ENTREVISTA: Saúl Bardio, portavoz del grupo de voluntarios del albergue municipal de animales

El Centro Canino La Ería deja la gestión del albergue municipal de animales. Una nueva gestora, la empresa Dog Harmony, se hará cargo, al menos por un año, de este equipamiento municipal. El cambio se produce después de un año de gestión, un año en el que no han faltado las protestas, críticas y denuncias del grupo de voluntarios que, hasta diciembre de 2019, acudían al albergue y dedicaban una parte de su tiempo a los animales. "Lo hemos llevado mal", nos cuenta Saúl Bardio, portavoz del grupo, cuando le preguntamos cómo ha sido este año sin haber podido hacer voluntariado. Con él hablamos del cambio de gestión, de cómo ha sido este año difícil tanto para los voluntarios como para los animales del albergue, del voluntariado municipal y de las distintas iniciativas planteadas por los voluntarios.

"Para que un municipio sea referente en materia de protección animal deben implicarse los respectivos responsables políticos de manera firme y con bastante más dedicación"

–El albergue municipal de animales estrenará en 2021 una nueva gestión, en manos de la empresa Dog Harmony. ¿Han podido conocer las condiciones de gestión que ofrece la empresa? ¿Qué esperan los voluntarios de este cambio?

El proyecto presentado por las partes licitantes no se puede ver porque no es de dominio público. Pero lo que sí tenemos conocimiento son de los cambios introducidos en el pliego de prescripciones para la gestión del servicio durante este próximo año. En principio, nos ha decepcionado comprobar cómo se han restringido los horarios de apertura de las instalaciones municipales de manera drástica. A partir de ahora el horario mínimo será de 10:30 a 14:00 y de 16:00 a 17:00 por semana y de 11:00 a 14:00 de fin de semana y festivos.

Esto supone un duro golpe a la teórica puesta en marcha del voluntariado, ya que se limita enormemente el horario de atención al público durante el fin de semana, que es cuando más voluntarios pueden acudir a desempeñar su labor. Y, lo que es más importante, porque supone que los animales estén muchas más horas de manera continua sin ningún tipo de atención. Eso nos preocupa enormemente. Aunque esperamos que la empresa que entra acabe ampliando este horario.

–La llegada de esta nueva empresa supone la marcha del Centro Canino La Ería tras un año en el que ustedes han denunciado reiteradamente sus incumplimientos y la situación de los animales del albergue. Comparativamente, ¿en qué cambió la gestión de La Ería con respecto a la que venían haciendo los anteriores gestores, la Fundación Protectora del Principado de Asturias?

Pufffff, quizás terminaríamos antes diciendo lo que no ha cambiado. Son como la noche y el día. A raíz de la entrada de esta empresa en la gestión, los animales dejaron de tener nombres para pasar a ser sólo un código, con una descripción somera de sus características y con una única foto como difusión. Foto en la que muchos de los perros recogidos salían aterrados. Y no nos extraña, ya que este último año se ha utilizado el lazo como método de captura habitual, cuando debería tratarse de un recurso para utilizar únicamente de forma extraordinaria debido a lo agresivo que es.

Por otro lado, desaparecieron las adopciones tal y como las conocíamos. A partir de su entrada, desaparecieron los cuestionarios de adopción, los contratos de adopción y los seguimientos. Esta gente argumenta que muchas asociaciones protectoras que utilizan este papeleo en sus adopciones, en ocasiones se encuentran con problemas con el adoptante. Pero eso no significa que sean ineficaces, es un argumento capcioso. Si aún con todos esos filtros a veces surgen problemas… Más razón para utilizarlos. No se puede entregar un animal al primero que pase y se encapriche. Y menos entregarlo sin saber para qué fines va a ser utilizado, como por ejemplo para guardar una finca y pasarse la mayor parte de su vida encadenado. Eso no es una adopción, es quitarse al perro de encima.

Y por último, hemos comprobado el abandono de las instalaciones de manera progresiva. Todos sabemos el estado en el que se encuentran dichas instalaciones, pero si no existe un mantenimiento diario, la humedad acaba invadiéndolo todo. Nunca habíamos visto el albergue con tanto “verde” en sus suelos y paredes. Y eso sólo lo que podemos ver desde fuera… Miedo nos da el interior de las jaulas. Y así con un largo etcétera de cuestiones que me estoy dejando en el tintero por no extenderme en exceso: voluntarios, campañas, eventos…

Tayler es uno de los perros que se encuentran en el albergue

–Hemos leído en sus redes acerca de varios casos concretos de animales que pasaron por el albergue, como el de Tayler, que ilustra algunas de las irregularidades que han denunciado. ¿Podría compartirlo con nuestros lectores?

