El tema estrella de la semana a nivel
autonómico, que ha ocupado páginas y más páginas en los diarios y web de la
región, es la obligación que tienen casi 500 alumnos de la Universidad de
Oviedo de devolver la beca percibida el año pasado por no haber aprobado el 50%
de los créditos matriculados.
A ver, señores Wert y CIA, ¿cómo va a
devolver un chaval íntegramente una beca? Digo yo que si la ha pedido y ustedes
se la han concedido era porque estaba en los umbrales económicos que se manejan
hoy en día (dan beca solo a estudiantes
con una situación económica compleja, que, además, han de tener buenas notas).
Una situación que se deriva de muchos
factores. El primero de ellos, que el Ministerio dio las becas a principios de
curso y, a mediados, señaló que si no se aprobaban la mitad de los créditos
(que por lo que he leído vienen a ser como ‘puntos’ que cada asignatura tiene),
deberían devolver la beca íntegramente.
A ver, señores Wert y CIA, ¿cómo va a
devolver un chaval íntegramente una beca? Digo yo que si la ha pedido y ustedes
se la han concedido era porque estaba en los umbrales económicos que se manejan
hoy en día (dan beca solo a estudiantes
con una situación económica compleja, que, además, han de tener buenas notas).
Si se la han dado en un principio era
para que pudieran costearse el curso, por falta o escasez de recursos.
Entonces, ¿cómo pretenden ahora que la devuelvan en su totalidad?
Podría entender, aunque sin compartirlo,
que el Ministerio les obligase a devolver una cuarta parte de la beca, o, a lo
sumo, la mitad.
Y es que, un año después, tampoco cabe
esperar que el chaval que ha recibido la beca para costearse un año de carrera
tenga un solo céntimo de lo recibido. Ser universitario es bastante más caro
hoy que hace doce años, cuando estudié yo.
¿Entonces qué hacemos? Están claras
dos cosas: los que tengan que devolver la beca se quedarán sin beca también
para este año ya que dudo que el Ministerio les dé otra vez una beca si tenemos
en cuenta que figuran ya como posibles ‘morosos’. Subir el porcentaje de
créditos aprobados también sería otra opción. Algunos amigos míos que en su día
hicieron ingeniería tardaron bastante en acabar sus carreras, dada la
dificultad que tenía cada una de las asignaturas.
Lo que está claro es que con medidas
como esta se está privando de acceso y permanencia en una universidad pública a
un buen número de estudiantes y eso hay que cambiarlo.
Twittear

Comentarios