1/6/18

ENTREVISTA: Marta García, responsable de la asociación Alma Animal

En abril de 2017 la asociación Alma Animal asumía la gestión del albergue de animales de Mieres. En un año desde la asociación han conseguido reducir a la mitad el número de animales que se encuentran en las instalaciones de Morgao, gracias a adopciones y a la creación de una amplia red de casas de acogida.
Conversamos con Marta García González, responsable de la asociación. Una de las cuatro chicas que a finales de 2014, casi sin conocerse de nada, decidieron unir fuerzas creando esta asociación para ayudar y colaborar en el rescate de animales perdidos o abandonados.
“Es imposible no llevarte las preocupaciones contigo”, reconoce nuestra entrevistada. La suya y la del resto de miembros y colaboradores de Alma Animal es una labor dura, en la que, pese a ello, también se encuentran gratificaciones.

“La gente en muchos casos decide no denunciar los maltratos o abandonos porque las denuncias parece que caen en saco roto”

-¿Qué balance hacen de este año al frente del albergue?
Los inicios fueron complicados, pero creemos que durante este último año el trabajo, el esfuerzo que hemos invertido en el albergue ha dado sus frutos. La situación de los perros que viven allí ha mejorado mucho, ya que son la mitad de perros en las instalaciones que entonces: hemos conseguido muchas adopciones pero además nuestra red de casas de acogida es un gran apoyo para sacar a los perros de su vida en una jaula y acostumbrarlos a la vida en familia para que estén preparados cuando lleguen sus familias definitivas.
Dos de los canes, en el albergue

-¿Cuántos animales se encuentran en este momento en las instalaciones de Morgao? ¿Se teme la llegada del verano, una época en la que los abandonos suelen crecer?
Ahora mismo tenemos 41 perros en las instalaciones y otros 30 repartidos por casas de acogida. En breves comenzará la época de más abandonos, siempre se teme claro, solo esperamos que no sea un gran aumento y podamos seguir bajando lentamente el número de animales que tutelamos.

-En un albergue como este se deben de ver casos que, para bien o para mal, se quedan en la memoria de quienes se ocupan de los animales. ¿Hay alguno que les haya marcado especialmente en este primer año de gestión?
Normalmente te marcan los casos más difíciles o que por sus circunstancias dan pena. El verano pasado rescatamos una mastina tremendamente delgada y muerta de miedo con doce bebés, una mamá coraje en toda regla. Hace pocos días, un perro sin apenas pelo debido a una sarna tremenda, que sabemos que ha tenido que sufrir mucho hasta llegar a ese estado.
No nos olvidamos tampoco de un perro que nos ha marcado por todo el amor que siente por la gente, que llegó con las orejas brutalmente cortadas y un ojo perdido a causa de alguno de los muchos golpes que habría llevado.

-¿Se debe ser de otra pasta para no involucrarse de más con los animales que pasan por el albergue? ¿Cuesta no llevarse preocupaciones a casa?
Es imposible no llevarte las preocupaciones contigo, para nosotras esto es parte de nuestra vida. No es algo de lo que te puedes desentender cuando estás en casa, de repente estás en la cama pensando con qué perros puedes juntar a ese nuevo que aún está sólo en cuarentena, o no dejas de darle vueltas a ese perro al que se le acaba la acogida y no quieres de ninguna forma que tenga que volver a pisar una jaula…

-En el día a día del albergue juegan un papel esencial los voluntarios. ¿De cuántos dispone en la actualidad?
No sabría darte una cifra exacta ya que todos los días sube gente nueva con ganas de colaborar; hay personas que pueden subir 4-5 veces por semana, estos son pocos voluntarios pero fieles. Luego hay mucha más gente que sólo puede acudir en fines de semana o festivos, pero que siempre que pueden, sacan un huequito para venir a pasear.

