31/3/17

PEQUEÑAS SEMBLANZAS DE GRANDES MIERENSES: Arsenio Suárez

Manuel Arsenio Suárez Alonso, conocido también como Arsenio Suárez vino al mundo en La Felguera, Turón, en el año 1950. En ese lugar transcurrió su infancia, cargada de recuerdos del hospitalillo (la casa de su familia estaba al lado de él), del popular Bar Torres o de sus juegos en el río con otros niños de su edad.
Inquieto, con catorce años decidió dejar sus estudios en el colegio La Salle para dedicarse a algo que le llamaba mucho la atención: la mecánica. Fue así como entró a trabajar en el Garaje Lacrio, en Turón, dedicado a motos y bicicletas. Tras un año allí, dio el salto, en 1965, al Garaje Díaz, concesionario oficial de Seat en Mieres. Estuvo durante más de tres años aprendiendo acerca del mundo del motor, hasta que en 1968 decidió abrirse camino en Turón, en un pequeño local próximo a su casa. Surgía así Garaje Arsenio. Su buen hacer como mecánico le llevó a que en poco más de un año tuviese que contratar a dos trabajadores para dar abasto.
*Arsenio Suárez.
Siendo consciente de que el servicio militar podría mermar su recién iniciada carrera en el mundo de la mecánica, vio que entrar en la mina era la única forma de evitarlo, y en 1970 se convertía en mecánico en Minas de Urbiés. Estuvo allí durante cuatro años, de los recordaba especialmente el alto grado de exigencia de su jefe, que no era otro que su padre. En 1974, dadas sus habilidades, fue trasladado a la Escuela de Formación Profesional, convirtiéndose en monitor y compaginando todo ello con su taller, que seguía creciendo, cambiando además de local. Dos años antes, en 1972 contraía matrimonio con Belén, con la que tuvo tres hijos, con la que se estableció en Lago.
Se sintió atraído por la política y a comienzos de los 80 comenzó a militar en el PSOE. El partido le ofrecería, años después, ir en lista para las elecciones municipales de 1991, encabezada por Gustavo Losa. Pese a sus reticencias iniciales, aceptó y se convirtió en edil de Personal, cargo que le obligó a dejar la formación profesional. En 1995, la victoria de Misael Fernández Porrón lo convirtió en edil de Cultura. Al término de la legislatura, en 1999, decidió apartarse de la política, centrándose en el Consorcio de la Feria de la Industria y la Minería, creado durante el mandato de Gustavo Losa. Fue gestor y asesor del mismo durante varios años. Apasionado de la montaña, en 1999 se convertía también en presidente del Grupo de Montaña ‘San Bernardo’, cargo que ocupó hasta el 2004, consiguiendo, entre otras cosas, el acondicionamiento del refugio de Vegará. Todo ello, sin dejar de lado su taller, que siguió creciendo, hasta abrir una nave en El Cauxal.
En el 2010, tras presidir la Sociedad Turonesa de Festejos, tomó las riendas de la Asociación Mejoras del Valle, que presidió hasta sus últimos días. A través de ella consiguió coordinar a las asociaciones del valle para que sus reivindicaciones tuviesen peso. Desde la asociación consiguió la rehabilitación, con éxito, de las piscinas del valle y participó en la defensa de incontables proyectos y causas para el valle: rehabilitación del patrimonio, la lucha por mantener un servicio de transporte público, carreteras para pueblos…
El 8 de octubre de 2016 su corazón dejó de latir. Tenía 66 años.
“Era una muy buena persona, trabajó incansablemente desde el movimiento asociativo para conseguir lo mejor para su pueblo y tuvo la suerte de poder hacerlo también desde el Ayuntamiento, era una persona muy representativa de Turón”, destacó Manuel Ángel Álvarez, vicealcalde y, como Arsenio, también turonés.
Apenas unos días antes había asistido, con orgullo, a la presentación del proyecto de construcción del nuevo ambulatorio de Turón, cuyas obras arrancarán en unos meses. Fue uno de los grandes defensores del proyecto, que será una parte más del impresionante legado que Arsenio dejó a los turoneses y al concejo de Mieres en general.
*La imagen que acompaña a la publicación ha sido obtenida del perfil de Facebook de su  taller, ahora regentado por su hijo.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Un crack como profesional, como líder del movimiento vecinal y como persona. Acabó algo quemado de la política, pero no tiró la toalla y siguió peleando por Turón desde Mejoras, una asociación que reflotó cuando estaba muerta.

Anónimo dijo...

El mejor mecánico de Mieres durante muchos años y la tradición familiar que ha inaugurado parece que continuará con su nombre en lo más alto. Se fue demasiado joven.