13/7/18

REPORTAJE: Mieres está en el Camino

Mieres está, más que nunca, en el Camino. Las cifras sobre el tránsito de peregrinos por el concejo y un aumento en las pernoctaciones en el albergue de La Peña así lo demuestran.
Ello se debe a que por el concejo discurre parte del conocido como Camino del Salvador, que une León y Oviedo, y permite, a su vez, enlazar con el Camino Primitivo, que desde la capital llega a Santiago de Compostela.
En su paso por Mieres, el Camino permite al peregrino conocer Ujo, Mieres y la ascensión a El Padrún.
Mapa de la etapa Pola de Lena-Oviedo del Camino del Salvador

Hemos conversado con seis peregrinos, elegidos al azar, a los que hemos encontrado en distintos puntos de Mieres con el fin de conocer la imagen que se llevan del concejo, acompañando a algunos durante parte de su travesía. El presente reportaje se realizó en septiembre de 2017.
Una señal marcando la ruta a la entrada de Ujo
Nuestro primer protagonista es Marcos Robles. Lo saludamos en La Rebollá, un caluroso 8 de septiembre. Es la una de la tarde. Vallisoletano de nacimiento, vive desde hace años en Bilbao. Es un entusiasta del Camino y repite aventura, ya que realizó el Camino del Salvador, junto al Primitivo, en 2003.
“Me sorprendió la buena señalización que hay ahora, hay también mucha más información y lo moderna que está la ciudad”. Aunque las guías aconsejan cruzar La Villa y salir a la calle Ramón y Cajal, para seguir por Teodoro Cuesta a Oñón y llegar así a La Peña, Marcos atravesó Mieres por Valeriano Miranda. “Me llamaron mucho la atención los edificios de colores que hay en la zona. Muy llamativos. ¿El negro es un homenaje a la minería, no?”, nos pregunta.
Lleva desde las ocho de la mañana caminando, y prevé llegar a Oviedo a última hora de la tarde, recorriendo así la etapa entre Pola de Lena y la capital, de casi 32 kilómetros. “Después de subir Pajares, subir El Padrún está chupado”, nos dice, entre risas, antes de despedirse y continuar caminando.

“Caminando desde la puerta de nuestra casa”. Así nos responden Alberto y Rubén Blanco cuando les preguntamos de dónde vienen. Estos dos hermanos leoneses hacen el Camino “parando, viendo y disfrutando”. Nos los encontramos el 13 de septiembre, saliendo de Requejo. Les acompañamos hasta La Peña. Mientras que Rubén se estrena, Alberto repite, tras hacer el mismo recorrido en 2014.
“Entre la gente, que es muy amable, el paisaje y el buen tiempo que de momento estamos teniendo, con sol, pero sin mucho calor, estamos disfrutándolo mucho”, nos comenta Rubén.
Un hito con el dibujo de una vieira en el Puente La Perra
Preguntados por su impresión sobre Mieres, Alberto nos dice que “la villa está muy bonita. Hemos ido a ver el pozo Barredo, donde trabajó un tío nuestro. Hemos dado un paseo por las calles del centro y hemos entrado al mercado, que nos ha encantado. Es sorprendente que con tanto supermercado aún aguante un mercado de los de toda la vida con tantos puestos y tanta actividad”.
Rubén añade a las palabras de su hermano que “Requejo me ha parecido un sitio para venir solo a Mieres y pasar el día ahí, comiendo y tomando sidra, viendo la gente pasar”.
Vienen con espíritu aventurero. “Traemos sacos de dormir y una tienda de fácil montaje y desmontaje. Solo dormiremos en albergues si el tiempo lo aconseja o lo necesita alguno de los dos. Ya hemos dormido dos noches a la intemperie y dormimos muy bien”, nos dice Alberto. Al llegar a La Peña nos pregunta por el albergue. Ha leído en internet alguna noticia sobre el alto número de peregrinos que hacen noche en él: “Dormí en él la otra vez y estaba muy limpio. El señor que nos atendió, muy amable y atento. Era gratis alojarse y estaba mucho mejor que otros llegando a Galicia en los que había que pagar por dormir”.
Nos despedimos de los hermanos, que días más tarde nos escribieron un correo para decirnos y mostrarnos que habían llegado a Santiago.

