5/2/16

LA TRIBUNA DE MONTERDE: ¡Cuidemos el parque de La Riquela!

En 2008 arrancaban en La Riquela (Turón) las obras de construcción de un ambicioso proyecto: la Ciudad del Tenis, un conjunto de instalaciones dedicadas a la práctica de este deporte. El lugar elegido para ello era el entonces parque Fernández Villa, un espacio verde, amplio, que contaba con un par de canchas de fútbol y baloncesto, un par de zonas de juegos para niños, bancos por doquier…
El parque estaba genial y se esperaba que con la Ciudad del Tenis quedase todavía mejor. Las obras se prolongaron durante una temporada, y, para facilitar las actuaciones, se movieron los bancos, se quitaron las zonas de juego, se desmontó alguna fuente… La gente, a raíz de la obra, dejó de usar el parque, que fue, poco a poco, yendo hacia un abandono que aumentó cuando se inauguró el equipamiento y, aquellos que habían movido los bancos, desmontado las fuentes y retirado las zonas de juego se fueron, sin dejar nada en su sitio. Se preocuparon, resumiendo, de construir lo que tenían que construir pero no de dejar todo lo que había en torno a lo construido tal y como estaba antes.
*Un rincón del parque, con varios bancos apilados.
Ello, unido a la pasividad eterna de las administraciones, hizo que el abandono del parque fuera a mayores, hasta llegar al día de hoy en el que lo único bien cuidado es el edificio de la Ciudad del Tenis y la cancha exterior. Y menos mal…
Las canchas deportivas se encuentran con la gravilla suelta y van camino de convertirse en canchas de tierra. No hay canastas, ni redes ni nada con lo que jugar. Los bancos, amontonados y apartados por la constructora, siguen, como se ve en la imagen que acompaña al artículo, amontonados y apilados. No hay papeleras, ni fuentes. Sus escaleras de acceso desde Agualestro y La Yana’l Monte están tomadas por la maleza y hoy en día solo se mantiene transitable el pequeño paseo que rodea al parque, gracias a que hay gente que sigue dándose una vuelta de vez en cuando. De hecho y, a modo de curiosidad, la gran pradería del lugar no es ni segada por el Ayuntamiento. Es un particular el que mete sus caballos a pastar, como si de un prado se tratara.
Me da una pena tremenda ver cómo está un parque que yo conocí totalmente diferente. Creo, sin embargo, que aún se está a punto de salvar al parque de La Riquela (sin nombre oficial, tras habérsele retirado el de Fernández Villa el año pasado). No costaría mucho volver a poner los bancos en su sitio o colocar una zona de juegos para los críos. Tampoco costaría mucho traer un par de canastas y un par de porterías y dar a este precioso rincón del Valle de Turón la vida que le fue robada con la obra de la Ciudad del Tenis hace unos años. 

5 comentarios:

Xurde dijo...

¿Y por qué naide exige responsabilidaes a estes constructores? Porque digo yo que nel cuadernu de l'obra fixaríase que les coses teníen que quedar como taben enantes d'empezar a construir, ¿non?

Anónimo dijo...

El parque de La Riquela era aparte de lo que comentas en la tribuna tenía también una pequeña zona con arcos, como el Jovellanos de Mieres de hace unos años. Tenía una zona para que los críos jugasen con toboganes, balancines... Tenía una cancha de petanca y una de fútbol y una de baloncesto, aparte de la pista que rodea todo el parque y que se sigue usando como paseo y algunos la usan para correr.
Que esté como está se debe no solo al pasotismo de la constructora y del ayuntamiento, sino también a la falta de compromiso de los vecinos de este valle a la hora de reclamar algo al ayuntamiento. Sé pidio una vez hace unos años, que yo tenga constancia, y se obtuvo un no por respuesta pero no se volvió a intentar.

Felipe dijo...

Yo lo conocí mucho antes de que fuera parque, cuando había una sierra de madera que daba trabajo a mucha gente.

Eva dijo...

El sitio en concreto no lo conozco. Sí que vi alguna vez las naves de la ciudad del tenis desde la carretera, pero lo que es el parque no lo conozco. Estuve buscando fotos en internet y se ve un sitio grande, aunque bastante descuidado.

Topo dijo...

La constructora si no quebró ya no pasa por su mejor momento. Pero de todas formas las responsabilidades se tuvieron que haber depurado ya desde que acabó la obra, cuando gobernaban otros.