4/3/16

ENTREVISTA: Rosalía González, directora del C.P. 'Vega de Guceo'

Es uno de los colegios más modernos del concejo, y uno de los dos que permanecen abiertos en el Valle de Turón. Se trata del Colegio Público ‘Vega de Guceo’ y se encuentra situado en Linares, Turón. Esta semana charlamos con Rosalía González García, la directora de este centro que cuenta en la actualidad con casi 150 alumnos.

“El cole es una pequeña familia donde nos conocemos todos. Pocos para poder recibir una atención más personalizada, pero suficientes para poder tener un grupo de amigos con las mismas inquietudes”

-La primera pregunta es  necesaria… ¿Cuántos alumnos tiene en estos momentos el C.P. ‘Vega de Guceo’? ¿Qué enseñanzas oferta? ¿Con cuanta plantilla cuenta en la actualidad?
En estos momentos vienen a nuestro centro 145 niños de educación infantil y primaria, es decir, de entre 3 y 12 años. Y somos 17 profesores, dos de ellos con media jornada y una, además de estar a media jornada, es compartida con otro colegio.

*Vista exterior del centro.
-El colegio es uno de los más ‘nuevos’ del concejo, pues abrió sus puertas a finales de 1986, con un diseño moderno y unas instalaciones amplias y muy completas, contando incluso con comedor, ¿no es así?
Pues el hecho de que sea un centro de los más nuevos no ha sido garantía de calidad. Las terrazas y la cubierta tienen filtraciones difíciles de localizar, y la vedad es que las instalaciones se nos quedan pequeñas. Cuando se proyectó el centro la idea era construir dos edificios, uno para infantil y otro para primaria. Pero se quedó en uno, y la verdad es que echamos de menos disponer de algún aula más para las especialidades, los desdobles… así como un salón de actos más amplio donde hubiese espacio para, al menos, todos los niños.
Otro problema importante es la falta de un espacio amplio cerrado en el patio (polideportivo techado) para los recreos y las clases de Educación Física en los días de lluvia.
El comedor sí que es muy espacioso y disponemos de cocina propia.

-Como la directora del centro, ¿cómo definiría la filosofía, el espíritu, de un centro como este?
En estos momentos el claustro de nuestro centro es muy dinámico y con ganas de hacer y probar cosas nuevas. Creemos que tenemos que transmitir conocimientos, pero también facilitarles a nuestros alumnos y alumnas situaciones de aprendizaje que les permitan trabajar de forma cooperativa y construir sus propios aprendizajes.
Igualmente estamos muy preocupados por fomentar el hábito lector (no la lectura por imposición) y por traer a nuestro centro actividades culturales a las que de otro modo no tendrían acceso. 

-¿A qué retos, a qué desafíos, debe enfrentarse la directora de un colegio como este hoy en día?
*Alumnos en una de las actividades del centro.
Lo más difícil de estos años fue no poder hacer las cosas a nuestro modo por falta de recursos, no recursos de funcionamiento en los que no hubo recortes y que, además se vieron incrementados por nuestra participación en el Contrato-Programa (un proyecto de la Consejería de Educación para la mejora de la calidad de
los centros), pero sí a nivel de profesorado y, sobre todo, en el tema de renovación del edificio y del mobiliario.
Otro reto importante es conseguir hacer cosas distintas en la escuela, pero creo que eso, con todo el claustro a la cabeza, se está consiguiendo, tanto con la forma de trabajar en las aulas como con las actividades complementarias que se realizan.
En el día a día, para mí lo más difícil es tratar de dar respuesta a las demandas educativas (y a veces no solo educativas) de alumnos de familias sin ningún tipo de interés por lo que ocurre en la escuela y con hábitos de higiene y cuidado muy pobres.

-Y al revés, ¿cuáles son las mayores satisfacciones que puede tener la directora de un colegio como el suyo?
La mayor satisfacción, aunque suene a tópico, es el respaldo de las familias a nuestro trabajo. Hay que reconocer que todo el mundo necesita que le valoren su trabajo y, en nuestro caso, tenemos la suerte de que sea así. 

