28/10/16

ENTREVISTA: Miguel Gallardo, propietario de la la librería-café La Llocura

Emprender e innovar son dos conceptos que muchas veces van estrechamente ligados. Ejemplo de ello es La Llocura, la primera librería-café del concejo, abierta hace apenas dos meses, en la céntrica calle Aller.
Charlamos con Miguel Gallardo, quien, junto a Eva, su mujer, ha puesto a funcionar en Mieres un lugar que aspira a convertirse en uno de los focos culturales del concejo, con literatura, pintura, fotografía o incluso teatro como ingredientes.

“Hoy es más importante que nunca la labor de un librero o de un programador cultural, intentar salirse de los márgenes y mostrar a la gente que hay otra realidad más allá de Sálvame, el fútbol o el bestseller de turno”

-Pese a existir en muchas ciudades, La Llocura es la primera librería-café de Mieres. ¿Cómo y cuándo surgió la idea de poner en marcha este proyecto? ¿Quiénes están detrás de él?
*Fachada del establecimiento.
Surge de una vocación romántica, que son las que siempre han movido el mundo, como es la de pasar las horas rodeado de libros, prescribiendo lecturas y compartiendo sueños, pero en esta hora en que el capitalismo sin escrúpulos ha derrotado al ser humano, había que buscar un equilibrio y ahí surge la idea de mi mujer, Eva, mucho más práctica y lista que yo, de aderezar el proyecto con un buen vino, una caña o un café de calidad. Al final surge la librería-café. A nosotros se suma Altea, una mujer muy joven, muy inteligente, muy lloca y con experiencia en el sector, que se ha convertido en menos de dos meses en la tercera pata de este taburete enajenado que es La Llocura. Tampoco me puedo olvidar de Paz, otra lloca maravillosa que se sube al carro ocasionalmente, cuando organizamos eventos y la afluencia crece bastante.

-¿Qué es lo que ha resultado más complejo de todo lo que conlleva abrir un negocio como este?
Esa cosa sucia llamada dinero, sin duda. Tienes muy claro todo lo que tienes que hacer, los pasos a seguir, con quién contactar, cómo enfocar el proyecto, qué equipo formar… Todo muy bonito e ilusionante hasta que llegas a la parte económica y te pasas el día diciendo: ¿cuánto dices que cuesta hacer esto, cuánto cuesta aquello, cuánto…? ¡No tenemos todo ese dinero!... Por suerte, y dado que teníamos muy claro que solo queríamos trabajar con banca ética, dimos con Triodos, que nos brindaron apoyo desde el minuto uno. Y también están mami y papi y algún familiar más, sin ellos esto hubiera sido imposible.

-¿Qué es, exactamente, una librería-café? ¿Qué nos podemos encontrar en La Llocura?
Pues eso, un lugar donde puedes comprar un libro y tomarte un café, por resumirlo mucho, aunque la realidad, por suerte, es algo más compleja y atractiva: este sitio es un espacio muy especial, porque a la magia de las librerías, la de ojear y estar rodeado de libros, se une la posibilidad de disfrutar de un momento de relajación mientras escuchas buena música -a veces, en directo- y te tomas algo.

-¿Se trata, en cualquier caso, de una librería-café para todos los públicos y edades?
Sin duda, hay libros para todo tipo de personas, desde los populares desplegables infantiles hasta sesudos tratados filosóficos. Lo mismo ocurre en la zona de hostelería donde un peque puede disfrutar de un zumo de naranja ecológica o de un refresco de comercio justo mientras sus padres degustan un vino de la Ribeira Sacra o una de nuestras cervezas asturianas.

-¿Tiene presencia la literatura en asturiano en las estanterías de La Llocura? ¿Y en otras lenguas?
Por supuesto. Aún no es tanta como quisiéramos, porque hacer un fondo de librería es costoso cuando se acaba de empezar y hay tantas deudas por pagar, pero como defensores de la oficialidá de la Llingua y de la cultura asturiana, nos parece fundamental apostar por los autores que tienen el valor de escribir o traducir al asturiano. Respecto a otras lenguas, ya me han pedido libros en francés o en inglés. Mieres es más culta de lo que puede parecer...

