19/2/16

PEQUEÑAS SEMBLANZAS DE GRANDES MIERENSES: Ramón Antuña

Ramón Antuña Montoto nació en Oñón el 8 de agosto de 1903. Obligado por su padre, estudió en la Escuela de Minas de la localidad. Sin embargo, otras eran sus aficiones.
Una de ellas, el fútbol. Precisamente, fue jugador del Racing de Mieres, un club, antecesor del actual Caudal Deportivo, fundado en 1918 por Joaquín Antuña, hermano de Ramón. En 1929 fichó por el Sporting de Gijón, aunque no llegó a durar una temporada entera, ya que se marchó al ver lo poco que el club contaba con él.
*Ramón Antuña.
Siguió vinculado al fútbol al tiempo que crecía su popularidad en el arte. Ramón Antuña era un apasionado de la pintura, y participaba con frecuencia en exposiciones, tanto colectivas como individuales y vio cómo muchas de ellas se publicaban en el diario El Correo de Oviedo, a modo de ilustraciones.
Tras su fallida experiencia en el Sporting, continuó como delantero en el Racing de Mieres. Una lesión le obligó a retirarse y a pasar a la parte técnica, entrenando primero y presidiendo, después, el Caudal Deportivo, durante nada más y nada menos que 29 años.
Pintura y fútbol fueron dos aficiones que compaginó con su vida profesional, que desarrolló en la Caja de Ahorros de Asturias, llegando a ser el director local de la citada entidad.
En los años 60, y como recompensa a una vida ligada al deporte, a Ramón se le otorgó la Medalla al Mérito Deportivo.
Falleció en Mieres el 14 de junio de 1971, a los sesenta y siete años de edad. Cuatro años antes, él y su hermano habían sido homenajeados con el cambio de nombre del Nuevo Estadio del Batán, construido en 1951, por el de Hermanos Antuña, como muestra de agradecimiento por el papel tan trascendental que ambos hermanos tuvieron en la historia del fútbol en el concejo.
De su hermano, Joaquín Antuña, pocos datos biográficos existen. Nació en la casa familiar de Oñón en 1902 y estudió Derecho. Siendo un adolescente, fundó, con otros amigos, el Racing de Mieres. Fue un estudiante brillante y se convirtió en notario con veinticinco años, desempeñando sus funciones en Bilbao y Barcelona. Fue allí donde se jubiló en 1977.  

3 comentarios:

Felipe dijo...

Seguro que tanto él como su hermano se asombrarían de ver lo que es el fútbol hoy en día y de cómo está el Caudal.

Rubén dijo...

Se asombrarían de que el Club siga ahí, próximo a cumplir 100 años, siendo el mismo que ellos fundaron y matuvieron. Lo que más les asombraría, sería ver que los mierenses ya no miran por lo suyo.

Anónimo dijo...

Lástima que no fueran politicos socialistas porque los hubieran inundado de homenajes en cambio a estos...