ÁLVAREZ OPINA: Pueblo chico... redes sociales grandes

En muchos pueblos se cuecen habas y, en algunos, esas habas se cuecen públicamente. No digo que sea una mala forma de tratar el asunto, supongo que es inherente a la sociedad en la que vivimos, en la que todo se expone en las redes sociales, pero me parece que hay que tener cierta cautela con determinados asuntos.


Asuntos que, dicho sea de paso, vienen motivados por el olvido de un derecho, el consuetudinario, tan válido y tan legal como el codificado, el plasmado por escrito. El paso del tiempo o la simple negligencia hace que muchas veces se olvide la existencia de servidumbres, de caminos públicos, de pasos, que a menudo no constan en documento público ni en Catastro ni en nada, pero que no por ello dejan de existir, incluso aunque no se usen o se cierren por los motivos que sean.
Intuyo, por lo que he leído en las redes sociales, que algo de eso es lo que está ocurriendo en Los Valles, en Turón, un pueblo en el que la aparición, así cursivada, de un camino público ha hecho temblar los cimientos de la convivencia. El asunto está judicializado, en una disputa entre quienes defienden que el camino no existe y apelan al Catastro y a escrituras, y quienes recuerdan que hace décadas el camino estaba abierto y era perfectamente transitable. Un camino que daba acceso a unas fincas, que hoy se quiere recuperar como lo que parece ser, dominio público. El asunto está en manos de los tribunales, así que cabe pensar que irá para largo.
Entremedias, una exposición en redes sociales exagerada, con carteles como el que ilustra esta entrada, con dimes y diretes de unos y otros vecinos, conocidos y un ir y venir de afirmaciones y comentarios que no hacen sino enturbiar un asunto. Respeto que una de las partes se haya dedicado a compartirlo en todas las páginas y grupos que existen sobre Mieres, pero no me parece lo más adecuado. Lo que pasa en el pueblo, se queda en el pueblo, máxime si está en manos de la justicia y, como parece, se resolverá tomando por base el derecho consuetudinario, ya sea en un sentido o en otro.
Sirva este ejemplo para reflexionar sobre tres cuestiones. La primera, lo mucho que estamos exponiendo nuestra vida y nuestros problemas en las redes sociales. La segunda, reivindicar el derecho consuetudinario trazado por nuestros antepasados. La tercera, para demostrar que, en cualquier momento, se rompe la calma de una sociedad tan pequeña como la de un pueblo como Los Valles. Y lo que se rompe tarda tiempo en recomponerse.
Álvarez

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