Este verano un conocido youtuber publicaba un vídeo en el que pedía que, por favor, nadie subiese a un conocido pueblo del concejo a visitar a un conocidísimo vecino del pueblo. Tiene su punto de justicia poética y arrepentimiento, porque quien hizo viral al vecino fue el propio youtuber. Aislado con 92 años en una aldea sin electricidad ni carretera o Así sobrevive oculto en el bosque desde hace un siglo son solo dos de los títulos de los muchos vídeos producidos por el youtuber con este vecino. Dos vídeos que suman, solo ellos dos, cinco millones de visualizaciones.
Desconozco qué ha pasado exactamente, aunque es perfectamente intuible. Una persona mayor sola en una aldea alejada de todo, cuya vida se exhibe en infinidad de vídeos de este y otros youtubers. ¿Qué puede salir mal? La bola ha ido creciendo y creciendo y el argumento de que nunca se ha dado la ubicación de la aldea no sirve: hoy en día eso es lo que menos se tarda en averiguar.
Cabe comentar que el equipo de esta web produjo un reportaje sobre la aldea en la que vive esta persona. Una servidora no estuvo aquel día, aunque me hubiera gustado estarlo. Fue un reportaje centrado en el valor etnográfico de una aldea que no se esconde y que es uno de los grandes tesoros del concejo: aparece en guías, en la web del Ayuntamiento, en indicadores... Ahí está el primer error en el tratamiento que los youtubers y medios han hecho de todo esto: es una aldea que se encuentra señalizada desde mucho antes de llegar a ella. Que no tenga acceso para vehículos que no sean 4x4 no quiere decir que no tenga acceso o esté perdida en medio del bosque. No está para nada perdida.
En la producción de aquel reportaje, este hombre explicó a mis compañeros que iba mucha gente a verlo y que ya le habían robado la llave, antiquísima, que tenía en la puerta del hórreo. Era otoño de 2023. Comenzaba el fenómeno. La casualidad quiso que, tiempo después, uno de mis compañeros conociese a un familiar directo de este hombre, con el que está en contacto. Porque sí, segundo error de la narrativa de estos youtubers: vivir solo no significa estar solo.
Desde Youtube a la prensa, se ha trasladado una imagen que nada tiene que ver con la realidad: este nonagenario vive como vive porque le gusta y punto. Y baja a comprar a Mieres y está mucho más viajado y cultivado que algunos de esos youtubers. Tercer error en la narrativa de internet: vive solo porque le apetece pero ni es un analfabeto ni vive aislado del mundo. Pero supongo que la narrativa que se quiso impulsar desde las redes sociales y la prensa choca con el hecho de coger el teléfono y llamarlo para preguntarle por todo lo anterior. Porque en su supuesta aldea perdida sin electricidad ni agua ni carretera y aislado de la civilización, como han pretendido venderlo los youtubers, este hombre tiene teléfono.
En un mundo cada vez más globalizado, no es de extrañar que el señor se haya convertido en una especie de atracción de feria y que gente de toda España y del extranjero irrumpa en su día a día para visitarlo. Creo que es fácil averiguar cuál fue la raíz de todo ello. Igual es tarde para pedir que ya no se visite a este señor. Igual había que haber parado antes de explotar su imagen en Youtube, con vídeos incluso doblados a otros idiomas, y en otras redes sociales. Presentar una narrativa realista. Cortar cuando la bola se empezó a agrandar y algunos medios nacionales sacaron reportajes a partir de esos vídeos con titulares como el que abre este artículo. No dudo de las buenas intenciones de los youtubers, faltaría más, pero de buenas intenciones está el infierno lleno.
Álvarez

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