-Pese al protagonismo que puedan tener los libros, La Llocura no se cierra a nada que sea cultura, como exposiciones de pintura o fotografía, ¿no es así?
*Ángeles Caso, presentando su libro en La Llocura.
Es otro de nuestros objetivos, convertir este lugar en referencia expositiva. Empezamos con una muestra del pintor Jorge López y ahora mismo es la obra de la artista mierense Laura Mangas la que cuelga en las paredes de La Llocura; lo siguiente será una exposición fotográfica nacida en el objetivo de Rocío Miravalles que dará paso a la obra de Marga Sancho. Ya tenemos reservado el local para al menos cinco muestras más. Es una gozada que la gente se acerque a ti para pedirte un hueco y que puedas darle la oportunidad de mostrar su arte.
Tampoco nos olvidamos del teatro ni de la música y ya estamos preparando una agenda atractiva. En menos de dos meses ya han pasado por La Llocura grupos como Goli Goli Teatro o artistas de la talla de Tom Prendes o Antón Menchaca. Nos vuelve locos esta adrenalina de la cultura.
Ah, y qué decir de las presentaciones de libros… Fue Ángeles Caso la que se encargó de amadrinar nuestro proyecto viniendo a firmar ejemplares de su libro Ellas mismas a La Llocura y ahora se trata de no parar: por aquí van a pasar nombres muy importantes como Javier Cuervo, Ana López Martín y algún otro que estamos a punto de cerrar y que no va a dejar indiferente a ningún asturiano debido a su repercusión nacional e internacional, me atrevería a decir.

-El establecimiento abrió sus puertas hace unas semanas, ¿cómo está siendo la respuesta del público? ¿Qué es lo que más gusta a los clientes?
*Libros infantiles, en una de las mesas.
Estamos muy contentos, la gente va perdiendo ese miedo ancestral al cambio, a lo nuevo y se va sintiendo cada vez más a gusto. Les encanta el ambiente acogedor y detalles ya muy presentes en otras ciudades avanzadas, como la posibilidad de poder entrar con sus mascotas o que tratemos a los niños como las personitas independientes que son y que, por ejemplo, cuenten con su propio aseo. También nos agradecen mucho -parece mentira- la cartelería en asturiano. Otro sector, cada vez mayor, nos da las gracias cuando descubre que no tenemos ni televisión ni prensa deportiva… Nos gusta pensar que mucha gente ha encontrado su lugar de ocio.

-Hablando de gustos, no podemos dejar de preguntarle por los suyos… Imaginamos que para regentar una librería-café se ha de ser aficionado a la lectura, ¿no? ¿Cuáles son sus autores y títulos favoritos, con independencia del género?
Odio leer… ¡Es broma! Verás, me pasa una cosa muy curiosa: por supuesto que soy un amante de los libros, pero justo ahora, debido a lo que me absorbe el proyecto, es cuando tengo menos tiempo para leer y eso me quema bastante, así que espero estabilizarme pronto y dedicar a esa pasión tanto tiempo como se merece y el cuerpo me pide. Respecto a mis autores, el espectro es muy amplio y ecléctico, pero si tuviera que quedarme con uno, al margen de los clásicos de siempre, sería Rafael Chirbes, su escritura, como decía aquel entrañable personaje de La taberna del irlandés, es algo homérico. También presto atención a los proyectos pequeños, donde puedes encontrar joyitas como En mar abierto, la novela de Eduardo Romero editada por Cambalache.

-Revirtiendo la cuestión anterior, ¿algún género o autor que no leería nunca? Si es así, ¿por qué?
Vivo una vida sin tabúes, en todos los ámbitos. De todo se aprende, aunque no creo que me apetezca leer nunca algo como la biografía de Belén Esteban...

-Otra pregunta casi obligatoria… ¿Libro en papel o en formato digital? ¿Por qué?
*Uno de los escaparates de La Llocura.
Si te respondo de forma típica no estaría mintiendo: abrir un libro de papel, olerlo, disfrutar su tacto cálido, tomar anotaciones en los márgenes…; pero aparte de esa realidad subyace una cuestión de fondo que se refiere a todos los supuestos avances que nos rodean, no sólo a los ebooks, y es que una sociedad pierde el control de su destino en cuanto deja de comprender la tecnología que maneja. Esto puede sonar rimbombante, pedante e incluso paranoico, pero cualquier persona podría desgranar el proceso de fabricación de un libro: la imprenta, la encuadernación, el cosido o pegado… Pero ¿cuántos podrían explicar los procesos que intervienen en el nacimiento de un libro digital?, todos esos chips enviando y recibiendo impulsos eléctricos, todas esas líneas de código informático que te permiten pasar de página deslizando un dedo. Ese poder está en manos de una minoría que, por ejemplo, puede incluir banners de publicidad entre esas páginas virtuales que quizás acaben modificando tus pupilas. Perdón por esta respuesta, pero si sirve para que una sola persona se plantee cosas, merece la pena. Lo mismo pasa con un libro, y si es de papel, mejor… Por cierto, es una cuestión a la que damos importancia, a democratizar la tecnología, por eso también apostamos por libros de programación informática para niños. Tienen que entender la realidad que les rodeará en este futuro presente.

