Hace unos meses tuve la suerte de
tener entre mis manos (realmente en la pantalla de mi ordenador, puesto que
estaba en formato digital) un proyecto que afortunadamente se quedó en eso, un
proyecto: el tren-tran (en el proyecto aparece como ‘tren-tram’) que iba a
vertebrar el casco urbano.
Quien no sepa de lo que hablo, el
tren-tran iba a ser un pequeño tranvía eléctrico que iba a circular por Mieres,
al igual que en siglos pasados circulaban los trenes llenos de carbón. Tranvías
de estos hay en muchas ciudades (Bilbao, Barcelona, Ávila…) pero la verdad es
que no conozco ahora mismo ninguno en una localidad de unas dimensiones como
Mieres.
El proyecto, muy interesante, lo firma
una UTE formada por Insergo-Noega. A los que les suene Noega, es porque fue la
empresa a la que se encargó el estudio sobre la implantación de los
contenedores en el concejo.
El proyecto, cuyo presupuesto se
estima en 18.558.975,55 €, fue encargado por la Consejería de Infraestructura,
Política territorial y Vivienda del Principado (y no por el Ayuntamiento de
Mieres, como muchos creíamos).
El proyecto se presentaba tal que así:
“En el
corredor del río Caudal en Asturias, coexisten varias infraestructuras para
transporte colectivo de viajeros: autobús, RENFE y FEVE. Dejando a un lado el
transporte por carretera, se pretende en este estudio potenciar el transporte
público “ferroviario”, planteando la implantación de un tren-tranvía que
aproveche la red de infraestructuras existente, y que se integre en el núcleo
urbano de Mieres. El objetivo de este estudio es diseñar un sistema de
transporte de viajeros que discurra por tramos interurbanos, aprovechando las
infraestructuras existentes, con las prestaciones de un ferrocarril
convencional, y por el tramo urbano de Mieres, creando una nueva red, con las
prestaciones de un tranvía, de tal forma que resuelva los problemas de
movilidad en la cuenca del Caudal.”
El recorrido, estimado
en unos 3,7 km (que me parecen mucho, y que probablemente sea ida y vuelta),
comenzaría en Avenida de Asturias, para bordear la antigua estación de El
Vasco, atravesar un ‘cachín’ de La Mayacina y de ahí en adelante, transcurrir
por Valeriano Miranda, Gonzalo Gutiérrez Quirós, acabando donde la piscina de
Vega de Arriba.
La foto que acompaña
el texto está extraída, tal cual, del proyecto (y tiene una cutrez tremenda).
Tras haber leído el
proyecto, que también comenta lo bueno que esto del tren-tran podría llegar a
ser para el Campus y los institutos de la zona, solo se me viene a la mente una
cosa: bendita crisis.
La de millones que
nos hemos ahorrado en semejante chorrada, que de haberse llevado a cabo
probablemente hubiera tenido el mismo éxito que los trolebuses de
Emutsa.
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