LA VIDA EN UN LUGAR PARA VIVIR: Patrimonio artístico y popular

Once años y más de 350 lugares para vivir. Ese es el balance de una sección que, junto  Cómo han pasado los años, son las únicas que han resistido al paso del tiempo y que han acompañado a los lectores de esta web durante los últimos once años. Una sección que es hoy por hoy uno de los pilares de la página y el principal canal de tráfico en diferido, esto es, personas que hacen determinadas búsquedas en internet y acaban llegando a alguna de sus entradas.
Durante estos once años les hemos mostrado cómo son los distintos pueblos, caseríos y lugares del concejo a través de reportajes que combinan información y fotografías. Sin embargo, nuestro ‘trabajo’ en cada uno de los lugares que hemos ido visitando va más allá de lo que se ve en esos reportajes. Fruto de ello, disponemos de un archivo de centenares de fotografías que no han salido publicadas. Entre todas ellas hay un buen número de instantáneas que se corresponden con aquello que nosotros hemos llamado La vida en un lugar para vivir. Coincidiendo con nuestro aniversario, y tal y como hicimos el año pasado, hemos decidido ofrecerles unas cincuenta de esas fotografías inéditas que muestran animales, paisajes y paisanajes que nos hemos ido topando a lo largo de estos años de recorrido por la zona rural del concejo. Las hemos decidido publicar a lo largo de tres entregas, precedidas de pequeños textos explicativos y rotuladas con la fecha y el lugar en el que se realizaron. Todas se amplían haciendo clic sobre ellas.

Si en los anteriores especiales nos ocupábamos del paisanaje de los pueblos del concejo y de la fauna e ingenios que se pueden ver en ellos, en este último especial queremos ocuparnos del patrimonio artístico y popular que guardan nuestros pueblos.
Dentro de ese patrimonio popular se encuentra algo que a nosotros nos encanta, aunque todavía no hayamos podido ver uno enteramente restaurado: los carros del país. Invitamos desde aquí a que todos aquellos que tengan uno lo conserven en el mejor estado posible, pues son auténticas joyas de la etnografía asturiana. Aquí van un par de muestras de carros no muy bien conservados, con los que nos topamos en Les Matielles y La Teyera de Urbiés:
 
Otro tipo de carros, más modernos, son los que también invitamos a conservar, aunque damos fe de que muchos lo están. Hablamos de coches de los años 60, 70 y 80, que abundan en los pueblos del concejo, como este Seat 133 de 1975 con el que coincidimos en 2009 en Miruxeo y en 2016 en Villar de Gallegos, o este otro Land Rover Santana pick-up de 1980 abandonado en Pena Reigá, pero que aún conserva su encanto:

Volviendo al patrimonio etnográfico, en los pueblos del concejo abundan lavaderos de los que no siempre se hace un buen uso. Es el caso de los de Carcarosa y Santirso, perfectamente restaurados y en los que se pueden leer las siguientes recomendaciones:
Mención aparte merece el maltratado lavadero de Rozaes de la Peña, lleno de grafitis que amenzan con ir a más. "Aquí volveré a pintar cuando hagamos cinco años", reza uno de ellos bajo la fecha 05/11/17. Por el bien del lavadero, esperamos que esta pareja haya roto ya o que lo hagan antes del 5 de noviembre de 2022:

El auténtico arte se encierra, en muchos pueblos del concejo, en las ermitas, capillas e iglesias con las que cuentan. Guardamos un grato recuerdo de la consagrada a la Ascensión, en Aguilar, impecable gracias a la labor de las vecinas del pueblo, como Gelina, quien muy amablemente se ofreció a mostrárnosla:
De Aguilar deberían tomar nota otros pueblos, que se han olvidado un poco de sus templos, como Santirso, cuya ermita, que cae ya en Langreo, presentaba este aspecto en 2010. Nos consta que, al menos hasta 2017, no se habían acometido obras de reforma.

Mejor o peor, estas capillas aún aguantan el paso del tiempo. No puede decirse lo mismo del suelo de cantos rodados del poblado minero de Bustiello. En 2010 la funcionalidad ganó al patrimonio y en el marco de las obras de reforma del poblado, las caleyas se quedaron sin sus famosos cantos rodados.

Más allá del patrimonio artístico y popular, nuestros pueblos también encierran un patrimonio natural de valor incalculable. Basta con mirar y deleitar la vista con paisajes como los que se contemplan desde La Rasa, Ablaneo, La Matiná o Rozaes de Bazuelo, este último en un día con tormenta sobre el valle de Cuna:

Sin embargo, este patrimonio todo este patrimonio sufre una amenaza, la del abandono, la gran amenaza de nuestros pueblos. Un abandono que deja imágenes para la reflexión, como esa lámpara minera devorada por el óxido que captamos en la viga de una casa abandonada de La Cantera, o la ventana de una de Les Cases de Coto, un rincón abandonado desde hace años en pleno valle de Nicolasa:
Preservemos este patrimonio y hagamos que durante muchos más años se sigan viendo madreñas a la entrada de las casas, como en esta de El Llugarín, en Uxo. Nuestros pueblos seguirán así estando vivos. 

Comentarios

  1. Lo de les pintaes n´esti pais mete mieo, ¿que ye que tola policia que ta estos dias patruyando en busca de rompecuarentenes el restu del añu ye incapaz de llocallizar infranganti a nengún d´esos grafiteros que destrocien el nuesu patrimoniu? Lo del llavaeru de Rozaes de pena....

    Pero asi ta medio conceyu, señales pintaes, edificios públicos y privaos, muries, papeleres, bancos, etc... hasta la ilesia San Xuan tien pintaes. De pena y dolor.

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  2. Un carru de esos del pais restaurau quedaria perguapu dentro de uno de los recibidores de la universidá.
    Dexo la idea....igual alguien de la Santa Barbara o alguna otra asociación se lo plantea.

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