ESTÁ PASANDO EN MIERES: De las obras en la torre del convento a los efectos de la primera dana del otoño

Abrimos de nuevo el Está pasando en Mieres para recoger unas cuantas píldoras de información local que, estamos seguros, no habrán visto en otros medios.

Tenemos que remontarnos al 20 de febrero antes de mostrarles las dos primeras imágenes de esta entrega. Aquel día, sábado, las fuertes rachas de viento derribaron la cruz de hierro que presidía la iglesia de los Padres Pasionistas. Afortunadamente, no hubo que lamentar daños personales.

Casi diez meses después, el convento recuperará su cruz, gracias a las obras que comenzaron hace unos días, con las que, según nos cuentan desde la parroquia de Nuestra Señora del Carmen, se pretende afianzar la estructura de la torre y devolver a lo alto la cruz.

De una obra de gran envergadura, pasamos ahora a otra más modesta, la recuperación del vallado del paseo fluvial. Operarios del plan local de empleo trabajan en devolver el color a la barandilla en aquellos tramos que cuentan con ella.
En otras sendas, como la de Turón, otro grupo de operarios del plan local de empleo se encuentra sustituyendo la madera deteriorada de las vallas.

Como habrán podido adivinar por el título, tenemos imágenes de lo que han dado de sí la primera dana y la primera borrasca del otoño, que llegaron, casi encadenadas, entre el 22 y el 29 de noviembre. 
Las intensas lluvias han animado los cauces de los ríos, y, en el caso del San Xuan, la fuerza de las aguas ha conseguido limpiar algunos tramos del cauce, aunque de aquella manera.

La lluvia también causó problemas en las carreteras, por culpa de pequeños argayos o inundaciones como la que afectó al túnel que une Sueros con Fábrica de Mieres.
También sufrió la lluvia la iglesia de Bustiello. Una vidriera rota propició que el agua se colase en el templo y que fuese necesario achicar. 

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