PALIQUES POLÍTICOS: Los hermanos Payo, fraternidades en la política de hace dos décadas

Quien toda la vida ha vivido trabajando para el público siente la necesidad de seguir haciéndolo. Es el caso de Luis Álvarez Payo, que vuelve a la primera fila pública como nuevo presidente de una de las asociaciones con más solera del concejo, la asociación Amigos de Mieres. Su nombramiento, por el que le felicito, me invita a dedicar unas líneas a recordar cómo el apellido Payo marcó en buena medida la política local de hace veinte años.


Si Sevilla fue la cuna de los hermanos Machado, Baiña fue la localidad que vio nacer a los hermanos Payo. Luis y Agustín fueron dos de los protagonistas de una de las páginas más sorprendentes de la política municipal hace ya dos décadas. Afiliados al Partido Comunista desde que eran unos veinteañeros y a IU desde su fundación, sus caminos, siempre paralelos, se separaron cuando Luis dio el salto a la política activa. Fue en 1995 cuando Luis se convirtió en concejal de IU. Comenzaba un periplo que duró cuatro legislaturas. En la segunda y durante la mitad de la tercera hizo las labores de edil de Urbanismo y Vivienda y vicealcalde. Entre sus grandes hitos, el desbloqueo del plan Vasco-Mayacina, con la urbanización de las parcelas a comienzos de siglo. También su apuesta por construir un nuevo hospital, si bien era un firme defensor de Reicastro y llegó a criticar con dureza la elección final de Santullano. Con Urbanismo en sus manos, impulsó renovaciones de aceras, la ampliación de la Casa de la Cultura y participó activamente en los planes de extensión del Campus.


Mientras todo esto ocurría con Luis, su hermano Agustín asumía a comienzos de siglo la directiva de la Federación de Vecinos de Mieres, un intento de aglutinar al tejido asociativo vecinal del concejo, que empezó bien y que acabó teniendo no pocas fisuras, hasta desaparecer hace una década. No dejaba de ser curioso ver a la Federación criticando políticas del Gobierno local cuando Payo formaba parte de él. Un duelo de hermanos con la política como trasfondo, que nunca tuvo reproches de Payo a Payo, pues Agustín se encargó de que las críticas fuesen siempre orientadas al PSOE o a la oposición. Basta echar un vistazo a la hemeroteca. Entre medias, puntos en común, como la lucha contra la térmica de La Pereda.
Tras una campaña electoral, la del 2007, en la que Luis lo dio todo a cambio de un resultado pobre, que lo alejó de cualquier coalición con el PSOE, en 2011 puso rumbo a la Junta General del Principado, sin dejar de celebrar que Aníbal Vázquez consiguiera la alcaldía que él tanto deseó. Agustín, por su parte, siguió tomando parte del tejido asociativo del concejo y de su aldea. Fue memorable el recorrido que le hizo a Sonia Fidalgo por Baiña hace unos años, en el programa Pueblos, de la TPA.


Volviendo al presente, creo que Amigos de Mieres queda en buenas manos. En los últimos tiempos han venido organizando actividades muy interesantes y se encuentran en la búsqueda de nuevos socios con campañas que tienen su gancho en las redes sociales. Se nota también que han sabido atraer a gente más joven de la que tradicionalmente llevaba las riendas de la asociación. Si apuestan por hacer algo relacionado con el deporte en el concejo es muy probable que Álvarez Payo coincida de nuevo en una mesa con Luis María García, actual presidente del Caudal Deportivo. De la política de hace veinte años, solo José Coto, expresidente y exedil del PP, permanece alejado de la vida pública, centrado en sus labores como asesor.
ELCARABA

Ilustran este artículo:
·Fotografía y caricatura de la campaña electoral de las municipales de 2007, con Luis Álvarez Payo como candidato a la Alcaldía. 
·Agustín Álvarez Payo conversa con Sonia Fidalgo en el programa Pueblos, de TPA, dedicado a Baíña y emitido en diciembre de 2019. 

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
El Hospital fue un derroche. Se podía haber reconstruído Murias, estamos a 25km del HUCA. Ahora tenemos los mismos servicios que antes y un edificio en ruinas. Gastar por gastar.
Anónimo ha dicho que…
Las chorradas que hay que leer...