ÁLVAREZ OPINA: Fomentemos el buen grafiti

Voy a hacer una afirmación con la que seguramente me ganaré algún detractor, pero es lo que hay, me gustan los grafitis, al menos siempre que se hagan sobre un espacio inutilizado y previamente autorizado para tal fin por su propietario. 



Es discutible si los grafitis son o no manifestaciones artísticas. Para mí, sí lo son, pues no en vano conllevan cierta creatividad y una ejecución plástica para expresar algo, ya sea una firma, una imagen, un mural... Ahora bien, que dentro del grafiti hay muchos grados, es innegable, pero como en todas las disciplinas artísticas. Por supuesto, cuando hablo de grafitis, no me refiero a pintadas, que de artístico suelen tener poco. 
Este verano, como ya les he contado, me dio por caminar y en una tarde de julio mi pareja y yo fuimos, caminando, hasta La Pereda, desde donde continuamos por la senda verde de Loredo. 
Unos metros antes de llegar a La Pereda nos encontramos con una parcela cerrada por una especie de tabiques de hormigón sobre la que pintaba un chaval de veinte o veintipocos años. Le saludamos y, al verle con varios sprays, no pude evitar preguntarle por lo que estaba haciendo. "Estoy retocando esto, que tiene ya un tiempo y estaba un poco descolorido", me respondió. Le felicité y ya que en el cierre había muchos grafitis, le pregunté si les habían cedido el muro o algo así para pintar. "A mí nadie me dijo nada", me reconoció. Sobre la polémica grafitis sí- grafitis no, me dijo que era inevitable. "Hay gente a la que no le gusta, y lo respeto, pero a otros sí. Pienso que un muro gana más con algo de color que dejándolo de hormigón ", me explicó. 
Comparto plenamente esto último, aunque me llueva alguna crítica. Recuerdo que hace unos años el Ayuntamiento cedió varios muros para grafitis, como los de la parte posterior de la estación de autobuses o los de Valeriano Miranda, los que rodean el IES Sánchez Lastra. Se oyó de todo. Recuerdo también otro de los muros que se dedicó a ese mismo fin fue el del colegio Aniceto Sela, el que va por Leopoldo Alas, y que hubo padres que pusieron el grito en el cielo por el hecho de que el muro del cole de sus hijos iba a parecer algo de lo más barriobajero. 
No sé cómo estará ahora el tema la cesión de espacios para grafitear, pero es algo que no se debería dejar de apoyar. Tenemos en Mieres grandes artistas del spray y podría hacerse cantera con una preparación adecuada, porque hay mucho chaval con talento, como se ve en muchas de estas firmas de La Pereda o en alguna otra que hay por el casco urbano. Se conseguiría, con un mínimo de apoyo, reducir el número de grafitis en espacios donde luego haya que limpiarlos, como las salvajadas que hacen con los trenes, y, descubrir artistas que, quizás, se conviertan en futuros maestros del spray. 
Creo que en pleno 2020 es necesario mirar más allá y empezar a ver el grafiti como lo que es, una expresión artística, con independencia de la menor o mayor calidad que pueda tener o lo poco o mucho que pueda gustarnos.

Álvarez

Comentarios

Bif ha dicho que…
Si alguna vez tenéis la oportunidad de ir por las ciudades grandes de la provincia de León, os invito a ver los grafitis que por allí abundan. No solo en muros, sino en fachadas muertas de edificios, dándole otro aspecto a esas ciudades.

Buscad Grafitis Astorga en Google y lo podréis ver. Ese es uno de los mejores ejemplos de lo que os digo.