REPORTAJE: Lo que la justicia dictaminó (I)

Tras el fallo sobre el “caso Goncesco” de hace un par de semanas que hará que el Ayuntamiento tenga que comprar tres parcelas a la constructora por una cantidad aún sin determinar, pero que se moverá entre 1,8 y 2,5 millones de euros, repasamos esta semana algunos de los fallos judiciales que han echado por tierra diversos planes del Consistorio…

-La perrera de La Cabana

La perrera de La Cabana, denominada 'Depósito de Animales', fue construida en 2010 el marco del Plan E, la iniciativa estatal que tenía como objetivo fomentar la inversión en los municipios. Se invirtieron 400.000 euros en este proyecto que contó desde el principio con una firme oposición vecinal, que ha pedido siempre su derribo. 
*IMAGEN: La perrera de La Cabana.
Nunca ha sido demolida, pero tampoco se ha puesto en funcionamiento y a lo largo de estos tres años ha sido objeto de numerosos actos vandálicos. Su situación actual es lamentable: ya no tiene cierre perimetral, ni puertas, y falta buena parte del mobiliario.
En febrero de 2012, el Ayuntamiento anunció que iniciaba el proceso para legalizar la perrera de La Cabana, después de que un fallo judicial diera la razón a los vecinos y reconociera que las instalaciones contaban con algunas irregularidades. Más de año y medio después ese proceso no se ha iniciado y todo hace indicar que cuando se tome la decisión será necesaria una importante inversión para adecentar el equipamiento.

-La subestación eléctrica de Santa Marina
Desde su planteamiento, la subestación de Santa Marina, ideada por E.On para dar servicio al propio barrio así como al de La Mayacina, que estaba en plena expansión urbana, provocó numerosas críticas por parte de los vecinos, sobre manera por su cercanía a colegios y viviendas. Esto les llevó a crear una plataforma que contó con el apoyo de buena parte de la ciudadanía de Mieres. Protestas en plenos municipales, manifestaciones en la calle y acciones administrativas fueron algunas de las medidas tomadas por la plataforma, que llevó la construcción de la instalación a los tribunales.
*IMAGEN: Subestación de Santa Marina.
El tiempo (y la justicia) les dio la razón en sus pretensiones y en enero de 2012 el Juzgado de los Contencioso Administrativo número tres de Oviedo consideraba ilegal la licencia de obra concedida en 2009 por el Ayuntamiento, entonces gobernado por el PSOE, para que la E.On construyera en Santa Marina una subestación eléctrica. En ese fallo, los magistrados consideraban que «el acuerdo adoptado en el seno de la junta de Gobierno del 25 de mayo de 2009 -cuando se concedió la licencia- es inadmisible» debido, según recoge el texto, a que “vulnera el plan parcial y el propio proyecto de urbanización del barrio de La Mayacina”. El Ayuntamiento, ya en manos de IU-LV, decidió no recurrir esa sentencia, pero sí lo hizo la empresa E.On ante el riesgo de que la subestación eléctrica, ya construida y que supuso una inversión de 3,5 millones de euros, tuviera que ser desmantelada. 
En diciembre de 2012 el Tribunal Superior de Justicia de Asturias ratificó el fallo y condenó a E.On a demoler la subestación. Casi un año después, la empresa no ha hecho nada para proceder a ejecutar la sentencia.

-El edificio de la calle Degaña
*IMAGEN: El edificio de la calle Degaña.
El Juzgado de lo contencioso-administrativo número 3 de Oviedo condenaba en febrero de 2012 al Ayuntamiento a pagar una indemnización de 189.000 euros a los vecinos del inmueble anexo al edificio de la calle Degaña que fue construido por la promotora Puente Tola sin respetar las distancias entre fachadas. Tras un pleito que se prolongó durante más de una década, el juez acabó dictaminando que el Consistorio debería compensar a los vecinos afectados al ser el responsable último de la obra, ya que la empresa constructora actuó respaldada por una licencia municipal. 
Tras un farragoso proceso judicial en el que se llegó a la conclusión de la imposibilidad material de abordar algún tipo de derribo en el edificio, habitado desde principios de la pasada década, la justicia estableció las correspondientes indemnizaciones a los vecinos afectados. Los pagos a las familias van desde los 6.000 a los 56.866 euros. 
Como curiosidad, la distancia que hay entre parte de la fachada del edificio y parte de la fachada de otro edificio, por la parte interior, es de unos dos metros, cuando el mínimo requerido es de al menos cinco.

-El recorte salarial del plan de ajuste
El recorte salarial de 1,4 millones de euros que el Ayuntamiento de Mieres comenzó a aplicar en junio de 2012 fue mutilado un mes después en los juzgados. El conflicto colectivo presentado por los sindicatos CC OO y UGT  fue atendido y la sentencia anuló el ajuste que afectaba a todo el personal laboral, unos 280 trabajadores (una gran parte de los trabajadores del Consistorio).
La juez, a grandes rasgos, reprochó al equipo de Aníbal Vázquez que no hubiera seguido el procedimiento que establece el marco regulador del Estatuto de los Trabajadores, haciendo hincapié en que el ajuste había sido “impuesto” de manera “unilateral”, sin abrir el pertinente proceso de negociación con los representantes de los trabajadores.
La sentencia, que no fue recurrida ante el Tribunal Superior de Justicia, reclamaba al Ayuntamiento que “repusiera” a los trabajadores los derechos afectados por el recorte salarial. El texto de la providencia apuntaba que el Ayuntamiento “impuso unilateralmente las medidas, sin que por la parte social hubiese mayor participación que su oposición escrita al plan mediante una propuesta alternativa presentada con posterioridad”.
Ninguno de los sindicatos acudió a la vía judicial para reclamar esa devolución de lo recortado, dejando en manos de los trabajadores esa opción. Pocos fueron los que reclamaron que se les devolviese lo recortado en los dos meses en los que se aplicó el plan de ajuste, que tuvo que ser, de una vez por todas, negociado con los sindicatos. 

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