-El hecho de que se trate de un colegio ‘pequeño’, en un enclave como el Valle de Turón, ¿implica de por sí que tenga unas necesidades distintas a las de cualquiera de los colegios de la capital del concejo?
*El profesorado, durante el pasado carnaval.
El colegio tiene una ubicación privilegiada en el Valle. Las vistas desde el patio son espectaculares. Pero todo tiene su parte negativa, y en este caso es el acceso al mismo. Realmente estamos a 1,5 km del centro de Turón, pero los accesos son peligrosos por falta de aceras o pasos peatonales. Por ello, prácticamente todos los niños son transportados de forma gratuita, lo cual puede ser un problema porque la última resolución sobre el uso del transporte escolar no recoge la peligrosidad de los accesos a los centros como causa para la gratuidad el mismo. De momento nos están respetando, pero nunca se sabe que puede pasar.
Otro problema que observamos es la falta de recursos de ocio para los niños. Aunque en los últimos años hay más actividades para ellos en el Ateneu, falta cultura en las familias, que son las responsables de enseñarles a usar su tiempo libre.

-También al hilo de lo anterior, se suele escuchar que una de las ventajas de los colegios ‘pequeños’ es que ofrecen una enseñanza más personalizada, ¿es realmente así?
Obviamente. El cole es una pequeña familia donde nos conocemos todos y el tamaño de nuestras aulas es, desde mi punto de vista, el ideal. Pocos para poder recibir una atención más personalizada, pero suficientes para poder tener un grupo de amigos con tus mismas inquietudes.

-¿Cómo se lleva la implantación de las nuevas tecnologías en sus aulas? ¿Usa el colegio las redes sociales?
*El aula de informática del centro.
El mes que viene, cuando se instalen las dos pizarras digitales que hemos adquirido, todas las aulas del centro dispondrán de esta tecnología. Igualmente disponemos de 18 miniportátiles que pueden usarse en las aulas y de un aula con 20 ordenadores que ya se están quedando un poco obsoletos. Pero el principal problema que tenemos es la conexión a internet. Es lenta y no puede con todos los dispositivos del centro. Estamos a la espera de que Consejería haga los cambios oportunos para poder sacarles el máximo rendimiento.

-¿Cómo le gustaría ver el colegio en un futuro no muy lejano?
A nivel humano, como está ahora mismo. Debemos continuar con la implantación del aprendizaje cooperativo en las aulas como el mejor método de resolución de conflictos (entre otras de sus virtudes), pero en líneas generales la convivencia entre los niños es muy buena. También entre los profesores, y eso es, para mí, una de las mejores cosas del centro.
A nivel material, nos queda renovar los baños del piso inferior, cambiar mesas y sillas de algunas aulas y cubrir la cacha de fútbol sin estropear con ello el paisaje del patio.

-El Valle de Turón fue una zona marcada por la minería, que hoy en día acusa algo patente en cualquier lugar del concejo: la pérdida de población. ¿Se ha notado o se nota en el colegio? Si es así, ¿en cuántos alumnos se podría cifrar, en los últimos diez años?
El alumnado del centro no ha decrecido mucho en lo últimos años. La pérdida de población cerró el colegio de La Salle, con lo cual ahora hay un colegio menos en el Valle. Sí estamos notando la pérdida de población en los cursos más bajos de Infatil, sobre todo en estos dos últimos años.

*Un grupo de alumnos, de visita en el MUMI.
-A lo largo de estos casi siete años funcionando hemos charlado con distintas personas relacionadas con el mundo de la enseñanza. Todas coincidían en una cosa: los recortes han afectado, en menor o mayor medida, a los centros. ¿Cómo han afectado esos recortes a su colegio?
Cuando nosotros llegamos a la dirección hace ya casi cinco años tuvimos mucha suerte. Aún había dinero y conseguimos algunas mejoras en el centro, tanto por parte de Consejería como del Ayuntamiento.
Desde Consejería todo el tema de obras está muy parado salvo que tengas problemas graves y el tema de profesorado… ahí si lo hemos notado bastante. Aunque poco a poco creo que vamos recuperando.

-La enseñanza obligatoria, como cualquier otro ámbito, ha sufrido cambios en los últimos años, ¿han sido a mejor o a peor, desde su punto de vista?
El principal problema de todas las reformas educativas es que nos han hecho perder el tiempo. Con independencia de las cosas buenas o malas que traen con ellas, nos marean perdiendo el tiempo en burocracia y papeles y no nos dejan centrarnos en lo que realmente nos compete: el desarrollo de metodologías de aprendizaje eficaces en las aulas.

