30/10/15

LA TRIBUNA DE MONTERDE: Una toponimia para cada administración

Bajo el lema “agora son los oficiales, agora usalos ye lo normal”, el Principado daba luz verde hace ya casi siete años a un decreto (el Decreto 4/2009) por el que se establecían los topónimos oficiales del concejo de Mieres.
La Xunta Asesora de Toponimia del Principáu d’Asturies se encargaba en aquel entonces de recuperar, uno a uno, los topónimos populares de los distintos pueblos, parroquias y barrios de Asturias, a fin de recuperar los nombres tradicionales de esos lugares, los que la gente dijo durante toda su vida, y mandar a paseo a todos aquellos topónimos castellanizados que habían aparecido a principios de los 90.
La idea era buena y se agradecía dejar de ver cosas como Villaestremeri (Vistrimir), El Requejado (El Requexeu), Prado Redondo (El Prurriúndu) o El Quemadero (El Quemaeru), por poner cuatro ejemplos que se me vienen ahora mismo a la cabeza.
La campaña quería hacer todo el ruido que se merecía y a la aprobación del decreto siguieron diversas actuaciones, como la instalación de nuevos indicadores o la edición y distribución de mapas y folletos como el de la imagen que acompaña a este artículo, todo ello, a costa del Principado.  
*Carátula de uno de los folletos editados en 2009.
Ello no estuvo exento de polémica: gente que criticaba los nuevos topónimos, al no ajustarse del todo a los nombres tradicionales; dualidad de topónimos (como el Returbiu/Ruturbiu); o discrepancias en torno a dónde debían ir las tildes en los topónimos (de esto conozco un caso muy curioso, que algún día contaré).
La administración autonómica apostó fuerte por ello, pero para la local el decreto y los nuevos topónimos se debieron quedar guardados en un cajón. Se sabía que existían pero tampoco se les prestó mucha atención.
Aún hoy, casi siete años después, y pese a que desde 2009 “usalos ye lo normal”, los autobuses de la L-5 siguen yendo a Loredo y no a Lloreo, igual que los de la L-9 van a Santo Emiliano y no a Santumiano. Cualquier político, a nivel local, seguirá insistiendo en que la única iglesia románica del concejo está en Ujo y no en Uxo, al igual que el Camino de Santiago seguirá llegando a El Padrún a través de La Rebollada, y no de La Rebollá.
Y mientras esto ocurre en la administración local, la regional sí se preocupa más o menos de respetar el decreto y la toponimia en él contenida. En la rotonda del hospital una señal avisa de cómo salir para ir a Santuyano, al igual que un kilómetro y medio más arriba, un indicador avisa al conductor de dónde se encuentra la entrada al polígono de Ricastro, por poner dos ejemplos recientes. 
Desde la administración local se acaba de hablar de un plan de normalización lingüística, con 12.000 euros de asignación para llevarlo a cabo. Espero que de verdad sirva para algo y evite estas dualidades.
Y mientras tanto, ¿qué hacemos los ciudadanos? Pues lo mismo que las administraciones… Unos siguen apostando por la toponimia antigua; otros, nos decantamos más por la nueva, que se supone que es más antigua que la antigua.
Dos toponimias, una para cada administración. 

8 comentarios:

Xurde dijo...

La toponimia ye la gran asignatura pendiente d'esti y de cualquier otru conceyu d'Asturies. Los topónimos oficiales son los asturianos. Pero Oviedo sigue siendo Oviedo y non Uviéu, igual que siguen falando de Lena y non de Llena. Y ta tan pendiente que yo creo que nun se llogrará facer na de na per los siglos de los siglos.

Anónimo dijo...

La mayoría de la gente sigue usando el castellano. El asturiano es pueblerin e inventado. Dejar de marear la perdiz.

Anónimo dijo...

La toponimia tien que dir n'asturianu, por mucho que a los Miguel Alarquisas yos joda.

Anónimo dijo...

El señor Miguel Alarcos tiene más razón que un santo.¿Qué asturiano usamos, el inventado por cuatro interesados, el oriental, el occidental, el central, el de maroto y la moto?

Anónimo dijo...

Nuestra asturias querida sigue debatiendo en torno a nuestro "idioma" el llamado bable: Ultimamente salen unos cerebros tratando de imponer unos vocablos inventados que la masa borreguil como no tiene ni puta idea da por validos. Yo que me quiero mucho y he logrado llegar a estos años en bastantes buenas condiciones y que me tocó vivir en la aldea remota en la que el hablar fino lo asociabamos a clases preparadas o de otras provincias...no dejo de sorprenderme con este remozado y raro idioma que algunos nos tratan de imponer.El aislamiento de nuestra asturias y la vida en las aldeas propició esto. En diferentes concejos hay o habia diferentes léxicos y todos ellos provenian del castellano antiguo y nunca se conseguirá aunar o refundir un bable que guste a todos. La moneda está en el aire y como doctores tiene la santa madre iglesia....espero respuesta. Un saludo: JEROMIN.

Topo dijo...

El plan de normalización de la toponimia va capitaneado por Faustino Zapico, uno de los concejales más conocedores del asturiano que tenemos esta legislatura. Si se lo propone puede hacerlo realmente bien.

Anónimo dijo...

Cuando veo un cartel indicador en la carretera que está modificado por algun cerebro, sinceramente, me repatea, de pescar al autor..se lo hacia limpiar con la lengua. Los carteles tienen que estar en castellano para que nos orienten a nosotros y a la gente que venga de fuera. Un saludo: JEROMIN.

Anónimo dijo...

Como diz un bon collaciu, igual tamién esta pallabra ye un invento, cuando nun taba nel BOPA nun valía y agora que sí ta, tampoco val...