-La Llocura aspira  a convertirse en un nuevo punto de cultura en Mieres. ¿Cómo ve el concejo, precisamente, a nivel cultural?
Pues con la sensación que toda mi generación la contempla, la de que no vivimos el mejor momento ni mucho menos a nivel cultural, pero no sólo en Mieres, es una cuestión general, que empieza con la progresiva degradación del sistema educativo desde hace ya muchos años. Me da risa cuando la cínica derecha de este país pide un pacto por la educación cuando lo que en realidad desean es que el rebaño no se haga preguntas. El pacto existe desde hace mucho, pero para conseguir que la resignación sea nuestra respuesta. Por eso es más importante que nunca la labor de un librero o de un programador cultural, intentar salirse de los márgenes y mostrar a la gente que hay otra realidad más allá de Sálvame, el fútbol o el bestseller de turno (que no nos falten a los libreros, no voy a ser tan cínico como para renegar de algo que nos da de comer…). Uno recuerda con nostalgia el ambiente de sitios de reunión kultural como La buraka, bajar aquellas escaleras y sentirte como en un local clandestino del París de entreguerras… Quizás lo tenga mitificado, pero es el recuerdo que mantengo. Hoy en día, como diría mi amigo Humphrey, siempre nos quedará L’Abellugu, y que no falte...

-Completando la pregunta anterior, ¿podría ser La Llocura el primer elemento de un foco cultural centrado en cafés-librerías? ¿Cree que La Llocura pueda abrir, en ese sentido, camino a que otros apuesten por proyectos de este tipo?
Si digo ojalá, puede sonar pretencioso, porque no queremos ser el camino a seguir, queremos hacer lo que nos gusta: seguir disfrutando con la cultura y compartirla con todos aquellos a los que les apetezca. Si llegan más proyectos parecidos, bienvenidos, todo lo que sea poner a Mieres en el mapa, supongo que es bueno.

-Hemos hablado de libros pero no de la otra vertiente del establecimiento: la cafetería. Para terminar, ¿qué recomendaría tomar a cualquiera que se siente en una mesa de La Llocura? 
Ya hablé antes de nuestros productos de comercio justo, así que me despediré recomendando ir a La Llocura a esa hora en que es demasiado pronto para comer, pero demasiado tarde para desayunar, cuando tienes la sensación de que tu estómago podría digerir un jabalí y pedir uno de los sandwich que nos prepara cada día Laura en el obrador de Dulce y Salado y acompañarlo de un vino blanco Almalarga; la sensación del primer bocado y el primer trago es como la de leer por primera vez a Shakespeare...

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Un espacio muy acogedor, por el que he pasado un par de veces y al que auguro mucha vida. Me parece penoso, dicho sea de paso, que no se apoyen iniciativas de emprendedores como es esta. Y luego se quiere fomentar la cultura emprendedora jajaja.

Carmen dijo...

Un lugar acogedor, donde poder charlar sin bombardeo de noticias y fútbol, algo así necesitaba Mieres, donde los animales son compatibles con el entorno, igual que el espacio dedicado a los pequeñajos, con la compañía de los libros, poder tomar una menta y pensar que libro te puedes llevar.

Anónimo dijo...

Una maravilla hasta que aparezca el Llonguera a ver si pesca algo dado que es una persona muy relacionada con la cultura,la suya, es decir la del dinerillo si lo hubiera.

Xurde dijo...

Yo tuve una vez na más y la verdá ye que prestome muncho el entrar y nun topame con una ensordecedora tele puesta en los culebrones de la 1, como suel haber nel restu de cafeteríes.
La idea del negociu ye buena y si saben explotalo como parez que van a explotalo, tienen asegurao un llargu recorríu.

Eva dijo...

Yo estuve esta semana, no lo conocía y me llegué hasta allí. El local impresionante y muy tranquilo. Me gustó mucho.

Anónimo dijo...

recomendable cien por cien