HISTORIAS DE NUESTRA HISTORIA: Batidas para batir al lobo (1974)

Los lobos son uno de los principales quebraderos de cabeza de quienes tienen ganado. De hecho, durante los últimos años, muchos han sido los que han instado a realizar batidas que permitan mermar la población de este cánido salvaje, una caza que recientemente ha sido prohibida.
Aunque parezca algo reciente, la lucha de los ganaderos contra el lobo es algo que viene de lejos y basta con asomarse a la hemeroteca para comprobarlo.

En agosto de 1974 el entonces alcalde de Mieres, Celso Antuña participaba en la fiesta de Nuestra Señora de las Nieves, en Pinos. Hasta allí se había desplazado el regidor para lo que en principio iba a ser una fiesta campestre y que, sin dejar de serlo, estuvo rodeada de reivindicaciones por parte de los ganaderos que en los últimos meses venían perdiendo reses por culpa de los lobos. En Pinos se reunieron ganaderos de todo el concejo para conversar con el alcalde sobre este problema. La casualidad quiso que la noche antes de la fiesta los lobos acabasen en el propio Pinos con ocho novillas cuyo valor superaba, según cálculos de su propietario, en algo más de doscientas mil pesetas de la época. El propio alcalde fue testigo de la masacre y decidió, siguiendo las recomendaciones de los ganaderos, solicitar que se realizasen tres batidas contra los lobos en Pinos y alguna más en otros montes del concejo. Por aquel entonces, pastaban en Pinos unas 1.500 reses de ganaderos mierenses.

El lobo que en 1974 el corresponsal de ABC tildaba de "grave problema a la subsistencia de los ganados" sigue siéndolo hoy en día y las batidas para disminuir su población continúan poniéndose sobre la mesa, despertando críticas entre organizaciones ecologistas.

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