18/3/16

ENTREVISTA: Carlos Muñiz Fernández, presidente de AMICOS

Seis años son los que en breve cumplirá Carlos Muñiz Fernández, avilesino de nacimiento pero mierense de adopción, al frente de la Asociación Mierense de la Cocina Solidaria, conocida por sus siglas como AMICOS.
Con él hablamos esta semana de la asociación y sus retos, del próximo traslado del comedor a Santa Marina y de las labores que día a día, entre otras cosas.

En la Placina, salvo el tejado y el exterior, está todo por hacer. Entre obras y equipamiento rondará los 100.000 euros

-Comencemos hablando de los usuarios del comedor…  ¿Cómo ha ido el 2015 en estadísticas? ¿Cuántos menús sirvió AMICOS durante el pasado año? ¿Qué evolución muestran esos datos en relación a años anteriores?
En 2015, continuó la tendencia iniciada en 2014, de un descenso lento de la demanda en nuestro comedor. Después de los años duros de la crisis, en que hubo un aumento más que significativo de los comensales que acudían a nuestro comedor, en 2014 y ahora en 2015, se produce un pequeño descenso.
*Placa y entrada del comedor de AMICOS.
En concreto el año pasado dimos 6.145 servicios, consistentes en la comida del mediodía que servimos en el comedor  y la bolsa que se les da con bocadillo, leche, fruta, bollería, etc., para que puedan cenar o desayunar al día siguiente.
Fueron 155 las personas que pasaron durante 2015 por nuestro comedor. Aquí también se está notando un leve descenso respecto a años anteriores. La razón puede ser la mejora en la tramitación del salario social y otras prestaciones y la marcha de muchos inmigrantes que tras la instauración de la crisis, optaron por regresar a sus países.

-¿Existe algún perfil habitual o generalizado de comensal? ¿Ha cambiado ese perfil respecto a los años ‘fuertes’ de la crisis?
El usuario tipo que acude a nuestro Comedor, es un hombre, español, de mediana edad (40 a 60 años) que vive solo, sin redes de apoyo familiares, a veces en pensiones o viviendas mal acondicionadas, sin ingreso alguno o cobrando ayudas mínimas y que acude al comedor de forma esporádica.
En años anteriores, predominaban más los usuarios inmigrantes y personas en situación de exclusión más cronificada, sobre todo por problemas de toxicomanías y alcoholismo.

-¿Cómo ha evolucionado el porcentaje de usuarios habituales en los últimos años?
Tenemos un porcentaje pequeño de usuarios habituales o fijos, pero la mayoría son transeúntes o que van de una ciudad a otra, no fijando su residencia en ningún sitio concreto.
En Mieres, tenemos la peculiaridad de no tener albergue, por lo que los transeúntes  no pueden quedarse mucho tiempo aquí y acaban recalando en Oviedo, Gijón o Avilés, donde si disponen de recursos para pernoctar.

*Voluntarias en el comedor.
-¿Qué proceso se sigue con la persona que llega al comedor pidiendo beneficiarse del servicio? ¿Qué documentación y requisitos se le piden?
Es Natalia, nuestra trabajadora social, quien se encarga del primer contacto con las personas que demandan nuestros servicios. En un primer momento, lo importante es acogerles y pueden comer en el Comedor dos o tres días sin más requisito más que identificarse.
Posteriormente, si quieren seguir acudiendo, Natalia les hace una historia social, donde recoge datos de su situación económica, laboral, familiar, de vivienda, etc. y les pide que acrediten su situación de precariedad económica o social, con certificados del paro, la Seguridad Social, o servicios sociales municipales, donde figuren sus ingresos.
También acuden personas derivadas por otros servicios sociales, tanto públicos, como de otras ONGs, con las que habitualmente estamos en contacto.

-Al hilo de lo anterior, nos llamaba la atención que en una nota de prensa referida al primer semestre del 2015, AMICOS había atendido a dos apátridas. ¿Es frecuente encontrarse con personas que carecen de nacionalidad? Más allá del servicio de comedor, ¿se sigue alguna pauta especial, de tipo social, con ellos?
Son casos excepcionales. Como decía la mayoría de nuestros usuarios son españoles y el resto son o bien de la UE o extracomunitarios. 
No hay diferencia en la atención que reciben, aparte de la complejidad que su caso particular suponga. Nuestra trabajadora social, aparte de acreditarles para comer, intenta con los recursos profesionales que tiene a mano, orientarles, aconsejarles o derivarles a otros Servicios Sociales públicos o privados.
Lo que si tenemos claro y forma parte de nuestros valores como entidad, es que atendemos a “personas” y todos los condicionantes que las rodean, nos interesan únicamente para intentar prestarles un apoyo más personalizado.

