9/3/18

PEQUEÑAS SEMBLANZAS DE GRANDES MIERENSES: Misael Fernández Porrón, in memoriam

El 8 de marzo Mieres amanecía con la triste noticia del fallecimiento de Misael Fernández Porrón. Desde esta página hemos querido rendirle un pequeño homenaje, rescatando la pequeña semblanza que de su persona elaboramos hace ya más de dos años. 

Misael Fernández Porrón nació en Mieres el 12 de marzo de 1949. Tras licenciarse en Magisterio por la Universidad de Oviedo en el año 1968, ejerció como maestro interino en diversos pueblos de la geografía asturiana, como Zureda (en Lena), Sotiello (en Aller) o Ujo. Con plaza en propiedad, fue maestro durante varios años en el colegio público de Rioturbio y en el Santiago Apóstol de Mieres, en el que dio clase hasta 1995 y donde llegó a ser jefe de estudios. Fue también director del Centro de Profesores y Recursos del Caudal desde 1994 hasta 1995.
*Misael Fernández Porrón.
En el ámbito social, simpatizante del PSOE, Misael se convirtió en 1983 en presidente de la Asociación de Vecinos de San Pedro. Estuvo en ese cargo hasta 1987, año en el que dio el salto a la política activa, convirtiéndose en concejal de Cultura, Deportes y Festejos, estatus que ostentó hasta el año 1991.
En 1995, el PSOE mierense depositaba en él su confianza de cara a las elecciones locales de aquel año, como relevo de Gustavo Losa. Meses después se convertía en Alcalde, gracias a los nueve concejales que las urnas le concedían, y pese al empate con IU. Cuatro años después no dudaba en presentarse a la reelección, obteniendo once ediles y rozando la mayoría absoluta (en aquel entonces había veinticinco concejales).
Durante sus años al frente del Ayuntamiento, Fernández Porrón fue también miembro de los consejos de administración de Cajastur (entre 1995 y 2003) y de Cogersa (entre 1999 y 2003).
Tras dejar su cargo de Alcalde en el año 2003, volvió a la enseñanza, aunque siguió estando muy vinculado al PSOE, hasta tal punto que en 2007, con el inicio del segundo mandato de Álvarez Areces, da el salto a la política regional convirtiéndose en Director General de Deportes. Estuvo en ese cargo hasta el año 2011, en el que se apartó de la política activa y se jubiló en su función docente.
Un cuadro en el Ayuntamiento le recuerda como Alcalde de esta villa en un periodo marcado por la construcción y puesta en marcha del Campus, el cierre de varias instalaciones mineras, la puesta en marcha del plan Vasco-Mayacina o la peatonalización de las primeras calles, entre otras muchas actuaciones.
De su época como Alcalde guarda también, como curiosidad, una ficha en Internet Movie Database, gracias a su colaboración en el rodaje de la película Pídele cuentas al rey, en 1999.
Su vida se apagaba el 8 de marzo de 2018 a causa de los estragos provocados por la esclerosis lateral amiotrófica (ELA) que padecía desde hace más de un año. Deja mujer, dos hijos y tres nietos.
“Es un día triste para todos los que tuvimos la gran suerte de trabajar a su lado. Era un gran político y una mejor persona que supo ganarse el afecto y el respeto del pueblo de Mieres”, señalaron desde la Agrupación Socialista del concejo tras conocerse la noticia de su fallecimiento.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Gran paisano. Tratable y muy amigo de juntarse con cualquiera, de cualquier ideología a debatir sanamente. Supe de su enfermedad hace poco y fue un mazazo. Descansa en paz, Porrón.

Anónimo dijo...

Siempre mezclamos la politica,era una bellisima persona, dejaros de si se juntaba para debatir de politica como si eso fuera lo importante.

Anónimo dijo...

Todo un SEÑOR en mayúsculas. Fue mi maestro en el Santiago Apóstol dos o tres años antes de que se presentase a las primeras elecciones. Como maestro era de esos que nunca olvidas, que se preocupa de enseñar, de cómo están los alumnos y de que el curso les lleve a buen puerto.
Como anécdota, cuatro o cinco años después volvimos a coincidir buena parte de nosotros con él en un acto del instituto y nos invitó a tomar algo en la cafetería y estuvimos charlando un buen rato.
Hasta siempre maestro.

María

Anónimo dijo...

Una buena persona

Anónimo dijo...

Por aquí otro alumno suyo del Santiago Apostol que sólo tiene palabras buenas para Misael.