.

Topo dijo...

Yo diría que se desbrozaron los accesos coincidiendo con la inauguración del vial reformado a Les Cuestes, hace cosa de año y medio. Me hacéis dudar, porque por lo que se ve en las fotos, parece que llevara sin rozar mucho más tiempo.