ÁLVAREZ OPINA: Más tiempo cerrada de lo que estuvo abierta

Reconozco que cada vez que veo el edificio de la antigua Escuela de Formación Cárnica, situado en Los Pares, siento una mezcla de rabia, tristeza y decepción. Rabia, por ver un edificio impresionante cerrado desde hace doce años. Tristeza, porque esa situación lo está llevando a un estado cada vez más lamentable. Decepción, porque, hace cuatro años IU y PP pidieron al Principado su reapertura para formar a charcuteros, carniceros y pescadores. No hubo respuesta. 


1,5 millones de euros de fondos mineros fueron invertidos en un edificio moderno, funcional, que abrió sus puertas en septiembre de 2007 para formar profesionales del sector cárnico. Su ubicación era la ideal, a escasos metros del matadero. Sin embargo, todo se fue a pique y, siete años después, cerró. Es un secreto a voces que la Escuela de Formación Cárnica acabó siendo un chiringuito en manos de la Fundación Tecnológica y Formación Alimentaria, FUTECA, y de la Fundación Asturiana de la Carne. No tenía sentido impartir una formación privado-pública, que no público-privada, en un edificio financiado con dinero público, en una época en la que la formación de profesionales de todos los ámbitos empezaba a encomendarse única y exclusivamente a la Formación Profesional. ¿Por qué no haber hecho de la Escuela de Formación Cárnica un centro público de FP, construido con dinero público, y con una organización administrativa y formativa clara y precisa? Estoy convencida de que las cosas hubieran salido mucho mejor. 
Sea como fuere, la escuela sigue ahí, viendo pasar el tiempo. Me enerva ver cualquier edificio público cerrado y abandonado, pero lo de este no tiene nombre: es un edificio nuevo y moderno, que debería tener cualquier uso, público o privado, antes que dejarlo morir lentamente, como le está ocurriendo, devorado por la maleza y las inclemencias meteorológicas.
Álvarez

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