-¿Qué debe hacer todo aquel que desee colaborar a través del voluntariado? ¿Qué tareas lleva a cabo un voluntario?
Dos perros salen de paseo en compañía de un voluntario
Simplemente acudir al albergue dentro del horario de voluntariado, que es de 12:00 a 17:30 entre semana y ahora de cara al verano hemos ampliado los sábados y domingos desde la apertura a las 9:30 hasta las 19:00, aprovechando la mayor disponibilidad de voluntarios, para que los perros disfruten de más salidas.
Lo habitual es que saquen a los perros de paseo, de esta forma les ayudan a desestresar de su encierro, a sociabilizar, les dan mimos, chuches… A veces les llevan a pasar el día fuera, a la playa, a la montaña o por ciudad, que también les viene bien para habituarse a ruidos, tráfico y demás.
También suelen cepillarlos y ahora que llega el buen tiempo comienza la época de baños. Por supuesto también son muy importantes los voluntarios para llevarlos a desfiles y eventos a lo largo de todo el año que es una forma importante de darles visibilidad y, con suerte, de encontrar familias.

-Hemos hablado de los animales y de los voluntarios, pero nos falta una pieza clave en la labor que Alma Animal realiza en el albergue: las adopciones. ¿Qué debe hacer cualquier interesado en adoptar? ¿Se exige algún requisito para poder hacerlo?
Si quieres adoptar, lo mejor es subir directamente al albergue, e incluso podríamos decir que subir varias veces para ir conociendo al perro antes de llevarlo a casa, ya que es una transición que les va muy bien al irse con alguien a quien ya conocen y en quien confían. Los requisitos van a variar en función del perro porque lo importante es encontrar una familia que case con la forma de ser de cada uno.
Tenemos perros tranquilos, que pueden vivir en piso, perros que no pueden convivir con gatos o con otros perros y buscan una familia sin más animales, otros que son muy activos y necesitan una persona que les dedique más tiempo, etc. Lo mejor es dejarse aconsejar por las trabajadoras que son quienes mejor conocen a los perros y nos pueden orientar. La tasa de adopción es de 75€ para ayudarnos con los gastos veterinarios, los perros se entregan vacunados, desparasitados, con chip y castrados. A los perros de más de 8 años, no les pedimos tasa de adopción, esperamos que así los perros de edad más avanzada tengan más posibilidades de salir.

-Una vez adoptado el animal, ¿se sigue algún control de su vida en su nuevo entorno?
Sí, sobre todo al principio solemos interesarnos por la integración del perro en el hogar. Muchas veces los perros tienen miedos, no les gusta quedarse solos en casa... Tratamos de dar pautas para que todo vaya lo mejor posible y evitar devoluciones al albergue.

-Imaginamos que saber que un animal ha encontrado una nueva casa y que es feliz con sus dueños ha de ser una de las mayores gratificaciones que deja esta labor, ¿no es así?
Por supuesto, cada perro que se va es una alegría, sobre todo cuando consigues familia para alguno cascarrabias o para un PPP, que tan difícil lo tienen, ¡es como si nos tocase la lotería!

-Suponemos que esta labor también deja dificultades, ¿a qué retos toca hacer frente cuando se gestiona un albergue de estas características?
En nuestro caso, la asociación la formamos voluntarias que trabajamos en cosas que nada tienen que ver con los animales. Lo más difícil es a veces tener que cargar con todas las tareas administrativas que nos quitan tiempo para disfrutar de los animales, pero también de la familia y amigos.

Uno de los animales, en las instalaciones de Morgao
-¿Cómo se encuentran las instalaciones del albergue? ¿Existe en la actualidad alguna carencia que les gustaría ver subsanada?
Las instalaciones son viejas y están en muy mal estado. Es ahora mismo una de nuestras mayores preocupaciones. De hecho, hace poco llevamos a cabo una recaudación para instalar luces de calor de cara al invierno, ya que es una zona muy húmeda, y en invierno se mueren de frío. De momento no hemos podido llevarlo a cabo ya que hemos visto que es prioritario reformar los tejados para poder aislar y que así el poco calor que podamos hacer llegar, no se les pierda. Hay que reformar las canalizaciones, el suelo, la instalación eléctrica, el pozo….
Prácticamente todo necesita que le metamos mano.

-Por las instalaciones de Morgao habrán pasado animales víctimas de maltrato físico y psicológico. ¿Se sigue algún procedimiento especial en estos casos?
Como ellos no pueden hablar, solo podemos intuir en parte todo lo que habrán pasado hasta llegar a nosotras. Con cada perro se va poco a poco, evaluando carácter cuando llegan a las cuarentenas y trabajando con ellos según vemos que necesitan. De todas formas, para los casos difíciles siempre solicitamos acogidas, porque trabajar en casa 24 horas rodeados de cariño es mil veces más efectivo que lo que puedas hacer en el poco tiempo que tienes para cada perro del albergue a lo largo de una jornada de trabajo.