El caso de Tayler es al único al que podemos ponerle “nombre” pero sabemos que hay más animales en una situación similar todavía a de hoy. Teóricamente el gestor del albergue, por lo expuesto de manera pública en prensa y redes sociales, dijo que Tayler y otro animal estaban retenidos por sendas denuncias por abandono animal ante la consejería. Evidentemente, nunca habíamos comprobado un procedimiento así en un caso de abandono. Así que buscamos informarnos con gente que lleva tiempo en el mundillo y, por supuesto, directamente con la consejería. Y la respuesta fue unánime: ése no es el procedimiento habitual.

Según la Ley 13/2002 de protección animal en el Principado de Asturias, se establece que un perro errante, tenga chip o no, si no es reclamado por su propietario transcurridos ocho días hábiles desde el anuncio de su recogida, pasará a ser de titularidad municipal y será puesto en adopción. Por lo tanto, algo no nos cuadra en todo este asunto. Es más, desde un partido de la oposición se solicitó toda la documentación al respecto que avalase la toma de esas medidas y, que sepamos, no se entregó nada de ello.

–Han reivindicado una gestión ética del albergue, en la que el dinero invertido se destine íntegramente al bienestar animal. A la luz de los hechos, queda mucho camino por recorrer, ¿no?

Así es, es una lástima que después de estar dos años y medio luchando porque se mejorase la cuantía presupuestaria que proponía el ayuntamiento de Mieres en las respectivas licitaciones, llegase una empresa que lo único que ha hecho es embolsarse una alta suma de dinero de forma limpia. El problema de todo ello estriba en que el ayuntamiento creía que con ser “generosos” en ese apartado, ya estaba todo el trabajo hecho. Pero no, para que un municipio sea referente en materia de protección animal deben implicarse los respectivos responsables políticos de manera firme y con bastante más dedicación.

A nosotros nos gustaría que el modelo de gestión fuese llevado a cabo por una entidad protectora sin ánimo de lucro. O lo utópico sería que el servicio fuese municipalizado, con profesionales debidamente cualificados (tanto en formación como en sensibilidad) y que se colaborase de forma activa con entidades protectoras y voluntarios en el programa de adopciones. Pero esto a día de hoy no es posible. Así que entendemos las reglas del juego actuales, en la que cualquier entidad lucrativa puede presentarse. Nos gustará más o menos, pero es lo que hay. Y no nos vamos a quejar, siempre y cuando se asegure el mayor nivel de bienestar posible de todos los animales y se vea un esfuerzo y una dedicación detrás para lograrlo. Pero claro, en el momento en el que se reducen los costes para aumentar beneficios y se pone en riesgo ese bienestar… No nos quedamos de brazos cruzados.

–Hace algo más de un año nos describía el voluntariado como una experiencia enriquecedora a nivel personal y muy gratificante para los propios animales. Desde diciembre de 2019 no han podido ejercer labores de voluntariado en el albergue. ¿Cómo han sobrellevado esta situación?

Lo hemos llevado mal. Porque sabíamos que los animales que por allí iban pasando no tenían ni un solo respiro al cabo del día, ni un momento de desconexión… Y algunos llevan meses o incluso más de un año así (aunque los motivos son otro tema…). Además el hecho de comprobar la escasa difusión que estaban teniendo y que no podíamos ayudarles, sacando fotos por nuestra cuenta y subiéndolas a redes sociales… Mucha impotencia.

Luego, en mi caso, me hice voluntario del albergue de Langreo. Y esto quiero comentarlo porque resulta paradójico que el proyecto de voluntariado se presentase simultáneamente en ambos sitios (allá por el 2017) y en uno lleve tiempo funcionando y en el otro sitio no haya nada ni siquiera preparado.

Una de las pancartas que los voluntarios han llevado a las protestas

–A lo largo de 2020 convocaron distintas protestas para reclamar que se ponga en marcha el voluntariado municipal que el Ayuntamiento les prometió en 2017. Tras este annus horribilis, ¿urge más que nunca la creación de ese voluntariado?

Por supuesto. El voluntariado debería ser uno de los elementos clave de cualquier albergue municipal de animales. Los voluntarios llevamos a cabo una labor fundamental para mejorar la calidad de vida los animales que allí se encuentran: los paseos, los cepillados, los eventos de adopción, las casas de acogida, la difusión… Todo eso lo hemos perdido durante este año. Por no hablar que mi experiencia me dice que muchos voluntarios acaban siendo adoptantes.

–Han reivindicado que se construyan un nuevo albergue de animales dentro del concejo. ¿En qué estado se encuentran las de Morgao? ¿Tienen algún lugar como posible ubicación de ese nuevo albergue?

Las instalaciones actuales son, por decirlo de una forma fina, muy deficitarias. Pero igual que lo sabemos nosotros y cualquiera que se pase por allí, el ayuntamiento lo sabe desde hace años… Así que lo que no queríamos este año es que se aprovechase que la empresa adjudicataria actual tiene unas instalaciones propias en Llanes, para “pactar” una recogida externalizada. Porque eso no es una solución, es deshacerse de los animales y entregárselos al mejor postor (al único más bien).

