Aquí
comienza Paliques políticos, un
apartado para desgranar y comentar lo más destacado de la actualidad política
local, sin censuras y sin reparos, desde la independencia que caracteriza a
esta web. Muchos lectores ya conocerán a quien escribe estas líneas, antiguo
torero de la política municipal que hoy prefiere observarla desde el burladero,
lejos de los partidos políticos, y convencido de que es desde donde más se
disfruta. Desde hace dos años colaboro desde ese burladero con la
administración de esta página, que en 2018 me encargó M19, sobre la actualidad que dejaban los comicios municipales de
2019, y que el año pasado me permitió coordinar Familia política, un debate entre militantes de IU, PSOE y PP que
continúa en nuestro ya célebre grupo de Whatsapp.
Aníbal
Vázquez ratificaba a finales de agosto su denuncia por el caso de los
pasquines, un asunto que la Audiencia Provincial ha calificado, tras varias
vueltas por el juzgado, como un posible atentado contra la autoridad. Parece
que por fin, casi año y medio después, va a enjuiciarse la peor estrategia
política de la historia del concejo. Un momento, llamarlo estrategia quizás sea
un halago que no merecen quienes la llevaron a cabo, así que dejémoslo en lo
que fue, una grandísima pifia. Grandísima pifia, porque se jugó como se jugó;
se llevó consigo toda una formación, Imaxina Mieres, y quienes creían que iban a hundir al alcalde
acabaron reforzando, sin saberlo, la mayoría absoluta que ya ostentaba. Aníbal
salió ganando en las elecciones igual que previsiblemente lo hará en los
juzgados.
Me
alegro que el paso del tiempo y la justicia, poco a poco, vayan poniendo las
cosas en su sitio. El proceso que surge de este caso no solo permitirá
enjuiciar a quienes arrojaron las 30.000 octavillas aquel 30 de abril de 2019,
sino que también posibilitará que se acabe una leyenda de estas que surgen sin
que se sepa muy bien cómo y que llevaba muchos años escuchándose por ahí. A
finales del 2012 o principios del 2013, una persona que entonces pasaba mucho
tiempo en la Casa del Pueblo me comentaba que había escuchado que Aníbal
percibía de IU 1.700 euros al mes, algo más de lo que figuraba en los pasquines.
Personalmente, no creo que la leyenda surgiese en la Casa del Pueblo, sino
fuera, a saber dónde, pero es evidente que resistió al tiempo y llegó, de una
forma u otra a quienes empasquinaron Mieres en abril del año pasado. Alguien sacó ese
cuento, que estoy convencido de que no es más que eso, un bilordeo puro y duro sobre un hombre que bien podría haber cobrado
un sueldo por sus labores, algo perfectamente legal, como hicieron otros antes
que él, pero que renunció a tener un salario por ser regidor. Reconozco que no he tratado mucho con el Aníbal alcalde,
pero sí con el Aníbal presidente de la Santa Bárbara y es una persona
honesta e íntegra, lo que en política molesta mucho, pues no suele ser lo común.
Es
hora de que, casi ocho años después de que lo escuchara por primera vez, se
acabe este cuento y queden claras dos cosas: una, que la leyenda del
sobresueldo no es más que eso, una leyenda; y dos, que ante cualquier indicio
de delito en materia política, lo mejor es investigar y, llegado el caso,
denunciar. Aunque a veces no lo parezca, la justicia puede llegar a ser el
mejor árbitro de la política, sin leyendas ni pasquines de por medio.
ELCARABA

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