En León también comenzó el Camino Gabriele Russi. Pese a ser italiano, tiene a su favor un punto importante: conoce buena parte de Asturias gracias a haber hecho un curso de su carrera, Historia del Arte, en la Universidad, a través de una beca Erasmus, en 2016.
Coincidimos con él en la mañana del 14 de septiembre en el paseo fluvial, a la altura de Ujo, y lo acompañamos hasta la plaza de Requejo. “En todas las webs que he visitado para preparar el Camino, ponen Requejo como un sitio que hay que visitar al pasar por Mieres. Y la verdad es que es un lugar curioso”, nos dice, contemplando la plaza.
Pese a su experiencia universitaria en Asturias, es la primera vez que visita Mieres. “La ciudad es más grande de lo que pensaba”, nos comenta desde la pasarela que une Vega de Arriba y la senda fluvial.  Atravesamos La Villa. Se interesa por el Palacio de Camposagrado. Entramos en el recinto del instituto. “Es precioso. ¿En serio es un instituto público?”, nos pregunta, tras contarle un poco la historia del inmueble. Lamenta, eso sí, no tener tiempo para entrar a conocer la colección de arte del centro.
Cámara en mano, no duda en hacer fotografías de la estatua de Pepa La Lechera, diversos edificios de la calle La Vega, el Ayuntamiento, la Iglesia de San Juan y Requejo.
“En el mapa parece y por población pensaba que Mieres era una ciudad más pequeña”, nos dice, tras explicarle cómo seguir.
En El Padrún ha quedado de verse con dos compañeros de facultad que lo acompañarán hasta Santiago y con los que hará noche en Oviedo.

Joao y Maite, caminando por el Paseo Fluvial
De algo más lejos vienen Joao Dasilva y Maite González, marido y mujer. Viven en Balaguer, Lleida, de donde es ella. Él nació en Oporto, pero lleva más de veinte años viviendo en Lleida.
Con ellos cruzamos Mieres el 18 de septiembre. Están habituados a hacer todo tipo de travesías a pie, pero es la primera vez que hacen el Camino del Salvador, conectándolo con el Primitivo. “La entrada a Mieres por el paseo a orillas del río es de lo mejor. Veníamos un poco acongojados de Lena, por una carretera sin arcén y que está llena de maleza y de tráfico”,  nos comenta Joan en relación a la AS-242.
Con ellos recorremos el casco urbano, hasta Requejo. “Parece una plaza de un pueblo de un cuento. Es muy bonita”, apunta Maite.
Su meta es Oviedo, concluyendo la misma etapa que realizaba Marcos. “Y de ahí, seguir a pie hasta Santiago, etapa a etapa, salvo que algún imprevisto nos lo impida”, nos comenta Joan, mientras su mujer realiza diversas fotografías a la plaza. Esperamos que haya sido así.

Las cifras no mienten: Mieres está en el Camino, ahora más que nunca. Y a la luz de testimonios como los de estos seis peregrinos se demuestra que el concejo, desde la entrada por el paseo fluvial, hasta el casco urbano, el albergue de La Peña o el alto de El Padrún tienen mucho que ofrecer a todos aquellos que, como estos seis peregrinos, buscan vivir una experiencia a todas luces única, caminando y conociendo lugares y personas.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

En los últimos años sí que es cierto que se ven muchísimos peregrinos por Mieres. En La Rebollada hay quienes alquilan sus casas para que hagan noche. Quizás es un buen filón turístico.

Anónimo dijo...

Que tengan cuidado. El Principado está revisando todo aquello que pueda ser considerado alojamiento turístico y no esté funcionando como tal. En el Occidente ya han cascado varias multas a personas que arrendaban habitaciones o casas para que los peregrinos hicieran noche.

Anónimo dijo...

a traido bastante mas turismo el Camino de Santiago con una inversión mínima que todos los millones que se gastaron en rehabilitar pozos mineros y demás morrala industrial, ta claro la gente busca paisajes, patrimonio de verdad (casonas, palacios, iglesias), gastronomia y naturaleza. No ver ruinas industriales como Barredo, Santa Barbara o San José.

Anónimo dijo...

Siempre digo yo que no sacamos filón al camino de Santiago. Y me da pena que se haya quedado el camino del Salvador sin ser patrimonio de la humanidad por la desidia o desinterés de los gobiernos asturiano y castellano-leonés.
Tener algo turístico patrimonio de la humanidad vendería mucho la verdad. Te pones la etiqueta y la gente viene en masa.

Anónimo dijo...

Al ultimo anonimo decirle que en la no declaración del Camino de Santiago como Patrimonio de la Humanidad en el tramo que va desde León a Uviéu y que pasa por nuestro conceyu, por una vez la culpa no fue del gobierno asturiano sino del leones, informáte bien sobre porque esto sucedió. Y no fue otra cosa que porque los cazurros ni siquiera declararón BIC el tramo del camino que va desde León a Payares, no les interesaba porque prefieren promocionar el camino que sigue por su provincia, el gobierno asturiano fizo todo lo posible, de echo el de la costa o el primitivo si obtuvieron tal distinción, gracias a que los gobiernos de Cantabria, Galicia y Euskadi si ficieron los deberes.
Una decisión lamentable por parte de nuestros vecinos y que también perjudica al norte de su propia provincia.