Esta temporada apostamos por este nuevo apartado que refuerza el bloque cultural, pensado para rescatar del olvido auténticos tesoros relacionados de una u otra forma con el concejo. Llevamos más de dieciséis años hablando de Mieres y en este tiempo hemos acumulado centenares de objetos que merecen ser expuestos. Algunos, porque se cruzaron en nuestros caminos de forma fortuita; otros, por medio de donaciones. Los hay adquiridos con el dinero que deja la web, como un fondo bibliográfico de primer nivel sobre el concejo. Todo ello lo hemos ido guardando porque nos encanta Mieres y disfrutamos hablando de Mieres. Y ha llegado el momento de compartir algunos de esos tesoros con ustedes.
Les advertimos de que algunas entregas pueden desatar sentimientos de nostalgia. Es lo que tienen muchos de los tesoros que vamos a compartir con ustedes a lo largo de la temporada. Bienvenidos y bienvenidas a esta particular exposición virtual.
La decimotercera muestra de nuestra colección es un libro que llegó a manos de Teodora por casualidad, pues lo encontró en un domingo de rastro en Gijón. Podría ser un ejemplar único, ya que se encuentra maquetado al revés: empieza en la página 260 y termina en la 1 y el índice. La anécdota de la maquetación no dificulta su lectura, si se entiende que se ha de empezar por el final.
Esa anécdota no es la única que envuelve a este ejemplar: fue dedicado por su autor a un edil de la corporación de 2019. Cómo llegó al rastro es otra historia que solo sabe el propio libro. ¡Lástima que no pueda contárnosla!

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