Me
llamo Prudencio Montiel Montiel y soy vecino de Mieres. Soy autónomo
vinculado al sector hostelero.
El
problema que voy a detallar a continuación lo vivimos en la cuenca del Caudal,
pero soy consciente que es extrapolable a cualquiera de las otras Cuencas
Mineras: aquí nuestro “coco” es la “Residencia Universitaria” pero el mismo
problema genera en Aller la “Residencia de Mayores de la Minería”.
Últimamente
se habla mucho en los medios de todas estas plataformas que comercializan pisos
turísticos, también de la gravedad que supone los pisos piratas para el sector
hotelero, de momento no se ha empezado a hablar de la falta de regularización
ante el crecimiento exponencial del turismo itinerante. Pues sí todos estos
problemas los sufrimos los alojamientos de la Cuencas y a ellos, debemos de
unir la utilización como equipamientos hoteleros de unos equipamientos que nada
tienen que ver con este sector.
A
finales de los años 90 nacen los Fondos Mineros, se crean para la
reestructuración de las Cuencas Mineras y su principal cometido es la búsqueda
de un tejido económico alternativo para paliar el efecto del cese de la
actividad minera en las mismas. Estos fondos fueron gestionados de manera
irresponsable y primando el beneficio personal o partidista y muchas veces
incluso para proyectos que nada tenían que ver con la regeneración económica de
las Cuencas. Fruto de ellos en Mieres se construye para complacencia política,
la Escuela Politécnica de Mieres con una inversión de 133 millones de euros y
como complemento a la escuela se construye la Residencia Universitaria con una
inversión de más de cuatro millones de euros y que oferta 112 plazas.
| Residencia de estudiantes del Campus de Mieres |
La
falta de inquilinos en la Residencia Universitaria, la media era de 10
residentes y las cifras en momentos puntuales situaron la ocupación en un 30%,
hace que los responsables universitarios muchas veces en connivencia con los
responsables municipales del concejo y usando las triquiñuelas más eclécticas,
oferten todas las plazas vacantes como si de un hotel se tratase. Le da igual
que sean participantes en torneos de fútbol, hockey o de la semana blanca,
también hemos podido ver a la Guardia Real, grupos folclóricos, todo les vale.
Lo importante es hacer caja. Me imagino que el justificar estos ingresos
también será difícil pero en esta sociedad que se ha instalado el “todo vale”
pues no pasa nada. Los precios que ofertarán seguro que son muy competitivos,
pues los gastos más importantes, como es el consumo energético, ya se puede
imaginar quién lo paga, el de qué manera tributa, pues otra incógnita, ya que
creo que una universidad comercializar plazas hoteleras lo tendrá difícil
dentro de un marco legal.
Mientras
esto sucede, en Mieres, por diversos motivos a los que se une esta competencia
tan dudosa que nos ha salido, gentes que desarrollaban su actividad hotelera en
la zona con licencia como tal, que crearon sus negocios para ese fin como pueden
ser el Palacio de Figaredo, Río Caudal o Palacio de Arriba de Cenera han
cerrado sus puertas y el resto luchando para salir adelante como todo el mundo
pero con la amarga sensación de que nos están tomando el pelo desde las
instituciones municipales y desde las instituciones universitarias.
Unos
fondos cuyos objetivos eran loables y necesarios, al final han servido para
enriquecer aún más a las grandes empresas que se acercaron a su reclamo, para
general muchas infraestructuras innecesarias que quedaron inconclusas o
condenadas al olvido y otras muchas compitiendo de forma desleal y poniendo en
aprietos a un sector que quiere salir adelante, pero al que se le tiene muy
poco en cuenta.
Prudencio Montiel
-Pueden enviarnos textos, imágenes y cualesquiera
otros materiales para publicar en este apartado vía correo electrónico, a elblogdelmierense@gmail.com indicando en el asunto del mensaje El espacio del lector-
Comentarios
Cuando la construyeron sabían que el Campus no tenía el potencial para que se llenase de alumnos, ni mucho menos. De aquella no había alumnos y no hay que olvidar que Oviedo está a 20 minutos por autopista y la oferta de residencias y alquileres para estudiantes es variadísima, en una gran ciudad que es lo que todo el que se va a estudiar fuera busca. Quizás un edificio más pequeño o construido a base de módulos hubiese sido mejor.
Los hosteleros son los que menos tienen que quejarse, los mierenses convivimos con terrazas que ocupan los espacios públicos y con una oferta de ocio exclusivamente hostelera, a día de hoy es el único sector por el que de verdad se ha apostado.
Mientras tanto, los jovenes tienen que marcharse porque de tomar vinos y servirlos, no vive todo un concejo.