Tengo malas noticias, las peores. Y eso que las adelanté hace ya casi un año , cuando la antigua estación de El Vasco se convirtió en la protagonista de un artículo, que, me consta, levantó ampollas. Uno de los edificios más bonitos de Mieres empieza a sufrir el mal que sufren otros muchos: el abandono. En su caso, unido al vandalismo. Recientemente, operarios municipales tuvieron que acudir a colocar un tablón sobre el cristal roto de una de las puertas de la estación. En la planta baja se acumulan los grafitis en la pared, en los bancos. La imagen global del edificio traslada suciedad, abandono, dejadez. Este verano se cumplirán dos años desde que los servicios sociales se fueron a las nuevas dependencias de la calle Valeriano Miranda. Paradójicamente, hace unos meses la estación cumplía su primer centenario. Nadie se acordó de celebrar que aquel pequeño edificio, levantado en 1925 y ampliado en 1941, estaba de cumpleaños. No es posible que tengamos esta joya sin uso en pleno centr...
- Obtener enlace
- X
- Correo electrónico
- Otras aplicaciones