26/5/17

ACTUALIDAD DE LA SEMANA

El “juego” del abecedario desata las alertas sobre el acoso escolar en el concejo
Un niño como líder y otro u otros que desean entrar en su grupo. Para ello, los “aspirantes” deben recitar el abecedario, diciendo una palabra que empiece con cada letra mientras que el líder le raspa con las uñas (en ocasiones además, con tijeras) el dorso de las manos, con las consecuentes heridas.
Así funciona el “juego” del abecedario, una práctica que una madre mierense ha dado a conocer a través de las redes sociales y que su hijo, un menor de ocho años, habría sufrido en un colegio concertado del concejo, centro en el que “se han dado más casos”, según Encarna García, presidenta de la Asocación contra el Acoso Escolar en Asturias, que advertía de que “No queremos generar alarma, nos hemos puesto en contacto con el colegio y la Policía Nacional”. No consta denuncia alguna ante este cuerpo. 
Faustino Zapico, edil de Educación, anunció que se investigará lo sucedido: “Queremos conocer el alcance real y el origen de estas prácticas de bullying, que son una barbaridad”. La Consejería de Educación ha pedido que se “extreme la vigilancia y el control sobre las relaciones” en los centros al tiempo que se aplique el protocolo contra el acoso escolar, recogido en un manual. Un protocolo que ya ha sido activado por el centro, pese a que responsables del colegio han asegurado que “los hechos no tuvieron lugar en las instalaciones del centro, sino en el parque durante el fin de semana”

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Vergonzoso y penoso que estas cosas pasen. Aunque cabría preguntarse por qué. Por qué niños inocentes, como deberían serlo a esa edad, se ponen a hacer SALVAJADAS.
Y no, no me vale con que de niños todos hemos hecho alguna trastada. El maltrato es DELITO sea entre niños o adultos. No entiendo tampoco que los padres no denuncien.

Eva dijo...

En el TD de la 1 apuntaban ayer una veintena de casos. ¿Y el colegio sin hacer nada hasta que la madre lo cuelga en Facebook?
Los profesores, los tutores y demás personal del centro no se dan cuenta de que veinte críos tienen las manos como las deja este juego.
Siempre es igual: allí donde hay acoso los profesores y la plantilla del centro mira para otro lado. Esto es lo primero que hay que arreglar para vencer esta lacra.

Anónimo dijo...

esto se ha hecho toda la vida