Después de trece años recorriendo los pueblos del concejo, queríamos, en este decimotercer aniversario, contarles cómo se produce una de las secciones más emblemáticas de EL BLOG DEL MIERENSE y que, junto a Cómo han pasado los años, son las únicas que permanecen en la web desde sus comienzos.
Cada temporada de Un lugar para vivir se compone de veinticuatro reportajes sobre otros tantos pueblos, caseríos y lugares del concejo. Nuestro trabajo comienza entre febrero y abril, cuando preparamos la lista de los veinticuatro posibles reportajes, siempre procurando variedad, no solo en ubicaciones, sino también en tamaño y número de vecinos. Esa lista se elabora junto con una serie de documentación sobre esos posibles veinticuatro reportajes. Subrayamos el término posible, ya que no siempre se acaban haciendo los veinticuatro reportajes previstos inicialmente, bien porque en nuestro camino nos encontremos con otros lugares que no contemplábamos visitar o bien porque nos sea imposible llegar a alguno de ellos, como nos sucedió el año pasado con uno y el anterior con otro.
En cualquier caso, a partir de esa lista comenzamos a movernos. Lo hacemos en mayo. Desde entonces y hasta agosto, salvo excepciones, visitamos los veinticuatro lugares con dos cámaras fotográficas y una libreta. La cámara que abre esta entrada fue la primera que usamos en esta sección, una Olympus VR-320, que aún funciona, si bien ha pasado a la reserva en pro de otra Olympus, el modelo PEN E-PL10 y una Canon, un poco más compacta, la SX620 HS.
Procuramos buscar lugares a los que se pueda llegar a pie. Esta sección nació tanto para mostrar los pueblos del concejo como para demostrar que es posible hacer ejercicio al aire libre, casi a coste cero, siguiendo rutas, algunas veces oficiales y, otras, oficiosas. Si no nos es posible desplazarnos a pie, el autobús o el tren nos ayudan a llegar y en alguna ocasión, las menos, hemos tirado de bicicletas, tanto eléctricas como analógicas. Nunca hemos usado un coche. En ese sentido, desde 2009 apostamos por una sección cuya huella ecológica es mínima, y a través de la cual hemos querido fomentar, de paso, el uso del transporte público y de vehículos, como las bicicletas, respetuosos con el medioambiente.
Una vez sobre el terreno, realizamos las fotografías y nos documentamos de la mano de algún lugareño o lugareña. Estas dos cuestiones, aparentemente sencillas, no siempre se dan. En el caso de las fotografías, porque Mieres cuenta con muchos lugares, caseríos fundamentalmente, que se encuentran vallados o insertados en propiedades privadas y que son accesibles únicamente bajo permiso, permiso que en alguna ocasión nos ha sido denegado. Sobre la documentación a partir de lo que nos cuenta la gente del lugar, algunas veces nos es imposible porque, y es lo más triste, no siempre hay gente en los lugares que visitamos.
Nos documentamos charlando amistosamente con vecinos y vecinas, para luego tomar notas de lo conversado. No nos gusta actuar como entrevistadores, sino que la conversación fluya con naturalidad. Contamos con trece cuadernos, uno por temporada, repletos de datos, anécdotas, curiosidades e informaciones sobre nuestros pueblos. Porque no hemos querido, pero también podríamos haber incluido todos los cotilleos que hemos escuchado en estos trece años. Algo nos dice que somos buenos conversadores.
Una vez visitados los veinticuatro pueblos, en el mes de agosto se producen las veinticuatro entregas. Para ello, se eligen las fotografías que finalmente saldrán publicadas y se redacta el cuerpo del reportaje, para lo que se tienen en cuenta las notas tomadas sobre el terreno; la información demográfica que proporciona el SADEI; la toponimia oficial del concejo, aprobada por el Decreto 9/2009, del Principado de Asturias, y diversas fuentes bibliográficas, siempre que contribuyan a enriquecer el resultado final.
Producidos los veinticuatro reportajes, el siguiente paso es el último, y consiste en publicarlos y que disfruten de ellos. El orden de publicación es totalmente arbitrario y se ajusta a las necesidades de cada entrega.
Así se hace una de las secciones con la que más hemos disfrutado en los últimos trece años. Ojalá sigamos muchos más, yendo y viniendo por la zona rural del concejo, aprendiendo de nuestros pueblos y sus gentes y disfrutando, ustedes y nosotros, de ese Mieres rural que tanto nos gusta.


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