PALIQUES POLÍTICOS: A vueltas con los animales

"Está de moda hablar de animales en política"; "Ya era hora que desde el Gobierno local y la oposición se preocupasen por los animales"; "Mira qué bien, una nueva ordenanza para proteger a los animales". Quizás, si usted lee la prensa local, haya tenido alguno de estos pensamientos, porque en los últimos días han saltado a la palestra dos noticias sobre animales, una, que el Ayuntamiento ha procedido a la aprobación de una nueva ordenanza sobre tenencia de animales domésticos y otra, que el PSOE ha solicitado mejoras para el albergue municipal de animales, que haya un mayor control sobre la gestión de albergue y que se apoye a los voluntarios de las colonias de gatos. 
Perros en el albergue municipal de animales (ARCHIVO)

Suena todo muy bien. Lo leía en el periódico y dan ganas de felicitar tanto al Gobierno local como al PSOE por esa preocupación que están demostrando tener hacia los animales domésticos y callejeros. Sin embargo, no todo es tan idílico como lo pinta la prensa, que en estos casos suele copiar y pegar los comunicados que remiten los partidos o sus encargados de comunicación. La ordenanza me parece necesaria, aunque las sanciones, que oscilan entre los 300 y los 3.000 euros, me parecen ridículas. La prensa celebraba la aprobación de esta ordenanza, pero se olvidaban de que aprobar no es entrar en vigor. Lo que se hizo fue una aprobación inicial, a la que sigue un trámite de información pública durante 30 días hábiles y la publicación de la ordenanza, cerrado ese plazo, en el BOPA. 15 días después de esa publicación entrará finalmente en vigor. En total, aún queda, como mínimo, un mes y medio para que la ordenanza resulte aplicable. Claro, que un mes y medio no es nada, si se tiene en cuenta que esta nueva ordenanza se comenzó a preparar a finales de 2016; de hecho, el trámite de consulta previa que exige la ley comenzó el día 29 de diciembre de aquel año. Me parece sorprendente que, por muchos plazos y requisitos que fije la ley, que los fija, se tarde cuatro años en aprobar una ordenanza sobre una materia que no es competencia exclusiva del Ayuntamiento y que debía actualizar una ordenanza de principios de los 90, muy buena en su día pero más que obsoleta en el 2016. 
La ordenanza ha obtenido el respaldo de IU y PP, pero no del PSOE, que se abstuvo en su aprobación inicial, por " importantes carencias" que concretan en que "se ha perdido la oportunidad de buscar en los nuevos avances de ADN para proteger al animal del abandono y también para proteger a quienes cumplan las normas de convivencia esenciales", en un posible aumento del abandono y "no contar con efectivos suficientes para vigilar el cumplimiento de las normas". Lo del ADN, que ya propusieron hace unos años, me pareció interesante, pero costoso económica y cívicamente, teniendo en cuenta que, pese a las campañas al respecto, todavía hay muchos perros sin chip y sin casi controles veterinarios, o con los justos, en el concejo. 

Dejo la ordenanza, pero no al PSOE. Y es que me encanta la oposición que está haciendo el PSOE en materia de animales. Han visto en el albergue y en los cuestionados nuevos gestores, un filón, para, de vez en cuando, criticar a IU, a la concejalía de Medioambiente y al edil responsable del área, que, curiosamente, militó durante unos años en sus filas, antes de pasar a IU. Los socialistas piden reformas para la perrera, olvidando que, de no haber sido por la desastrosa gestión en la materia llevada a cabo por los distintos gobiernos de Luis María García, hoy podríamos tener una perrera operativa, funcional, moderna, y a poder ser cerca de Mieres, y no el edificio abandonado que costó casi medio millón de euros que está en La Cabana. Y que no se depuraran responsabilidades políticas por semejante burrada… 
En cualquier caso, la presión del PSOE y de los voluntarios ha hecho que los gestores de la perrera desistan de continuar con ella más allá del año que les viene impuesto por contrato, un año que acaba en diciembre y que podría haberse prorrogado hasta los dos. Evidentemente, no lo han explicado así, sino que han aludido a las carencias del albergue para no continuar con la gestión, pero, sea como fuere, me parece una gran noticia. Se pone fin a uno de los grandes errores de la legislatura, la adjudicación del contrato a una entidad cuyas praxis no gustan a los voluntarios, a los que incluso se les ha impedido seguir yendo al albergue, a falta también de un protocolo de voluntariado que les plantearon hace un par de años y que sigue sin hacerse. 

Lo dicho. El día que los animales importen, de verdad, a los políticos, habremos ganado mucho como sociedad. Mientras tanto, sigamos viendo cosas como estas. 

EL CARABA

Comentarios

Manolo ha dicho que…
Me parece un buen analisis de la situacion. Un articulo muy clarificador, por las informaciones que yo tengo. Enhorabuena!
Silvia ha dicho que…
He seguido el tema desde hace tiempo y creo que hay afirmaciones que no son totalmente exactas. No solo se trata de ordenar si no de controlar y aquí la policía no cumple con esa labor, ni siquiera en las proximidades de su sede, se puede pasear por los jardines del Ayuntamiento y comprobar como ni allí llaman la atención a quienes llevan perros sueltos o a quienes no recogen las cacas.
En su momento lei la propuesta sobre el ADN y me parece una línea , ya hablaban de los costes y de como hacerlo, convenios con veterinarios y laboratorios y de dar un plazo para quienes ya tienen animales.
Lo de la perrera en su momento, se aprobó por unanimidad y tras una sentencia IU abandonó toda la instalación, ni la adecuó a lo que se podía hacer cumpliendo ni la vigiló, acabó robada.
Y ya la empresa privada recogiendo dinero pero no gatos, por ejemplo, es la última gota, por ahora.
Sinceramente prefiero el cambio que lleva tiempo haciendo el PSOE que las realidades de IU en estos años. Porque el PP se limita a sumarse a las fotos de las protestas y a la de la ordenanza pero sin aportar nada.

Anónimo ha dicho que…
Todos los partidos dicen preocuparse, pero a la hora de la verdad los animales abandonados no dan votos y son algo terciario. El albergue se cae a cachos, sí, pero dejando a un lado las instalaciones y centrándonos en las vidas que hay dentro, es una vergüenza que este gobierno haya mantenido un año a una empresa que solo ha mirado por el dinero. Sin difusión de esos animales y, lo que es peor, sin empatía. Qué se vaya, será la mejor noticia de este nefasto 2020.
En cuanto a la nueva ordenanza, estupendo, sí.... Pero de qué sirve cuando por parte de las autoridades no se hace cumplir? De qué sirve si los perros en los pueblos siguen sin chip y nadie se molesta en hacer una campaña de seguimiento? Da igual la ordenanza que haya, se queda en el papel.