-A finales del año 2014 se hacía pública la intención de AMICOS de trasladar su comedor a las dependencias de la ‘placina’ de Santa Marina, pero con un gran ‘handicap’: los 90.000 euros necesarios para adecuarlas a su nuevo uso. Sabemos que desde entonces han recibido diversos apoyos en pro de alcanzar esa suma, ¿están ya cerca de conseguirlo? ¿Se prevé que el traslado pueda ser en breve? ¿Qué es lo que necesita exactamente la ‘placina’ para convertirse en comedor?
*La 'placina' de Santa Marina.
Hace poco menos de un año, que firmamos con el Ayuntamiento de Mieres, la cesión del uso de la mitad del edificio de la Placina de Sta. Marina. Desde entonces hemos estado buscando recursos económicos para poder llevar a cabo las importantes obras de adecuación del local. Tenemos algunas reservas de tesorería que veníamos guardando desde hace años para esta ocasión, pero no son suficientes para la gran inversión que supone la adecuación del local, así que precisamos de ayuda externa, que poco a poco ha ido materializándose en pequeñas donaciones de particulares y alguna aportación más importante de fundaciones privadas. El varano pasado entramos en contacto con una ONG, que se fijó en nuestro proyecto y lo preseleccionó para recibir una ayuda económica de una importante empresa española. Después de enviarles el proyecto y multitud de documentación que avalara nuestra solvencia, este mes de marzo, por fin nos han confirmado que nos darán 43.000 € para las obras. Ahora están redactando el convenio que tendremos que firmar y previamente quieren venir a ver sobre el terreno nuestro comedor y el nuevo local. La ayuda es importante, y nos van exigir que las cosas se hagan bien y con garantías. De momento la empresa donante no nos permite hacer públicos el acuerdo ni más detalles, ya que son ellos quienes quieren marcar los tiempos en cuanto a comunicación.
En la Placina, salvo el tejado y el exterior, está todo por hacer. Hay que levantar el suelo, hacer una nueva tabiquería, instalación eléctrica, fontanería, calefacción, acometida de gas, y la instalación de la cocina. En definitiva entre obras y equipamiento rondará los 100.000 €.

-Sin salir de lo económico, ¿apoyan hoy por hoy las instituciones a las asociaciones como esta, declarada hace apenas un año de utilidad pública?
*Carlos (dcha.) en una asamblea de socios.
Tradicionalmente, en lo económico, nunca hemos dependido de las subvenciones públicas, aunque siempre hemos contado con algún apoyo del Ayuntamiento de Mieres y del Principado de Asturias. Pero el grueso de nuestros recursos proviene de nuestros socios, de donantes particulares y de ayudas de instituciones privadas como son las antiguas obras sociales y fundaciones privadas.
Con la crisis, toda la financiación tanto pública como privada se tambaleó, pero gracias a nuestra prudencia en el gasto y al ahorro de los años en los que hemos tenido excedentes de tesorería, hasta el momento, no hemos tenido mayores problemas económicos.
Lo que si echo de menos de las administraciones públicas es un poco de seguridad en las ayudas.  Nos gustaría tener algún tipo de convenio a largo plazo que nos garantice alguna ayuda por pequeña que sea, sin tener que estar año tras año, con solicitudes, papeleos redundantes y justificaciones que obligan a desviar tiempo y recursos de nuestra principal misión que no es otra que atender a las personas vulnerables.
La declaración de Utilidad Pública que conseguimos el año pasado, supone para nosotros una oportunidad de obtener más fondos de donantes, que ahora podrán desgravar sus cuotas o donativos en la declaración de la renta. También supone una gran responsabilidad pues nos exige un control en la gestión más estricta, que para una entidad pequeña como la nuestra supone un gran esfuerzo.

-Del ámbito público al privado… ¿Qué hay de los donativos particulares? ¿Cómo puede cualquier particular donar?
Como decía, son los donativos privados el grueso de nuestra financiación.
La captación de donaciones de entidades o empresas privadas, depende de que hagamos bien nuestra labor y de saber comunicarlo y ser transparentes en la gestión.
*Carlos, junto a voluntarios y personal de Caixabank.
Las personas particulares, tienen varios cauces para hacernos llegar su ayuda. La principal, y que más agradecemos, es haciéndose socios y aportando una cuota periódica. También pueden realizar donativos esporádicos, ingresándolos en las cuentas corrientes que AMICOS tiene en Liberbank, Caixabank  y Caja Rural, o bien donativos en línea a través de la pasarela de pago PayPal que pueden encontrar en nuestra web  www.amicos-mieres.org.
Como decía antes, el reconocimiento de Utilidad Pública, da derecho a nuestros donantes y socios a desgravar en su declaración de la renta, un porcentaje de lo donado, que para las aportaciones de 2015 será del 50% y para las del 2016 subirá al 75%. El único requisito es que los donantes tienen que aportarnos su nombre, apellidos y DNI, para poder nosotros hacer la correspondiente comunicación a Hacienda.

