En algo menos de 4,4 kilómetros cuadrados de extensión, la parroquia de Santa Cruz atesora lugares que en algún momento tuvieron vida y que, desde la actualidad, llevan a vislumbrar cómo serían en aquellas épocas mejores. Es el caso del que recorremos en esta nueva entrega.
VILLACONSUELO es un caserío perteneciente a la parroquia de Santa Cruz, que dista unos siete kilómetros de Mieres y se localiza a una altitud cercana a los 200 metros sobre el nivel del mar. Desde hace décadas se encuentra deshabitado.
Una casona asturiana hecha en piedra, con corredor en su fachada principal, apunta lo que fue este caserío, que cuenta también con un hórreo y varias cuadras anexas. Más adelante se localiza una segunda vivienda, en el límite con El Préstamu.
En líneas generales el estado de todo ello es ruinoso y quizás lo que mejor resista al paso del tiempo sea la cantería que ofrecen tanto las casas como la cuadra. El hórreo, que no tenemos claro que fuese hórreo, ya que por sus dimensiones y pegoyos parece panera, aunque más pequeña de lo común, ha visto ceder su tejado. Tampoco ayudó a conservarlo que su parte inferior fuese tapiada con muros de piedra.
Este fue un caserío potente en épocas pasadas, que tuvo y tiene, incluso, un pequeño manantial con el que abastecer de agua las fincas y el ganado. Precisamente, hoy su uso es eminentemente ganadero, con cuadras y gallineros que mantienen algo de la esencia de este lugar.
Un sencillo paseo por la zona lo constituye el antiguo camino real de Santa Cruz, que empieza en Taruelo y pasa por VILLACONSUELO antes de desembocar en El Préstamu. Es corto, llano y permite disfrutar de lugares cargados de historia, como el caserío protagonista de esta entrega.
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