ÁLVAREZ OPINA: El mal de las inmobiliarias

Basta. Este es un mensaje destinado a los y las agentes del sector inmobiliario que utilizan las redes sociales para realizar su trabajo. Basta de inventaros información. Basta de intentar vender algo como lo que no es ni debe ser. Basta de intentar colar oportunidades de negocio por doquier. Basta.
Hace unos días me salía en una red social un vídeo de una agente inmobiliaria que promocionaba, toda entusiasmada, una casa en la plaza de San Juan, en Mieres. Esa plaza no era otra que Requejo. Que no se documente en eso indica que quizás no esté muy documentada en general. Tras esta primera metedura de pata, la agente se centra en vender su producto, una casa de 1900, situada en plena plaza, que en Mieres todos asociamos a Avelino y Carmen, a Carmen y a Avelino. Para quienes no caigan, Carmen Díaz Castañón y su marido. Ahí vivieron toda su vida, la de ella más corta que la de él.
Volvamos a lo que nos ocupa: el vídeo. "Muchísimo potencial" son las primeras palabras que articula la agente delante de la vivienda. Ese "muchísimo potencial" se traduce, poco después, en una afirmación que pone los pelos de punta: "este edificio no está pensado para vivir, está pensado para crear algo". ¿Perdona? Durante más de un siglo ha sido la residencia de una familia. Primero, la de los antepasados de Avelino; luego, la de Avelino y Carmen, y, finalmente, la de Avelino, tras enviudar. Tras enseñar la impresionante biblioteca sin tan siquiera detenerse en ella, la agente lanza una idea: "un restaurante o una sidrería potente en planta baja y arriba, apartamentos turísticos o algo que está muy de moda: el coliving, para estudiantes, profesores o trabajadores". En una plaza llena de sidrerías no parece muy "potente" la idea de abrir otra. No descarto que funcione, pero cabría pensar antes si hay o no cuota de mercado para ella. Lo demás va en la misma línea. ¿Por qué dar un giro a lo que siempre fue una vivienda, máxime cuando esa vivienda está para entrar a vivir? El vídeo concluye apelando directamente a los inversores que tengan "visión" y busquen "un proyecto diferente en Asturias".
En un concejo donde el precio de la vivienda está al alza desde hace tiempo y se empiezan a ver alquileres de habitaciones a casi 400 euros y de viviendas rozando las cuatro cifras, no necesitamos que nadie venga a especular con colivings ni negocios similares. Necesitamos vivienda para los de aquí. No es un problema exclusivo de Mieres, basta con ir a otros concejos para ver que agentes como esta ya no venden casas, venden "oportunidades" para captar capitales de fuera del municipio, de la región y del extranjero. El daño que están haciendo desde el sector inmobiliario a los vecinos y vecinas de cualquier municipio de pequeño o mediano tamaño es terrible. Y, lo peor, muy difícil de reparar a corto plazo, porque son, en gran medida, los responsables del alza de los precios. La búsqueda de inversores –hay agentes que ya ni se cortan y se anuncian en la calle y en las redes buscando viviendas para su posterior venta a empresas o clientes con fortuna– ni fija población ni genera trabajo. No aprendemos que es más fácil defender y potenciar lo que ya tenemos y nos funciona que intentar traer a un rey Midas que nos llene de oro… y que seguramente perecerá en el intento, como les pasó a tantos pequeños y grandes inversores que pasaron por Mieres.
Han transcurrido varios días desde la publicación del vídeo y, en el momento de escribir estas líneas, suma 40.000 reproducciones en una red social y otras tantas en otra. Se comentaba, pese a que la agente no apuntaba el precio en el vídeo, que la casa sale a la venta en un millón de euros. Por muy bien conservada que esté, que lo está, es Requejo, es Mieres. 
Pero no dejará de aparecer un inversor que se lance a la aventura… si no ha aparecido ya.
ÁLVAREZ

Comentarios