-Y de lo económico a lo material… ¿De dónde obtiene AMICOS la materia prima, es decir, los alimentos? En la última entrevista hablábamos de ello, y de que no ocurría como se deseaba… Ahora, ¿cooperan los supermercados con excedentes y productos próximos a caducar?
En cuanto a materia prima, de momento no tenemos problema, si acaso en ocasiones el problema son los excedentes. Recibimos alimentos del Banco de Alimentos de Asturias, bien de sus propios almacenes o de las campañas del fondo de ayuda europea a las personas desfavorecidas
*En una entrega de víveres recogidos por un concesionario.
También colaboran con nosotros, la Fundación Alimerka, que nos dona sus excedentes de bollería y otros alimentos y el Hipermercado Eroski Caudalia.  Recibimos también pequeños donativos de alimentos de particulares y de distintas entidades culturales, deportivas o colegios que realizan campañas solidarias de recogida de alimentos. Entre estas, destaca la operación Carro Solidario, que desde hace ya seis años, realiza la Peña Sportinguista  Mieres del Camino, y que en una sola jornada de recogida, nos llena los almacenes para varios meses.
Con la crisis, la solidaridad se ha disparado y han proliferado las iniciativas de recogida de alimentos, hasta el punto de hacer problemática su gestión y reparto. Reconociendo que cualquier iniciativa solidaria es positiva, creo que hay que avanzar desde el primer impulso voluntarista hacia una gestión seria y de calidad de esa solidaridad, y para ello, desde AMICOS, apostamos por la coordinación de las distintas entidades que trabajamos en el campo de la asistencia social.

-¿Cómo se encuentra, en lo que a voluntariado y  personal se refiere, AMICOS?
¿Con cuántos socios cuenta la asociación en estos momentos?
El voluntariado es de lo que nos sentimos más orgullosos en AMICOS, y en este tema nunca nos ha ido mal. Tenemos un equipo de 35 voluntarios/as que se turnan en atender las tareas del comedor, y sobre todo en acompañar y apoyar a los usuarios. Tienen un alto grado de fidelidad, contando con  voluntarios/as que llevan 15 años trabajando con nosotros. En ocasiones incluso, tenemos lista de espera de personas que desean colaborar y para los que no tenemos trabajos suficiente. Si al final el nuevo comedor se materializa con unas instalaciones mejores y más amplias, intentaremos ampliar los servicios que prestamos y quizá entonces precisemos de más personal voluntario.
*Socios y voluntarios, en una comida.
En cuanto a los socios, también hemos notado el impacto de la crisis en dos aspectos. Por un lado algunos de nuestros socios han tenido que dejar de pagar las cuotas por problemas económicos y por otro, la proliferación de nuevas necesidades y nuevas organizaciones que solicitan ayuda, ha hecho que la “competencia” en captar recursos haya aumentado.
En la actualidad contamos con 360 socios que colaboran activamente con sus cuotas.
En cuanto a personal contratado, contamos con una Trabajadora Social, que lleva con nosotros 15 años, y un cocinero que, por cierto, acaba de incorporarse en sustitución de la cocinera que después de 6 años al frente de la cocina, acaba de jubilarse.

-Lleva casi seis años como presidente de AMICOS,  ¿qué es lo que recuerda con una sonrisa? ¿Cuáles han sido las mayores satisfacciones que le ha dado el comedor?
Es el personal del Comedor y sus voluntarios, los que quizá podrían contestar mejor a esta pregunta ya que son ellos los que más conviven con los usuarios. La mayor  satisfacción para mi es ver el resultado positivo de nuestra labor, que habitualmente es difícil de objetivar.  Cuando personas en exclusión, después de estar algún tiempo con nosotros, no solo recibiendo alimento, sino el acogimiento que quizá la sociedad les había negado, han conseguido reincorporarse a una vida normalizada. Es especialmente emotivo el caso de personas ancianas que al final, lograron ser acogidos por alguna institución o incluso por familiares con los que antes no tenían contacto, asegurándose así, la vejez tranquila a la que todos tendríamos que tener derecho.
*Fachada del comedor de AMICOS.

