Hace un par de días estaba leyendo el periódico, cuando, en la sección de sociedad me llamó la atención un titular que decía que un no sé cuanto por ciento de los españoles prefería la sanidad privada a la pública. El número era bastante alto pero no lo recuerdo exactamente por lo que no prefiero aventurarme...La cosa, es que tiene su lógica el que estemos disconformes con la sanidad pública, incluso algunos empleados no están contentos con ella.
Me gustaría ponerles dos ejemplos que me tocaron vivir hace no mucho para que vean que, de cierta forma, que yo mi incluyo en ese porcentaje.
El primero me ocurrió hace unos meses cuando tuve que ir a Murias a sacar sangre y desde que entré en la sala hasta que acertaron a llegar a la vena pasaron treinta minutos y dos enfermeras, que, sin éxito, intentaron localizar una simple vena...
Tras esto, y tiempo después, recibí una llamada que me informaba de que los tubitos con la sangre se habían perdido... ¡y vuelta otra vez a buscar la vena! Menos mal que no era urgente, que sino ahora no lo contaría.
El segundo ejemplo lo vivió un familiar cercano que tenía que ir a la consulta de su médico de cabecera cuyo nombre empieza por “e”, no daré más pistas... Tenía para las doce de la mañana y no fue hasta las tres de la tarde que entró. Y no es la primera vez...
Es lógico que no estemos conformes con la sanidad pública, tenemos razones: análisis que se pierden, médicos, que, o te despachan en seguida o tardan dos horas en mirarte (cosa buena para el enfermo pero mala para quién espera), las interminables listas de espera, lo que tardan en llamarte para hacer un simple análisis, empleados que, en ocasiones, pasan de sus pacientes etc. etc.
Y es seguro que no es de buen gusto ponerse enfermo o ir de médicos, pero tampoco agrada el que, cuando ocurre, tener que gastarte un dinero en un médico o clínica particular que te ahorre un preciado tiempo...
-PLAUTO-
Comentarios
Está claro que el problema, y perdón si no lo he hecho ver así a través del texto, no es la sanidad en sí, sino otros aspectos como el personal (que no se molesten los trabajadores), tiempos de espera, cuidado con las analíticas etc.
La sanidad pública cubre muchos campos y estoy con usted en que muchos quisieran tener una sanidad como la que tenemos en España.
Por otra parte gracias por opinar, siempre es bueno analizar el problema desde otras perspectivas.
De todas maneras tenemos una Sanidad que ningún país del mundo tiene, te cubre todos los tratamietos, inclusive si tienes que irte a otro país porque aquí no haya lo ultimo de lo último, así es que no cargemos tanto contra el sistema sanitario si no contra los gestores de la sanidad y pongamosles las pilas, porque en realidad la gente cuando tiene algo fijo se relaja.