-Es un tema candente y no podemos evitar la pregunta, ¿es necesario endurecer la legislación penal para casos de maltrato animal?
A veces no es tanto endurecer sino hacer cumplir la legislación que ya existe. ¿De qué sirve la obligatoriedad de poner chip a los perros si más del 90 % de los que aparecen vagando no lo tienen y nadie lo controla? Si se confirma un abandono y los dueños se van de rositas, si se ve a alguien maltratando un animal y no se le retira inmediatamente la custodia… La gente en muchos casos decide no denunciar los maltratos o abandonos porque las denuncias parece que caen en saco roto.

-Precisamente, sobre el microchip, en los últimos años se han llevado a cabo diversas campañas institucionales que inciden en la obligatoriedad de ese dispositivo. ¿Siguen recibiéndose casos de animales sin este dispositivo? ¿Por qué es tan importante?
Apenas recogemos perros que estén identificados, sigue sin haber un control efectivo por parte de los ayuntamientos. Su importancia recae por un lado en que puedas recuperar a tu animal si se te pierde o te lo roban. Por otro, en que directamente evita abandonos, ya que si sabes que te van a localizar y multar, no lo abandonas a su suerte, sino que buscas otras opciones en caso de no poder hacerte cargo de él.

-Entre las asociaciones gestoras de albergues como este existe división en el uso de medios eutanásicos tanto en casos de hacinamiento como en casos de enfermedades graves e incurables. ¿Cuál es la postura de Alma Animal al respecto?
No contemplamos en ningún caso una eutanasia por hacinamiento, eso sería hacer pagar a un perro nuestra mala gestión. En cuanto a enfermedades o accidentes, siempre hemos tratado a los animales que tutelamos como hacemos con los nuestros: agotando posibilidades, pagando operaciones y tratamientos, no tiramos la toalla cuando hay una oportunidad. Otra cosa es eutanasiar a un animal, cuando ya no hay nada que hacer, cuando hemos agotado las alternativas y muy importante, siempre y cuando él esté sufriendo. Tal y como nos gustaría que fuera para nosotros, así lo hacemos con ellos.

Uno de los perros posa frente a un cartel de concienciación
-Terminamos la entrevista con dos preguntas. La primera, mirando al futuro. ¿Cree que algún día llegue a existir una concienciación total sobre lo que comporta tener un animal de compañía y se eviten esos casos de abandono o de maltrato de los que hablábamos?
Por supuesto que existirá una conciencia total. Al igual que hace años se veía “normal” la violencia de género, y se hacía la vista gorda por parte de la sociedad, ahora vemos un rechazo total ante cualquier tipo de violencia machista, y lo mismo ocurrirá con la violencia hacia los animales. Solo hace falta tiempo, y trabajar en políticas de concienciación.

-Y  la segunda, ¿qué le diría a un posible lector que se esté planteando adoptar? ¿En qué horario se puede visitar el albergue? ¿Cómo se puede contactar con la asociación?
Que no lo duden, ¡será la mejor decisión de su vida! Para adopciones puede acudir al albergue todos los días de 9:30 a 17:30. Pueden ver todos nuestros animales en adopción en nuestra web www.almaanimalasturias.org
Para contactar con nosotras vía mail en almaanimalasturias@hotmail.com o por mensaje privado al Facebook: www.facebook.com/almaanimalasturias


2 comentarios:

Anónimo dijo...

Me alegro que hayan conseguido disminuir el número de animales tutelados. Yo adopté hace tres años un perrín y la verdad es que estoy encantada. Ojalá el verano no les afecte demasiado y algún día podamos presumir de que el albergue no tiene animales.

Anónimo dijo...

Yo nunca entendere a las "personas" que abandonan o maltratan animales, como tampoco entiendo a los que compran perros de "raza" por un dineral habiendo perros en los albergues, snobismo, ganas de aparentar, catetismo, no se la razón