-Hablando de cambios… La LOMCE o Ley ‘Wert’ se comenzó a implantar el curso pasado en primaria, culminándose este curso su implantación en esta etapa educativa… ¿Cómo está siendo la implantación de la misma en el C.P. ‘Vega de Guceo’? En relación a la pregunta anterior, ¿es la LOMCE, en su opinión, un cambio a mejor o a peor en el sistema educativo?
La LOMCE tiene cosas mejorables, como las evaluaciones externas, por poner un ejemplo que nos afecte, y cosas que tendremos que hacer con cualquier ley, porque así nos lo impone Europa, como es el trabajo por competencias.
*El salón de actos del colegio.
El principal problemas que ha traído la LOMCE a los centros ha sido la falta de uniformidad en el uso de la terminología que nos volvió locos a todos. Cada cual entendía lo que había que hacer de una determinada manera y forma. Está muy bien la libertad de los centros para adaptar el currículo, pero realmente el margen es muy pequeño. Insisto, nuestra obligación es dedicar nuestro tiempo a adaptar el cómo enseñar a la realidad no ya de cada centro, sino de cada aula, porque dentro de un mismo centro cada clase es un mundo. En ese sentido el trabajo por competencias abre muchas puertas, pero la burocracia nos quita mucho mucho tiempo.

-Otro tema relacionado con la enseñanza es el absentismo escolar y su vinculación con resultados no muy positivos en los informes de calidad educativa. ¿Sigue existiendo el absentismo escolar? ¿Cree que llegue a erradicarse algún día?
En nuestro centro, afortunadamente, no tenemos ningún problema de absentismo escolar y las faltas del alumnado, en general, son pocas y justificadas. Pero sí, el absentismo es un grave problema, sobre todo porque afecta a quien más necesita estar en las aulas.

-En relación a la enseñanza otro de los temas que ha dado mucho de qué hablar en estos últimos años es el cierre de las escuelas rurales. ¿Llegarán a reabrirse algún día esas escuelas cerradas, como la de Santullano, por poner un ejemplo de Mieres?
*Vista lateral del edificio.
Todo depende de la evolución de la población, pero todo hace pensar que, o las cosas cambian mucho, o la tendencia seguirá siendo el cierre y no la reapertura. El reto ahora es reutilizar esos edificios y darles una utilidad, aunque el emplazamiento de alguno de ellos, como el de Santullano, no dé mucho juego.

-De la enseñanza rural a la universitaria… ¿Cómo ve el Campus de Mieres y todo aquello que se ha implantado y se pretende implantar en él?
El Campus de Mieres tiene unas instalaciones que, hasta donde yo las conozco, son muy buenas y, como casi todas las inversiones de las Cuencas, están infrautilizadas. Espero que de una vez por todas se le consiga dar el impulso necesario y se pueda convertir en un centro de referencia.

-Y ya para acabar, ¿qué mensaje lanzaría, aprovechando la entrevista, a todos los padres con hijos en edad escolar que la hayan leído?
Creo que si los padres somos capaces de transmitir a nuestros hijos que valoramos la escuela y que nos parece muy importante lo que en ella ocurre, tendremos un importante camino andado. Esto no significa que el maestro tenga razón en todo, para nada, pero las discrepancias se pueden resolver de forma enriquecedora en una tutoría entre adultos.

3 comentarios:

Xurde dijo...

Creí que tendría menos escolinos. 145 pa tar como ta Turón paezme una cifra más que correuta.
Ye una putada lo de les filtraciones, y una pena, porque'l edificu ye guapu, ye d'un estilu distintu, pero guapu. Nun lu conozco na más que d'habelu visto dende'l otru llau del monte, pese a tener raíces turoneses.

Anónimo dijo...

El edificio es idéntico al colegio de L'Ará, en Riosa.

Felipe dijo...

Yo estuve una vez, cuando se inauguró va 25 años y ficieron una especie de puertas abiertas para que los que quisieran lo conocieran. Me pareció un edificiu en mal sitiu, teniendo el terreno que tenía Turón de aquella pa hacer un colegio en Lago, un poco más abajo.
El edificiu no estaba mal, pero de aquella era algo raro y hasta vistoso.