28/10/16

LA TRIBUNA DE MONTERDE: Convivencia ciclo-peatonal

Hace ya una temporada, en el paseo fluvial, a la altura de Ablaña, más exactamente, a la altura de un ramal que conduce al Barrio Pachón, un servidor tuvo ocasión de presenciar un pequeño altercado entre un peatón y un ciclista.
La cosa había sido que el ciclista, que circulaba en sentido Mieres, había tenido que esquivar al peatón después de que este le saliese por el ramal del Barrio Pachón justo cuando él pasaba por allí. El peatón se asustó y le lanzó un grito, poco agradable, que el ciclista escuchó. Parándose y retrocediendo un poco, le dijo al peatón: “mire, no hay nada que prohíba a las bicicletas usar este paseo y a usted no le he tocado. Siento que se haya asustado, pero aquí queda la cosa”. Y continuó su marcha.
“Tenían que quitarles de andar por los paseos”, me espetó a mí el peatón, como si yo fuera un Policía o cualquier otra autoridad como para llevar a cabo semejante acción.
No le respondí y me limité a seguir andando.
Soy usuario de los paseos del concejo, como peatón y a veces, en verano, como ciclista. Como peatón, es cierto que a veces los ciclistas te dan algún susto, ya que cuando caminamos hay veces que vamos distraídos, bien sea por ir hablando con alguien o por ir escuchando música o por ir directamente sin pensar en nada. Los sustos vienen cuando te piden paso o te adelantan sin que los hayas visto venir, como era el caso de este señor de Ablaña. Hace que te asusten, pero en ningún caso, creo yo, es como para ponerse a pegarles unas voces.
*Una de las señales, en un acceso a la senda de Turón.
Como ciclista, la cosa puede que haya mejorado después de que en agosto el Ayuntamiento colocase unas cuantas señales a lo largo del paseo (del fluvial y de otros, como la senda verde de Turón, por ejemplo) como la que se muestra en la fotografía que acompaña al texto. Señales que dejan claro que las bicis sí pueden andar por el paseo, aunque a una velocidad de máximo 10 km/hora, que quizás muy pocos (o ninguno) de los ciclistas que usen (usamos) el paseo vayan (vayamos) a cumplir, pero a fin de cuentas lo justo para garantizar cierta seguridad a los peatones, a los que además se les otorga preferencia y evitar conflictos como ese con el que abría el artículo. Unas señales necesarias, que pretenden así a mejorar la convivencia entre peatones y ciclistas y que sin duda han salido mejor de precio que la otra opción: dividir con marcas viales el paseo, dejando una parte para ciclistas, tipo carril bici, y otra para peatones. La pega de esta idea es precisamente el antecedente del carril bici del Campus, tomado por los peatones.
La idea de las señales me parece una buena idea que yo extendería a otros lugares donde toca mejorar la convivencia entre peatones y ciclistas. Uno de ellos, ese carril bici del Campus. ¿Por qué no poner en él algunas señales que indiquen a los peatones que en esa parte de la acera los ciclistas tienen preferencia? Otro punto conflictivo es la pasarela verde de Vega de Arriba. Una pasarela un tanto paradójica, a la que se llega por un carril bici, pero que está prohibido pasar en bici. Pese a ello muchos ciclistas lo hacen (yo alguna vez lo he hecho), y yo he visto más de un roce entre peatones y ciclistas por culpa de una señalización que me parece totalmente injusta, y que podría revertirse con un par de señales como las colocadas en el paseo fluvial.
Por supuesto, aunque creo que está de más decirlo, el tema de conflictos entre peatones y ciclistas es algo que se ve en cualquier paseo, no solo en el fluvial. La señalización debería extenderse a otros paseos, como el del río San Juan o el de La Peña, dejando claro si se permite o no el paso a ciclistas. E incluso, tampoco estaría nada mal llevar esa señalización a las calles peatonales, también a menudo tomadas por las bicis.
La armonía y la seguridad de unos y otros lo merecen. 

4 comentarios:

Anónimo dijo...

La pasarela verde de Vega de Arriba y el prohibido ciclistas fue un caprichito de los vecinos de la asociación Les Regueres, la asociación de vecinos de La Fonda y El Requexau y en particular de su presidente que debe tener los bemoles bien puestos o saber algo gordo de Aníbal para que protestara el martes y el miércoles ya estuviesen puestas las señales. No tiene sentido que una pasarela entre trazados ciclistas no se pueda pasar en bicicleta.

IRUN dijo...

En Irun ya lo hicieron hace unos años. Señales idénticas a estas. Eso sí, se cuidan mucho más los carriles para bicicletas y es raro el año en el que no se abra algún nuevo tramo. Aquí no se fomenta la bicicleta como medio de transporte más allá de cuando se hace lo del día sin coche y casi que por hacer un poco el paripé.

Topo dijo...

Idea que salió de nuestros ediles más jóvenes. En IU sabemos contar con jóvenes para hacer política. Otros partidos prefieren echar mano de carrozas.

Anónimo dijo...

Y aun así la gente seguirá protestando porque los ciclistas usemos los paseos. Es increible el asco que tiene la sociedad a los ciclistas. Si vamos por carretera, estorbamos. Si vamos por paseo o vial ciclopeatonal también.