El 29 de enero el Tribunal Superior de Justicia de Asturias anulaba, por sentencia, la autorización ambiental y la declaración de impacto ambiental que permitían a Hunosa transformar la central térmica de La Pereda para producir biomasa y combustible sólido recuperado. El fallo, contra el que cabe recurso de casación, ha generado numerosas reacciones que muestran cómo el asunto va más allá de lo económico y llega hasta lo político. Máxime con una central en la que hace unos meses dieron inicio las millonarias obras para la transformación. Basta echar un vistazo a las redes sociales y poner el oído en la calle para observar que la noticia ha sido celebrada por la ciudadanía del concejo. De hecho, la sentencia es una victoria a lo David contra Goliat, basada en un recurso interpuesto en su día por la Coordinadora Ecoloxista d’Asturies y apoyado por la Plataforma contra la quema de CSR (basura), respaldado por miles de firmas de ciudadanos y ciudadanas que rechazaban el nuevo modelo por...
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