Y no. El ayuntamiento dice que no hay ningún suelo dentro del concejo de Mieres que cumpla con las condiciones necesarias para su construcción… Nosotros nos inclinamos por pensar que, más bien, no tienen intención de realizar el desembolso económico que implicaría un nuevo albergue. Dicen que van a invertir en realizar alguna reforma para mejorar la habitabilidad… Veremos como acaba.

–¿Qué respuestas les han dado desde el Consistorio a sus demandas?  ¿Hay previsión de que se siga adelante con la creación del voluntariado municipal?

Dicen que este año se sacará adelante el voluntariado municipal, pero nosotros hasta que no lo veamos sobre el papel, nos vamos a mantener escépticos. Son ya muchos años escuchando falsas promesas y excusas, en ese sentido. Nos da igual que haya habido entre medias un cambio de responsable en el área de medio ambiente… El trabajo debía estar hecho previamente. Y este año también hubo tiempo para prepararlo.

De momento, hablan de algunos meses de plazo para salir adelante. Lo único positivo es que parece que la nueva gestora se posiciona favorablemente a que haya voluntariado. Así que esperamos que se haga realidad más pronto que tarde.

–Hemos hablado de la gestora del albergue, pero el Ayuntamiento, como propietario del mismo, ¿ha estado a la altura en este año? ¿Ha habido un control sobre lo que sucedía en el albergue?

Si les preguntáis a ellos, os dirán que sí, que ha habido un control semanal. Pero nosotros diferimos totalmente. El control no es subir un día a la semana, previo aviso al gestor, para comprobar la documentación relativa al albergue. El control es entrar en el recinto y mirar jaula por jaula cómo están los perros y cuál es el grado de limpieza. El control es subir días aleatorios, a diferentes horas y sin avisar, para comprobar si el albergue permanece siempre abierto en el horario establecido…

Nosotros hemos documentado una serie de incumplimientos que se han venido repitiendo sistemáticamente durante todo el año. Y uno de esos incumplimientos está relacionado con el cierre del albergue antes de la hora estipulada, por causas no recogidas en los pliegos. Por ejemplo, para hacer lacerías en otros municipios. Y esos mismos perros recogidos en otros lugares acababan de forma temporal en Mieres e incluso haciendo uso de las instalaciones municipales.

Exterior del albergue, en una imagen de archivo

–No podemos dejar de preguntarle, ya que hablamos del Consistorio, por la nueva ordenanza municipal de tenencia de animales domésticos, que, entre otras cosas, castiga el abandono. ¿Qué valoración hace de esta nueva normativa?

Lo primero de todo, lamentamos que se haya retrasado tanto su tramitación (más de un año). Sobre todo teniendo en cuenta que la anterior data de 1995. Era evidente que necesitaba actualizarse desde hace bastante tiempo… Luego tampoco han querido introducir nada de lo propuesto por lo demás grupos políticos, que creemos que había cosas interesantes. 

Y por último, pasa lo que suele pasar con este tipo de ordenanzas en las que se regula la tenencia y protección de los animales de compañía. Es decir, se enfocan más en la tenencia y menos en la protección. Se incluye el tema de las defecaciones de los perros (lo que suele ser queja vecinal en cualquier lugar), pero por ejemplo la redacción referente a los gatos de colonias es demasiado breve. Está bien que se regulen las responsabilidades de los dueños con sus mascotas, pero que también el ayuntamiento desarrolle sus responsabilidades con las colonias y animales errantes.

–Entramos en 2021y es el momento de propósitos y deseos. ¿Cuál es el principal deseo de los voluntarios del albergue para este nuevo año?

El principal deseo para Mieres es que por fin salga adelante el voluntariado municipal, que los gatos dejen de ser los grandes olvidados por el ayuntamiento y salga el plan CER y que, en general, mejore el bienestar de los animales abandonados del concejo de Mieres. 

Para toda Asturias, que los ayuntamientos empiecen a implicarse de verdad en el cuidado y protección de los animales abandonados de sus respectivos municipios. Y para ello hace falta invertir dinero, pero sobre todo tiempo y esfuerzo para cambiar las cosas. Que un ayuntamiento siga sin tener un albergue propio o mancomunado es algo que no debería de permitirse.

Comentarios

MORGANA ha dicho que…
Muy bien explicado. 👏👏👏
Las instalaciones actuales... NO ESTÁN PARA HACER MODIFICACIONES... Están para tirarlo todo abajo y empezar de cero impermeabilizando y aislando debidamente de la humedad...
Con un area de lavandería para lavar y secar mantas...
Otra para vestuarios y recepción tipo oficina...
Con jaulas q cuenten con ventanas y patio propio, suelos en condiciones y puertas con cortafrios...
Cuarentenas qué no sean zulos... Y un área de esparcimiento debidamente vallado donde poder soltar un rato al día a los perros y puedan desestresar...

Ojalá se entienda de una buena vez, que el bienestar animal es un conjunto de factores... Y q no está cualificado cualquiera para llevarlo a cabo.