11/11/16

PEQUEÑAS SEMBLANZAS DE GRANDES MIERENSES: Rafael del Riego

Rafael del Riego vino al mundo en Oviedo, en el año 1888. Perteneciente a una familia acomodada, Rafael decidió estudiar Ingeniería de Minas.
Terminada la carrera, en 1909, y habiendo realizado pequeños trabajos por toda Asturias, en 1915 llegó al Valle de Turón tras ser contratado por Hulleras de Turón, la empresa que explotaba gran parte de las minas abiertas en el valle. Desde su llegada, pasó formar parte del equipo técnico que dirigía las minas, encabezado por Francisco Fontanals.
Tras la jubilación de este, en 1916, y con un nuevo director al frente, Rafael fue nombrado subdirector y con ese cargo fue enviado en 1919 al extranjero, junto a otro ingeniero, para que estudiase sobre el terreno la aplicación a las explotaciones turonesas de los métodos de arranque utilizados tanto en Inglaterra como en Estados Unidos, así como el funcionamiento de sus organizaciones sociales. Antes de eso, en 1917, se le encargó la supervisión de las obras de construcción del colegio de los hermanos lasalianos, que él inauguró en enero de 1919, poco antes de su viaje.
*Retrato de Rafael del Riego.
De vuelta en Mieres, y tras haber aplicado a numerosas técnicas de las vistas y aprendidas durante su viaje, en 1921 se convertía en director de la empresa. Siguió apostando por nuevas y eficaces técnicas, lo que ocasionó un notable repunte en la producción.
No solo de producir se preocupaba el ingeniero. También tenía interés por mejorar el entorno social de sus trabajadores. Así, colaboró activamente con el Ateneo Obrero, proporcionando grandes cantidades de dinero para la compra de libros, y ofreciendo una parcela para la construcción de un nuevo y amplio edificio, el actual Ateneo, que se inauguraría en octubre de 1929. Colaboró asimismo en la realización de diversas obras de mejora en el campo de fútbol de La Bárzana y con numerosas asociaciones y colectivos del valle, como el Orfeón o la Banda Filarmónica. Ordenó construir escuelas en algunos pueblos y trabajó activamente para conseguir, además, que Turón contase con una sección de Cruz Roja, lo que logró en 1929.
Su mecenazgo también llegaba directamente a sus trabajadores, con préstamos, materiales para obras en sus viviendas, arrendamientos a bajo coste de viviendas de la empresa…
Galardonado con la Medalla de Oro al Trabajo, y con la Medalla de Oro de Cruz Roja, entre otros muchos títulos, Rafael del Riego se puso por meta en 1934 sacar adelante un verdadero sanatorio en pleno corazón del valle. La Revolución de Octubre de 1934 echó por tierra esos planes ya que fue fusilado en el cementerio turonés el 14 de octubre de ese año, seis días después de que fueran fusilados ocho frailes de La Salle, y al mismo tiempo que el jefe de los guardajurados de su empresa y un corresponsal de prensa. Tenía 46 años y muchos planes para su empresa y el valle que tanto quería.
Terminada la Guerra Civil, el Ayuntamiento de Mieres decidió que la arteria principal del valle, a su paso por La Veguina, llevase su nombre, en señal de homenaje.   

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Yo ya sabía la historia y vida de ese hombre y al pueblo que trató de sacar de la incultura y la miseria lo fusila. Esa era nuestra España.

Xurde dijo...

Foi un visionariu que supo ver en Turón un xermen que luego vinieron munchos a explotar: el de l'industria. Si nun hubiera acabao como acabó, siendo asesinau per los sos ideales, y per parte de la xente a la que muy posiblemente había ayudao, aunque hubiera sío indirectamente, sabe Dios lo que hubiera fecho per Turón en los años siguientes.

Anónimo dijo...

Cuando mataron a esti paisano no habia rey ni democracia porque el gobierno era el de la republica que son los de la bandera tricolor, los mismos que piden ahora republica son nietos de aquellos? ye que toi fechu un lio.