ENTREVISTA: Noelia Rodríguez, portavoz de la asociación Un Caudal de Salud

Actualmente, los mierenses diagnosticados de cáncer que necesitan un tratamiento de quimioterapia deben desplazarse a Oviedo para recibirlo. En aras de poner fin a esta situación, la asociación Un Caudal de Salud iniciaba hace unas semanas una recogida de firmas para que el hospital Álvarez Buylla cuente con una unidad de quimioterapia. "Es una necesidad", señala Noela Rodríguez, portavoz de la asociación, con la que conversamos en esta entrevista.

"El espaciamento de las consultas, que estas sean telefónicas y el médico no pueda evaluar correctamente al paciente ha sido fatal para la prevención de muchos tumores"

–La asociación Un Caudal de Salud impulsa, junto con la Agrupación Vecinal, una recogida de firmas para que la Consejería de Salud dote al hospital Álvarez Buylla de una unidad de quimioterapia. ¿Por qué es necesaria esa unidad?
Mieres tiene una población muy envejecida. Cuenta con una tasa de envejecimiento muy alta. La mitad de los vecinos de nuestro municipio superan los cincuenta años, más de seis puntos por encima de la media estatal que se sitúa en los 43,9 años. Actualmente un total de 10372 personas mayores de 65 años están censadas en este concejo.
El envejecimiento es el factor de riesgo más importante para el cáncer y el mayor porcentaje se concentra precisamente en esas edades.

–¿Qué sucede actualmente con los pacientes que han de seguir un tratamiento de quimioterapia?
Los vecinos del municipio que necesiten someterse a este tipo de tratamientos tienen que desplazarse a Oviedo.
Hay muchas personas mayores que no disponen de coche o no se encuentran en condiciones de conducir, en otros casos los hijos viven lejos o no tienen familia.
Cuando alguien se encuentra frágil de salud, tener que coger un autobús hasta Oviedo y volver a repetir la operación cuando ha estado varias horas sometido a un tratamiento agresivo, no es precisamente lo más idóneo.
La otra opción sería coger un taxi, pero económicamente muchas personas no se lo pueden permitir.

Noelia, junto a representantes de la Agrupación Vecinal y el alcalde, en la presentación de la recogida de firmas 

–¿Han calculado el posible coste de crear una unidad de este tipo? ¿Qué debería tener esa unidad?
Un tratamiento de quimioterapia puede costar de media unos 4000 euros por paciente, dependiendo de la duración y de los tratamientos administrados.
La idea podría ser descargar parte de ese trabajo desde el HUCA al Álvarez Buylla, dado que el porcentaje de pacientes desde Mieres es bastante elevado.
Se necesitaría una Unidad de Oncología/Hospital de día (actualmente ya hay para cánceres de tipo hematológico), médicos especialistas en Oncología Médica, enfermeras…
El equipamiento debe contar con ordenadores, bombas de infusión, carro de RCP, monitor de toma de TA, pulxiómetros, nevera, carro de curas…
En realidad nosotros solo planteamos una necesidad, como vecinos y son ellos quien deben darnos la solución.

–Desde hace tres años impulsan la creación de una unidad de cuidados intensivos (UCI) en el Álvarez Buylla, también con una recogida de firmas, que ha logrado miles de apoyos. ¿Han tenido alguna respuesta por parte de la Consejería?
Ninguna. Nadie se ha puesto en contacto con nosotros.
De todas maneras mil firmas son muy pocas para una población como la de Mieres. Una necesidad que englobaría además a los concejos vecinos.

–Por aquel entonces, apuntaban a los recortes como los culpables de que el Álvarez Buylla carezca de numerosos servicios, pese a ser un hospital nuevo y pionero en distintas áreas. ¿Temen que la crisis sanitaria que atravesamos retrase la eventual puesta en marcha de nuevos servicios?
Por supuesto, no solamente afecta económicamente sino que además está sirviendo de excusa para recortar en servicios.
Cabe señalar que este hospital ha supuesto una inversión total de 57,3 millones de euros, de ellos 42 se corresponden con la ejecución de la obra y el resto que son 15,5 se han destinado a equipamiento. La gente debe saber que la mayor parte de sus impuestos han sido destinados a materiales de construcción y en un porcentaje muy pequeño a equipamiento. Deben tener muy cuenta esto cuando ingresen en el hospital y se sientan faltos de servicios. Es algo similar a lo que ocurre con el campus de Mieres, carente de titulaciones y la mayor parte del dinero invertido en materiales de construcción.
Por mucho que la prensa quiera adornarlo y engrandecerlo, las cifras y la falta de servicios saltan a la vista.

Uno de los pasillos de consultas del Álvarez Buylla

–Ya que hablamos de la crisis sanitaria, ¿cómo valoran la actuación de la sanidad comarcal en este contexto de pandemia, marcado, entre otros aspectos, por los nuevos protocolos o las consultas teléfonicas?
El espaciamento de las consultas, que estas sean telefónicas y el médico no pueda evaluar correctamente al paciente ha sido fatal para la prevención de muchos tumores. Las pruebas diagnósticas como pueden ser ecografía, escáner o colonoscopia no se están realizando con la frecuencia que deberían y algunos pacientes están llegando tarde al diagnóstico.
No es de recibo que todos los trabajos tengan que funcionar con normalidad y el sector sanitario, no.

–Entendemos que la salud depende, entre otros factores, del entorno en el que vivimos. ¿Es Mieres un concejo propicio para tener una buena salud?
La falta de sol y por consiguiente vitamina D y la contaminación ambiental, hacen de Mieres un lugar poco saludable.

–¿Les preocupa que la térmica de La Pereda y su conversión en una central de biomasa puedan agravar la salud de los mierenses?
Por supuesto. Diversos estudios realizados apuntan ya a la combustión de biomasa como el causante de diversos tipos de cáncer y enfermedades hormonales o cardiovasculares.
Pero el temor mayor surge ante las sospechas de que se pueda quemar basura procedente de otros puntos de la región, la quema de residuos orgánicos es altamente dañino para la salud y en otras zonas de Asturias los vecinos se han negado a la instalación de incineradoras.

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