-Dando la vuelta a la pregunta anterior, suponemos que también habrá sido testigo de situaciones muy duras, ¿no es así? ¿Qué es lo que más le ha impactado?
Pues dándole la vuelta a la respuesta anterior, lo peor es ver como personas que llevaban tiempo con nosotros, sobre todo jóvenes, fallecieron antes de poder normalizar su vida. Y también algún voluntario que se nos fue. Al final en el Comedor de AMICOS, se crean lazos casi familiares y las pérdidas son sentidas como propias.

-Completando estas dos últimas preguntas, ¿se lleva Carlos Muñiz a casa algunos de esos problemas o situaciones complicadas del día a día del comedor? ¿Es necesario estar hecho de una ‘pasta especial’ para que no afecten?
Mi labor en AMICOS no es tanto la atención directa a los usuarios del Comedor, como las tareas de gestión y organización, y esas, aunque sí ocasionan frecuentes quebraderos de cabeza, no exigen ser de ninguna pasta especial, y mucho menos teniendo en cuenta que es una responsabilidad voluntariamente asumida y vocacional.
Lo que sí es cierto es que me llevo muchas tareas de AMICOS a casa y sobre todo a mi trabajo, al que escamoteo un buen número de horas y en donde tengo instalada una especie de oficina virtual de AMICOS, con el resignado beneplácito de Isabel, mi jefa (y esposa).

-Y ya para terminar, AMICOS cumplirá 16 años sirviendo menús, primero en La Peña y ahora en Mieres, con miras a esa ‘placina’ de Santa Marina como nueva ubicación del comedor. ¿Cómo le gustaría ver tanto la asociación como el comedor dentro de, por poner, otros 16 años?
Dentro de 16 años, el escenario utópico, sería que no existiera ya el Comedor Solidario, bien porque todas las persona puedan cubrir con sus propios medios sus necesidades vitales, o bien porque las administraciones públicas garanticen a todos sus ciudadanos los recursos para ello.
*Una convivencia con alumnos de instituto.
Como no confío en ver ese escenario, mi visión de futuro para nuestra asociación sería:
AMICOS, será un referente en la comarca y quizás en Asturias en cuanto a la prestación de servicios sociales a las personas en exclusión.
Las nuevas instalaciones permitirán ofertar unos servicios más variados que la mera preparación de comidas y serán prestados con un alto nivel de calidad.
Veo una asociación que trabaje con una mayor seguridad financiera, tanto por contar con un elevado número de socios, como por contar con el apoyo a largo plazo de las administraciones públicas y otras entidades privadas.
Será una asociación que trabaje integrada en una red de servicios públicos y privados que garanticen a las personas vulnerables una atención lo más integral posible.
Una asociación donde sus dirigentes, profesionales y voluntariado, se sientan orgullosos de formar parte de una entidad con un prestigio ganado por años de buen trabajo y que se sientan arropados por sus vecinos.
…Y con la prudencia de quien sabe que nadie regala nada, y que hay que ganar el futuro trabajando día a día, reconozco que soy optimista y pienso que estamos en el buen camino para hacer realidad esa visión.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Una asociación que hace una labor titánica y que es el reflejo de que hay dinero para cualquier chorrada pero no para adecentar el local de Santa Marina como comedor social.

Xurde dijo...

Yo conocí'l primer comedor que tuvieron na Peña gracies a Orestes, un cura que nos daba religión nel institutu y que nos llevó a unos cuantos a velu. Yera un espaciu muy pequeñu nel edificiu casa parroquial que ta al lláu de l'iglesia. Na que ver con lo que tienen agora y lo que oxalá tengan aína.

Anónimo dijo...

Les perres de esto ya les gastaron en levantar y relevantar aceres, en pintar los semaforos, en la nueva perrera, en la calle Morcín, en el pozu San José o en el Santa Barbara tooo coses utilísimes, eso de que la gente coma ye un lujo que como sociedad no nos podemos permitir...


Vergüenza no hay otra palabra.

Felipe dijo...

Es una pena que una asociación tan trabajadora y que realiza una labor tan encominable como la que hace Carlos con los suyos tenga que andar escotando aquí y allá pa conseguir 100.000 euros y lograr habilitar el comedor en Santa Marina en un concejo donde hubo dinero asgaya.
Ojalá lo consigan y logren pasar a Santa Marina y seguir cumpliendo con la sociedad de una forma tan loable como lo vienen haciendo hasta ahora.