PALIQUES POLÍTICOS: Sin autorización, ¿qué le espera a la térmica de La Pereda?

El 29 de enero el Tribunal Superior de Justicia de Asturias anulaba, por sentencia, la autorización ambiental y la declaración de impacto ambiental que permitían a Hunosa transformar la central térmica de La Pereda para producir biomasa y combustible sólido recuperado. El fallo, contra el que cabe recurso de casación, ha generado numerosas reacciones que muestran cómo el asunto va más allá de lo económico y llega hasta lo político. Máxime con una central en la que hace unos meses dieron inicio las millonarias obras para la transformación.


Basta echar un vistazo a las redes sociales y poner el oído en la calle para observar que la noticia ha sido celebrada por la ciudadanía del concejo. De hecho, la sentencia es una victoria a lo David contra Goliat, basada en un recurso interpuesto en su día por la Coordinadora Ecoloxista d’Asturies y apoyado por la Plataforma contra la quema de CSR (basura), respaldado por miles de firmas de ciudadanos y ciudadanas que rechazaban el nuevo modelo por contaminante y por las dudas que generaba sobre la salud de los y las mierenses.
Desde el Consistorio, el alcalde se ha pronunciado recordando que IU defendía la biomasa, mas no el CSR, en unas declaraciones que a mi juicio se antojan tibias, pensadas para no causar estragos en el Principado. El Gobierno regional, en manos del PSOE e IU, fue quien emitió la autorización revocada. Ahora han ofrecido cooperación “en la medida de lo posible” para solucionar un embrollo en el que Hunosa puede salir muy mal parada.
Y es que la transformación de la térmica implicaba una inversión, ya en marcha, de cincuenta y cinco millones de euros, la creación de unos doscientos puestos de trabajo y la supervivencia de la hullera pública durante, al menos, veinte años más. Salud frente a economía; economía frente a salud, el gran dilema que marcó la historia de Hunosa y que amenaza con poner punto y aparte a su presente. La compañía aún no se ha pronunciado sobre un eventual recurso de casación ante el Tribunal Supremo. No creo que, con una sentencia en contra y la autorización anulada, se animen a iniciar un proceso que tardaría un par de años, con suerte, en resolverse. Mientras, la térmica de La Pereda suma seis meses parada, con unas obras de transformación que se detuvieron tan pronto se conoció el fallo del Tribunal Superior de Justicia de Asturias.
Es un asunto complejo que promete dilatarse en el tiempo. ¿Intentará Hunosa obtener una nueva autorización, a sabiendas de lo ocurrido con la primera? Seguramente, aunque sea limando los aspectos más controvertidos de aquella. Eso sí, es también seguro que la llevarán a los tribunales siempre que comporte la producción de combustible sólido recuperado a base de la quema de residuos. Podemos estar ante un día de la marmota sin fin. Y todo ello, sin contar con posibles cambios de gobiernos, en un 2027 con elecciones municipales, autonómicas y estatales.
Vienen tiempos complicados para Hunosa. Por ahora, David ha vencido a Goliat.
ELCARABA

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