6/5/16

REPORTAJE: Pasen y vean... El desaparecido colegio 'Clarín'.

En este nuevo “Pasen y vean…” vamos a hacer algo que no hemos hecho en ninguna de las anteriores entregas de este tipo de reportajes que tanto nos gustan: ‘llevarles’, a través de un recorrido fotográfico, por los pasillos y estancias de un edificio que ya no existe.
Un edificio que cuyo derribo culminó en junio de 2008, hace casi ocho años. Derribo que estuvo motivado por la decisión de construir en su solar una gran cafetería, dentro de los planes de ampliación del Campus. Una cafetería que, en contra de lo pronosticado, no llegó a construirse.
Hablamos del colegio Carrero Blanco, o colegio Clarín.

Construido a principios de los años setenta, a raíz de la promulgación de la Ley General de Enseñanza de 1970, y siguiendo un patrón arquitectónico común al de muchos colegios españoles, el Carrero Blanco se inauguró oficialmente en 1973, durante la presidencia de Luis Carrero Blanco, de ahí su primer nombre. En el curso 1978/1979, como ocurriese con otros centros con nombres de políticos franquistas o con referencias al régimen anterior, el colegio cambió de nombre, convirtiéndose en el colegio Clarín.
*Planta baja y escaleras del centro.
Con ese nombre fue conocido durante dos décadas, hasta que en el curso 1999/2000, Educación tomó la decisión de ‘fusionar’ el colegio Clarín con el colegio Prau Llerón, construido en 1988, y situado a escasos metros de aquel, dando como resultado el colegio Llerón-Clarín, ubicado en las instalaciones del otrora conocido como colegio Prau Llerón.
A partir de ese curso, el aulario del colegio Clarín pasó a manos del IES Bernaldo de Quirós, que lo utilizó hasta su derribo para impartir la ESO y algunos módulos formativos.
El colegio contaba con un edificio de tres pisos (salvo una pequeña parte del mismo, que contaba con dos) de más de doscientos metros cuadrados por planta. Las instalaciones se completaban con un polideportivo, un edificio utilizado con fines administrativos y un segundo edificio que era utilizado como vivienda del conserje.
Las fotografías que integran el reportaje fueron tomadas en enero de 2008, dos meses antes de que la actividad del instituto se trasladase al moderno aulario construido también dentro de los planes de ampliación del Campus. Se han colocado en modo presentación y, para verlas, es suficiente con dar al ‘play’: 
Es habitual que en este tipo de reportajes formulemos algunas conclusiones sobre los edificios que visitamos. Dadas las características de esta entrega, en la que el edificio protagonista ya no existe, nos remitimos a la “Tribuna” de Monterde, publicada en este blog en noviembre de 2015, en la que nuestro colaborador lamentaba el derribo de un edificio con treinta y ocho años sobre sus cimientos y en bastante buen estado, como se aprecia en las fotografías.
Para los nostálgicos a los que este reportaje les haya sabido a poco, comentarles que el patrón arquitectónico utilizado para construir este colegio fue también el que se usó para otros muchos colegios asturianos. El más cercano, el C.P. El Bosquín, de El Entrego.
Este reportaje ha sido elaborado con fotografías pertenecientes a la colección personal de Plauto, colaborador y fundador de esta página, que él mismo nos ha cedido a tal fin.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Habría que ver qué se hizo con el dinero que se iba a destinar a esa cafetería que figuraba en el proyecto del campus. Aunque creo saber dónde está.
Me huele que el proyecto de cafetería no era más que una argucia ideada por el PSOE para tirar el Clarín, remodelar el Bernaldo de Quirós y hacer un nuevo instituto al equipo directivo del centro, destacados militantes socialistas.

Xurde dijo...

Munches veces anduve yo per eses aules, bastante cambiaes a como les recuerdo. Ya lo dixi otra vez: derribalu foi un gravísimu error. Podía dar una utilidá tremenda.

Anónimo dijo...

Enhorabuena por el reportaje. No pude evitar que se me escapara alguna lagrimilla, sobretodo viendo las aulas. No debieron haberlo tirado.

Felipe dijo...

Yo me acuerdo de cuando se construyó. Se hizo pensando en los críos que vivían en los pueblos, en una época en la que les escueles rurales comenzaron a cerrar y el resto de colegios que había en Mieres estaban bastante saturaos. En los primeros años bajaben críos de la zona de Mariana, de El Somerón y de la parte de La Fonda, entre otros sitios.
Un colegio muy moderno para aquella época y con unos jardines muy trabajados por el conserje que no se veían en los últimos años por culpa de los sanjuanines que había a la entrada pero que existían.

Topo dijo...

El primer comentario no va del todo desencaminado... Habría que ver qué se hizo tanto con el proyecto de cafetería estilo boulevard americano que se tenía prevista para esa parcela como con el millón y medio de euros que, si mal no recuerdo, se había previsto para su construcción.

Anónimo dijo...

Y qué decir que por ese gravísimo error se perdió el campo de fútbol de Las Moreras. Cuando el CD Santa Marina andaba buscando donde entrenar me acordé de todo esto.

Anónimo dijo...

otro despropósito más que aparentemente no tiene ninguna utilidad social y en el que se podría sospechar de algo raro como justificación para el derribo y posterior conversiòn en descampado sin uso